UN APEGO EXCESIVO… O ALGO PEOR

Niño durmiendo
Niño durmiendo

En este vídeo emitido por A3 TV el 13 de marzo de 2014 podemos ver una “noticia” que habla del sueño de los niños. El título,  “más de la mitad de los bebés padecen problemas de sueño” nos trae a la cabeza a un montón de niños insomnes dando vueltas en sus cunas… ah NO, espera, ¿que los bebés en realidad tienen que dormir toda la noche de un tirón? Vaya, parece que nos han tocado todos y todas las bebés del 50% insomne.

En este minireportaje salen dos personas hablando como expertos sobre el sueño de los niños, un hombre y una mujer. En ningún momento se nos informa por qué estas personas hablan con tanta autoridad sobre el sueño infantil. ¿Serán pediatras? ¿psicólogos? ¿padres, al menos? No lo sabemos, pero hablan con gran desenvoltura sobre las características del sueño infantil y nos dan consejos para paliar la desinformación a la que sometemos a nuestros hijos sobre CÓMO SE DUERME. A ver ¿es que no os habéis enterado de que incluso los primates enseñan a sus monitos a dormir?… Ah, ¿que no? Vale, es que yo creía que, como lo habían dicho dos que parecían expertos, sería verdad.

Tampoco se nos informa a lo largo del reportaje sobre las fuentes de toda la información que nos están dando. ¿Se han realizado estudios para saber cómo es el sueño normal de un bebé y cómo el deficitario? ¿Se ha indagado en las causas de estos problemas de sueño? Porque afirman con mucha soltura que los niños duermen mal por culpa de la vida desordenada de los padres, que no son capaces de generar rutinas a lo largo del día. Lo que me pregunto es cómo dormían los bebés de los cazadores-recolectores, todo el día vagando de aquí para allá para conseguir comida, sin un lugar fijo en el que dormir… todos insomnes, pobres.

De acuerdo con McKenna y colaboradores, que me merecen mucha más confianza que los expertos sin nombre del vídeo, la forma habitual de sueño de nuestros ancestros ha sido el colecho. La razón es de tipo biológico: los bebés humanos necesitan el cuerpo de su madre para regular sus funciones durante el sueño, además de tener a su disposición su único alimento: la teta. Además, estos autores atribuyen los elevados índices de muerte súbita en nuestra sociedad a la ruptura de las costumbres naturales de sueño y alimentación. El colecho y la lactancia materna, en este sentido, previenen la muerte súbita, no la provocan. Es cierto que hay que tomar ciertas precauciones en situaciones de obesidad de alguno de los colechantes, o si alguno ingiere alcohol, somníferos u otras drogas. Pero no hay datos que demuestren que en el resto de los casos exista riesgo de muerte por aplastamiento del bebé, como sugiere muy alarmada la “experta” del vídeo.

En cuanto al apego excesivo que dicen puede producir el dormir con los niños en la misma cama, tampoco nos dan datos al respecto. ¿Pretenden que en el siglo XXI nos creamos a pies juntillas todo lo que nos dicen sin que intenten demostrárnoslo siquiera? En primer lugar ¿qué es un apego excesivo? Yo he oído hablar del apego seguro, que es el que desarrolla un niño con una o varias figuras que le cuidan de forma constante a lo largo del tiempo, y luego de otros apegos que se consideran menos sanos, pero nunca, en ningún estudio he visto mención a que una de las causas de estos apegos patológicos sea el colecho. Y tampoco he oído hablar de “apego excesivo” en ninguna teoría o trabajo experimental. Por otra parte, si como ya he dicho, el colecho era la forma habitual de dormir de nuestros pequeños ancestros, ¿cómo sobrevivieron a esa incapacidad para independizarse de su madre, estando como estaban todo el día pegados a ella?

Los medios de comunicación deberían informarse un poco más antes de soltar este tipo de documentales al aire. Me da la impresión que este fue un pequeño reportaje de relleno al que no le dieron mucha importancia. Sin embargo, la tiene. Imagínense cuántos padres y cuántas madres estarán pensando ahora si su bebé tiene problemas de sueño, sintiéndose culpables porque le meten en la cama cuando llora por la noche, forzando al bebé a dormir en la cuna y explicándole que se tiene que dormir porque es de noche. Hay mucha información al respecto que nos habla de los beneficios del colecho, que arroja luz sobre la maduración del sueño infantil y de la adaptación progresiva a los ritmos circadianos. Por favor, antes de hablar, estén seguros de que lo que dicen es mejor que el silencio.

13 respuestas

  1. Pues sinceramente pienso que la gente que no busca más información al respecto sobre temas de los hijos, en este caso el sueño, y se cree lo que dice la televisión y las revistas de “mi bebe” por poner un ejemplo, deja mucho que desear….
    Pero igualmente me da mucha pena que se crean algo así. Da asco esta sociedad que lo único que busca es sacarte el dinero a costa de lo que sea. Buen articulo!!!
    Un besazo!

  2. Una vez más , más claro agua, y debe ser de alta montaña para que sea más clara que lo que tu has dicho. No estoy no a favor ni en contra del colecho, pero si estoy TOTALMENTE EN CONTRA de la DESINFORMACIÓN y la manipulación de los medios

  3. Yo empiezo a cabrearme con todos estos expertos sin nombre ni datos oficiales que hablan y escriben en los medios. Más si el medio de comunicación lo pone como relleno.
    La información contrastada es necesaria, que hay mucha gente que se lo cree y le afecta.
    Me encanta tu forma de decirlo y explicarlo.

    Un saludo

  4. Luego lo ve mi madre y me da un coñazo con que no duerma con mi hija…. cosa que yo me paso por el forro de los coj…. 😉

  5. Lo que ocurre que la veradicidad de los medios brilla por su ausencia, que en connivencia con el poder alientan las prácticas antiafectivas, para que la gente busque la felicidad en el consumo.

    Buen Trabajo. Aunque no comente muchas cosas que escribes te sigo. Saludos.

  6. Gracias Raquel. Ten en cuenta que no todo el mundo tiene acceso a los mismos recursos informativos. La TV sigue siendo el medio de comunicación más extendido. Por eso es importante pedir calidad en la información que ofrecen. Un beso.

  7. Gracias por seguirme, Fernando. Es muy triste que se fomente la desafección, pero si, hay demasiada presión para que criemos sin tener en cuenta las necesidades biológico-afectivas de nuestros bebés.

  8. La búsqueda de la felicidad en el consumo según menciona Fernando me parece más que interesante y mada descabellada. A ello cabría añadir el interés en conseguir inividuos inseguros, fáciles de manipular y necesitados además de psicofármacos (cuya venta es uno de los negocios más florecientes del presente siglo) mediante la práctica de separar a los niños de sus padres, sobre todo en las horas conflictivas de la noche.
    Felicitación por el contenido del artículo

  9. Totalmente de acuerdo contigo. De hecho, en mucho países como Japón o Vietnam el colecho es lo habitual, lo raro es no hacerlo. Nosotros también dormimos con nuestra bebé y lejos de pensar en un apego excesivo lo que creemos es que son todo beneficios. 🙂

  10. Me encanta el caso de Japón y lo uso muchas veces como ejemplo. Para mi el colecho ha sido una experiencia muy satisfactoria, y hasta me da pena que mi niño haya decidido que ya es mayor, aunque también me llena de orgullo que haya adquirido la seguridad a base de cariño. Un beso.

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