#VDLN 70: Una décima de segundo.

La gente se cree que, para conseguir la paz mundial, los de su equipo tienen que ganar las elecciones. Pero si echas un ojo a tu alrededor y observas la cantidad de inquina que destilamos lx unos hacia lxs otros, te deja de extrañar que el mundo esté reventando a causa de los conflictos bélicos. Nos queda muy lejos el dolor de la gente que está cruzando en barcos huyendo de la guerra, pero cerca de casa tenemos la miseria y el analfabetismo cebándose en nuestros vecinos. Y como decía Jorge Guillén, “cuando uno pierde la esperanza se vuelve reaccionario“. De modo que esperamos que venga pronto la policía a reventar la puerta de la casa de ocupas (sin K, porque estos no son como los del Patio Maravillas) y se lleven a esos vecinos sucios, ruidosos, incultos y pordioseros.

Mi vecindario es un volcán a punto de estallar. Hace tiempo que se masca la tragedia. Los niños molestos de la casa de al lado se han hecho adolescentes, y ahora son unos gandules que merodean por nuestra calle profiriendo gritos incoherentes y molestando a los viejos que les miran con incredulidad. Cual cromañones, blanden palos y golpean la chapa del coche de su padre, un Jeep verde botella de los años 70, cuadrado como una caja de zapatos y que parece no acusar el maltrato que recibe de estos gañanes. La madre, una mujer con la cara quemada, vive de limpiar portales y el castigo que de vez en cuando aplica al mayor de sus hijos es acompañarle a limpiar cristales y fregar las escaleras de la entrada. El chaval, de unos 17 o 18 años, realiza sus tareas sin rechistar, sonrojándose cuando nota que alguna vecina le ha visto realizando tareas que son propias, según él, del sexo femenino.

 
Porque sí, los propios prejuicios de estas personas son a la vez su infierno. Cuando las mujeres nos cansamos de sus burlas continuas al pasar por delante de ellos en la calle y les plantamos cara, nos mandan a hacerle la cena a nuestro marido. Así que el mayor placer es encontrar a los cromañones machistas y chulos fregando escaleras, no porque esa actividad tenga nada de malo, sino porque para ellos es la mayor vergüenza.

Me da vértigo imaginar las mentes de esas personas en la oscuridad de sus cuartos, cuando vayan a dormir. Ese vacío casi existencial, ese continuo traqueteo de bips neuronales para transmitir microelementos de información irrelevante. Esa pasión por el esférico y sus secuaces, o por la vaquilla del pueblo. Ese odio por las personas que vienen de fuera (los putos moros, por ejemplo) y esa altisonancia al hablar de las personas con diversidad funcional (los subnormales, los retrasados, los mongolos). Y esa miseria en su alma y en su casa. Como arriba, así abajo y, desafortunadamente, como abajo, así arriba.

Así que, después de vomitar todo este alegato reaccionario en contra de la ignorancia y la pobreza, vamos a desquitarnos con una exquisitez. Una décima de segundo. Nacha Pop. Seguro que os gusta.



6 respuestas

  1. Nacha Pop!!! Años luz que no los escuchaba…Y no te preocupes por la “vomitada”, que cuando a una se le revuelve el higado no queda sino sacarlo de las entrañas. Buen fin de semana.

  2. Al final, la raíz de todo es la educación. Yo he cambiado de barrio, y de pueblo, este verano. He cambiado unos catetos por otros, pero ni comparación. Y en lo básico, la diferencia es esa, la educación.
    Gran tema. Hacía mucho tiempo que no lo escuchaba 😉

  3. Uy que te voy a contar, si tambien me mudo por cambiar de aires y de ambiente. Por eso siempre digo que prefiero un alquiler que puedo trasladarme cuando quiera a estar encadenada a una hipoteca y me toque un vecino insufrible eternamente. Y tal como esta la sociedad, terminare en un solar, o en un campo en una montaña, solos…Jo.. Buena eleccion, que gran temazo!!!

  4. Estoy con Rocío bloguera. Para mí es fundamental vivir de alquiler porque si las cosas se ponen chungas en el barrio y no puedo hacer nada, me mudo. Tengo la suerte de vivir en un barrio, o mejor dicho, en un edificio (somos más de 140 vecinos) que tiene de todo y sobretodo mucho respeto, y me gusta. La educación es fundamental pero no es lo único, a veces, los padres dan todos los recursos para hacer unas grandes personas pero algo se tuerce en el camino, lo sé de buena tinta, conozco dos hermanos, misma educación y hoy en día, valores e ideales completamente contrapuestos. ¿Qué pasó por el camino? Un barrio que parecía bueno pero no tenía dentro buena gente, hay niños más influenciables que otros.
    La canción me encanta, y tienes razón, demasiada crispación, demasiados gritos en los cafés, a veces creo que todo el mundo se quiere liar a porrazos con todo el mundo.

  5. Jooo, María le has dado de lleno al asunto, cuantas cosas hay por arreglar. Y despues de todo al menos esos vecinos tuyos respetan a la madre, que visto lo visto hoy en día ya es un logro.
    Yo vivo en un barrio que siempre ha tenido una fama regular, salió hace años como uno de los mas masificados de España, y hoy en día la cosa sigue en unos niveles mínimos de educación.
    Te puedes encontrar una loncha de jamón en lo alto del coche, o un cigarrillo acabado de consumir, los espejos vuelan , y yo me mudaba si pudiera, pero por ahora es lo que hay ( el piso era de mis padres, donde me crié de pequeña)…por eso cuando me voy al apartamento me siento en el paraiso, porque está en el septimo y no se escuchá NADA.
    Un besote fuerte.
    Y Bendita Nacha POP y #VDLN

  6. Jo. Hoy estáis todos de un brillante que acompleja. Respecto a Cromañones, será la edad o mi estado de ánimo, pero últimamente el único sentimiento que me inspiran es pena. Lástima de vida la suya y lástima la parte que estropean de la nuestra. Por fortuna existen décimas de segundo en las que esa carga negativa se desvanece. Como sabías de antemano, seguro que me gusta. Feliz semana.

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