#VDLN 151: Muse. Sunburn

No hay salida. No hay escapatoria. El arquetipo de la madre no se soluciona ni con conciliación, ni con permisos iguales e intransferibles ni con nada que no sea renunciar a ser madre. Y si haces esto último, tampoco hay salida. Toda nuestra vida depende de lo que hizo la madre. La madre y sus frustraciones. La madre y su negación. La madre como guardiana del bienestar, como dementora, como terrible perpetradora o como dulce ángel confortador. No existe la madre científica, la madre profesional, la madre experta, la madre que necesita tiempo para construir su mundo. El tiempo de la madre nos pertenece.

La madre pasa la vida acompañando y siendo juzgada en este acompañamiento. Y si no la juzgan los otros, ya se juzga ella misma. No, no vuelvas la cabeza: tú no pusiste el mismo cuidado en su crianza, en su educación, apoyando sus procesos, sus traumas, sus dificultades, sus logros, sus triunfos. No te las des de héroe, que solo eres un maniquí necesario.