#VDLN 72: John Mayall

Quejarse es un arte. Lamentarse, llorar. Es música cadenciosa. Taa ta ta sh ta ta ta ta ta sh. Y vuelta a empezar. Una voz desgarrada, ojos muy abiertos y humedecidos y una buena audiencia que mueva la cabeza al ritmo de tu bajo. Espectacular. Quienes hemos pasado la adolescencia, sabemos que, si eres chico, eso de llorar viste mucho. En mi época (no es que ahora no sea mi época) los chicos tristes eran un boummm. Se llevaban. Y si encima eran poetas y les gustaba la política, era el no va más. Recuerdo a uno de esos chavales diciendo “cuando estoy triste me vuelve la inspiración. Necesito que me deje mi novia o algo así”. Y entonces ponía cara de melancólico y se ponía a declamar los 20 poemas de amor y una canción desesperada así, de una tacada. Por aquel entonces no sabíamos que Neruda había violado, así que se nos hacía el culo pepsicola y se nos caían las bragas ante el tristón.

Sí, lo sé. Lo he leído en la wiki, porqué prohibieron esta canción en España. Pero bueno, esa época pasó y con ella nuestro gusto por los chicos tristes. perdimos la paciencia y empezamos a buscar experiencias fuertes. Tanto Neruda nos había dejado agotadas y queríamos un poco de punk en nuestras venas. Así que hicimos las maletas y nos fuimos. Ahí se quedó ese chico de los ojos tristes, pensando que éramos unas desgraciadas (con todo lo que había hecho él por nosotras) y cantándonos esa canción desgarrada y cadenciosa, y aún así dicharachera. Se le rompió la tristeza de tanto usarla.

Y para rematarlo, me llama y me dice que se encuentra fatal, que vaya a verle, que no aguanta sin mí. E insiste en echarle la culpa de sus problemas a mi madre. Cuando la mujer lo único que hace es aconsejarme bien. Pero en fin, ya sabemos que es muy socorrido echarle la culpa de todo a la suegra, cuando no se tiene narices para levantar el culo del asiento y ponerse a buscar trabajo. Os dejo con el Blues de la Suegra, el primer tema del último álbum del Padrino del Blues. A sus 81 tacos está echo un chaval… y ya pasa de Neruda.

4 respuestas

  1. Ahora me explico por qué no me he comido un rosco. Cuando se llevaban tristes, servidora “I fought the law” y cuando se estilan los Chiquitos de la Calzada, voy y me pongo blando. Vaya ojo! En otro orden de cosas, Mayall siempre me pareció un crack y aunque suene a sacrilegio literario, Neruda nunca me gustó. Tanto azúcar ni suele ser verdad ni resulta saludable. Buen finde.

  2. Un secreto, entre tú y yo: nunca leí a Neruda. Sin embargo, sí que le día al ‘I fought the law’ cuando no tocaba, y al Mayall, también. Aunque me gusta más el Oh Pretty Woman de Gary Moore 😉
    Te he dicho ya que me encanta cuando te pones bluesera? 😉

  3. JM, es que me da a mí que tú eres joven para lo de la época en que Neruda rompía. Incluso yo lo era. Gary mola mucho, pero el padrino me trae unos recuerdos especiales que venían mucho al caso.

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