Un niño y un puñal

Ayer, un niño de 3º de la ESO apuñaló en el hombro a su profesora al saber que le había puesto un 1 en Biología. Sucedió en un instituto de Valencia, concretamente en IES nº 6 de La Misericordia, en el barrio de la Fuensanta, uno de los barrios mas desfavorecidos de Valencia.

No me dejan de sorprender las interpretaciones de la gente sobre este suceso en la redes sociales. ¿Qué lleva a un niño a llevar un cuchillo en la mochila? ¿Qué le lleva a sacarlo para agredir a su profesora? Afortunadamente, sus compañeros de clase intentaron parar la agresión. Incluso uno de ellos le tiró una silla a la cabeza, imagino que impregnado de adrenalina y horrorizado por lo que su colega estaba a punto de hacer.

Pues bien, vayamos a las redes y veamos qué nos encontramos. Pensemos que los únicos datos que han trascendido del menor es que es de nacionalidad ucraniana y que lleva 6 meses en España, donde ha acudido su familia pidiendo asilo político.

Tuit 1: Los alumnos apuñalan a los maestros porque hay gente que desprestigia al profesorado en Twitter

Podemos encontrar interpretaciones curiosas del hecho, pero esta es para enmarcar. Aquí, el tuitero insinúa que la causa de un suceso terrible en un aula tiene su origen en la forma en que la sociedad trata al profesorado. La profesora valenciana víctima de la agresión se convierte en la representante de todo un cuerpo de profesionales a los que la sociedad desprestigia e insulta, influyendo en los niños que, armados de un puñal, descargan esa inquina en el hombro.

En realidad, el tuitero del tuit 1 generaliza las disputas que un grupúsculo reducido de profesores y maestros del ala conservadora mantienen en twitter con distintos agentes (en el caso del tuit 1 era un periodista que se dirigía a ellos llamándoles maestrillos) y las convierten en un conflicto de toda la sociedad. Ignora por completo al adolescente de 15 años que un buen día tiene el terrible impulso de apuñalar a su profesora y pone a todos y todas las adolescentes en el supuesto de potenciales protagonistas de este suceso. Podría haber sido cualquiera, contaminados como están de la inquina de la sociedad hacia el gremio docente.

Yo le diría a este señor que no todo lo que pasa en el mundo es sobre él y que quizás sería útil que centrase su preocupación en las personas que han protagonizado este lamentable suceso e intente indagar un poco qué pudo conducir a ese chaval a hacer lo que hizo y cómo se podía haber podido evitar.

Vayamos al siguiente tuit.

Tuit 2. Los muchachos apuñalan a las profesoras porque están muy mal educados

Pues bien, este es un planteamiento curioso también. Esta tuitera sostiene que hay dos Españas: las que educa en valores y enseña el concepto de respeto a los mayores y la que no. Esta segunda es la que tiene esa tendencia al apuñalamiento entre sus menores. Más allá del sarcasmo, nótese que este tipo de discurso ignora absolutamente los condicionantes tanto sociales como psicológicos que pueden estar detrás de esta conducta, poniendo en el centro de la solución los valores autoritarios mantenidos por el núcleo familiar, clave de la paz social. En este caso, es la familia (cualquiera que sean sus circunstancias, composición y dificultades) la responsable de prevenir y solucionar este tipo de problemas, así como la única culpable de que estos se produzcan.

Yo le diría a esta señora tuitera que vaya al barrio de la Fuensanta, donde está situado el instituto en cuestión y piense si las familias que habitan allí tienen los mismos recursos culturales y económicos que las familias de su barrio y si las diferencias que ve son solo un producto de los valores inculcados por la sacrosanta familia.

Y ya por último, voy a mencionar un argumento que no podía faltar: el de la sobreprotección. Veamos el siguiente tuit:

Tuit 3. Los muchachos apuñalan a las profesoras porque es una generación de niños mimados.

En cuanto a este tuitero, su planteamiento descansa en la idea de que los niños apuñalan a las profesoras porque forman parte de una generación extremadamente sobreprotegida por sus progenitores. Los padres defienden a los niños incluso en el caso en que apuñalen a sus docentes, se sabe, es un hecho.

En fin, yo le diría a este tuitero que vaya a preguntar a una cárcel cuan sobreprotegidos estaban en su infancia los reclusos. Quizás se llevaba la sorpresa de que es precisamente la desprotección y la pobreza la que lleva a la marginación y la exclusión, no el apoyar al niño y decir que la profesora le tiene manía.

Estos son algunos de los argumentos que me sorprenden sobremanera cuando sucede algo tan terrible como que un chaval de 15 años coja un puñal e intente asesinar a su profesora. Me dejo en el tintero los dolorosos argumentos xenófobos que señalan a su nacionalidad o a su condición de refugiado obviando la vida que ha debido llevar ese niño y su familia los 6 meses que llevan en nuestro país. Le deseo a la profesora una pronta recuperación y que los servicios de orientación del instituto se vean reforzados con más personal, formación y herramientas para lograr evitar otras situaciones dolorosas como la del día de ayer.