#VDLN 74: Gavilán o paloma

Pablo Abraira fue sin duda un icono en mi infancia. Todo un Sex Symbol. Las madres suspiraban por él. Mis padres, que eran muy marchosos, nos ponían ese Gavilán o Paloma todos los fines de semana. Sonaba y nos poníamos a cantar a voz en grito. A mí me hacía mucha gracia que el señor Abraira se pareciese tanto a uno de mis profes en el cole. En realidad, en lo único que se parecían era en el bigote, porque mi maestro, don Porfirio, realmente era la viva imagen de Íñigo. Pero yo fantaseaba con que se pareciese al Abraira, y que un día, en plena clase de mates, se levantase y nos dijese eso de “Amiga, hay que ver cómo es el amoooor, que hiere a quien lo toma, gavilán o paloma. Pobre tonto, eterno charlatán, que fui paloma por querer ser gavilán

La canción de Gavilán o Paloma es en realidad la canción del paga-fantas, un pobre hombre que se enamora de una aprovechada que lo único que quiere es que el otro le limpie el suelo por el que ella pisa. Ya se sabe, el eterno mito de la mala mujer, de la que no se casa contigo para que se convierta en tu esclava y barra los suelos de tu casa. Pero cantada por Pablo Abraira, con esos ojos azules, con ese bigotazo, te hace pensar que esa mujer que ha dejado huir a ese bombón estaba loca y ciega. Ya sabéis, cosas de los 70. Vamos a oír a Pablo (mamá, esta va por tí).

¿A que es imposible no quererle? Esos ojos tan llenos de amor…. y la otra haciéndole comer de su mano. Pasaron los años, y nuestro Pablo sigue ahí, vivito y coleando. Y hemos de reconocer que ha envejecido estupendamente. Nada que ver con Camilo Sexto. E incluso en el 2006 sacó un últimos disco y ha participado en algún que otro programa de televisión.

Como cualquier pedazo de balada, y Gavilán o Paloma lo es, versionarla es todo un reto. Y escuchar este tema en manos de La Lupita, banda de Rock mexicana de los 90, ha sido toda una sorpresa. La imagen de los componentes de este grupo es muy diferente a la del lánguido y dulce Pablo. Y para muestra, un botón

La canción adquiere otra dimensión. Un chulo de barrio, un mucha pasta, un baboso se la canta a una mujer joven que sólo está interesada en su dinero. Da gusto escuchar al viejo baboso lamentarse porque esa mujer, la de sus sueños, no le demuestra la devoción que él se cree merecer. Acabo con este pedazo de versión de La Lupita, un grupo que merece la pena conocer.



7 respuestas

  1. Nuestros hijos e hijas dirán de nosotrxs: “les encantaba una canción que se llamaba escuela de calor” Jajajaja. Es que vamos por modas. ¡¡Feliz finde!!

  2. Pues en su epoca seria guapo, pero de mayor esta genial, un señor guapote, que ojazos! La canción es uno de esos iconos que no pasan de época y todos conocemos. Y tarareado, aunque muchos lo nieguen!! Buena semana!

  3. Hoy has escrito el post perfecto para… mi madre. A mi la verdad es que este buen hombre no me llamaba nada ni por su música (yo ya estaba en otras historias), ni por su físico. No sé si será envidia cochina del bigotazo o las limitaciones propias de uno de mis más incorregibles defectos que, como todos, se acentúan con la edad: la estricta condición heterosexual. Estoy seguro que me habré perdido algo bueno pero… qué se le va a hacer. feliz semana.

  4. Vaya versión. Cómo cambia! Canción mítica. En mi casa creo que sonaba, pero no demasiado, supongo que era la moda y estaba a todas horas en la TV o la radio, pero mis padres siempre han sido rancios rancios, incluso para Pablo Abraira.. Eran más de Emilio José y Mocedades. El infierno tiene muchos rincones…

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