PIOJOS

Pediculus humanus capitis
Pediculus humanus capitis

Hace mucho tiempo que dejé de buscar una solución milagrosa para eliminar los piojos de la cabeza de mis hijos. Hace 11 años que conocí de primera mano a esos pequeños parásitos. Mis pequeños mellizos, los dos rubiazos, llegaron del colegio con una nota colectiva para que las familias mirásemos las cabezas de nuestros hijos. Yo en mi vida había visto un piojo o una liendre, así que no sabía muy bien lo que tenía que ver o que mirar, de modo que, cuando me quise dar cuenta, mis pequeños tenían varios huevos en cada pelo y su cabeza estaba plagada de bichos que se veían a simple vista al separar los cabellos. En esta entrada no voy a hablar de los método que he usado y uso para erradicar a estos molestos animalitos (que han sido muchos y muy variados), sino sobre la ignominia social que supone tenerlos y los consejos sorprendentes que me dieron algunas madres para exterminarlos. 

Cuando supe que había aterrizado en el maravilloso mundo del despioje no sabía todavía las implicaciones sociales que eso tenía. Solamente caí del guindo una mañana en la fila del colegio, cuando una abuela airada se acercó a mí y me dijo en voz muy alta “LOS PIOJOS ESTÁN EN LA SOCIEDAD”. Yo no sabía muy bien a qué se refería, y le dije “Claro, se contagian muy rapidamente de una cabeza a otra”. Pero parece ser que la señora venía con ganas de guerra, de eso me di cuenta cuando dijo “NO, ESTÁN EN LA CABEZA DE LA GENTE QUE NO LIMPIA A SUS HIJOS”. La señora se llevó su corte bien dado ese día, claro, pero a partir de ahí me di cuenta de los esfuerzos que hacían las madres para ocultar que sus hijos tenían o habían tenido los parásitos en su cabeza. 

Incluso los propios niños desarrollaban estrategias elaboradas para ocultar a sus compañeros y compañeras de clase que han tenido piojos. Es tal la ignominia que supone que se sepa públicamente que alguien los ha tenido, que hay que ocultarlo con uñas y dientes, aunque sepamos que prácticamente TODOS/AS los niños/as de la clase los han contraído. Yo al principio trataba el tema de tener piojos como algo común, lo comentaba en la fila, pedía consejo sobre qué métodos de exterminio usar, lo difícil que me era acabar con ellos, etc. Hasta que me di cuenta que esto afectaba a las relaciones de mis hijos en el colegio.  Las niñas de la clase de mis mellizos se ofrecían a mirar la cabeza a mi hija (mucho más propensa que su hermano), que volvía a casa llorando porque sus amigas la habían hecho una revisión capilar en el recreo. Esto hasta que fui al colegio y di un puñetazo en la mesa. Todas las niñas tenían piojos, pero como la única que los tenía “públicamente” era la mía, sobre ella recaían todas las burlas. 

Eso fue hasta que un día, su mejor amiga llegó con el pelo rapado al 0. El silencio en la fila fue sobrecogedor. Todas miramos a la madre con una interrogación en los ojos: “¿Por qué lo has hecho?” La madre venía bastante enfadada a traer a su hija llorosa. Con el baby que llevaban todavía en infantil, parecía salida de un campo de concentración. Cuando los niños entraron en clase me acerqué a hablar con ella. 

– ¿Qué ha pasado? ¿Por qué le has rapado el pelo?

– Porque ya estaba harta de que me llamasen del colegio para decirme que tenía piojos. La he echado todo lo que ha caído en mis manos y no conseguía quitárselos, hasta que su cuero cabelludo se ha irritado y se ha llenado de heridas. Y ellas, cada vez que me llamaban, me acusaban de no limpiar a mi hija. Así que al final he decidido raparla al cero y acabar con ellos. 

La larga y rizada melena de la amiguita de mi hija había desaparecido. La niña tuvo que sufrir burlas y desprecios durante un tiempo, aunque su amiga la acompañó en el destierro y la ayudó todo lo que estuvo en su mano. 

Hoy leía una entrada de blog que decía que la ciencia ha perdido la batalla contra los piojos por la falta de adherencia al tratamiento. Es muy fácil hablar de esto sin haber pasado por lo que supone despiojar a un niño. Por supuesto que una simple aplicación del champú antipiojos no elimina a los parásitos de la cabeza. Pero la eliminación no solo depende de la aplicación de venenos, que por otra parte pueden tener efectos nocivos en nuestros hijos. De todos es sabido que el uso continuado de la lendrera es el único que asegura la eliminación total de las liendres y que evita que sigan naciendo piojos que continúen con el ciclo vital del insecto. Y también es sabido por las personas que tenemos que pasar la lendrera por el cabello de nuestros hijos, que no todos son dóciles ovejitas que se dejan manipular. Los niños lloran, huyen corriendo, te dejan plantada con el instrumento diabólico en la mano, ya sea este de púas largas, cortas o incluso eléctrico. Si después de este suplicio, que no queda otro remedio que sufrir, encuentran marginación, burlas, menosprecio y malos tratos en el colegio, el tema de los piojos pasa de ser un molesto contratiempo a convertirse en una pesadilla. 

Por eso os recomiendo luchar contra los piojos con todos los métodos posibles (he usado de todo, aceite de árbol de té, suavizante, aceite siliconado, vinagre y un largo etcétera), pero quitaos de encima toda esa tontería y educar a vuestros hijos para que traten con respeto a los demás. Los niños ya sufren bastante con las manipulaciones que tenemos que hacer en sus cabezas como para encima tener que aguantar comentarios despectivos, burlas y estupideces. 

11 respuestas

  1. Sabía que lo de tener piojos era un fastidio tanto para los niños como para los padres, pero nunca me había planteado hasta qué punto! gracias por compartirlo, a ver si deja de ser un tema tabú, leñe!!!

  2. Tienes más razón q una santa! Aunque te recuerdo q utilizar el árbol del te con el champú, sin tener piojos parece q a los mios les ha funcionado…de momento.

  3. Qué tema este! Yo conozco los piojos no por Muri si no por mí. No me los agarré muchas veces, pero la odisea por la que pasaba mi mamá (con tres hijas) no me la olvido. Muriel por ahora viene zafando porque aún no va al jardín de infantes (escuela). Me da pena que la gente discrimine al otro por x motivos, piojos, caspa, alergia, etc. Creo que los niños a veces son crueles porque eso es lo que aprendieron. Está en nosotros educarlos en el respeto hacia el otro.
    Ya te voy a contar cuando Muri se llene, si no me desmayo antes matándolos jaja. Lo bueno de la maternidad es que aprendés a no hacerle asco a nada!!!
    Besote

  4. En parvulitos, una madre del colegio se calló que su hijo los tenía e infectó a toda la clase. Cuando mi madre fue a avisar que mi hermano los había cogido, ella dijo que su criatura llevaba con ellos quince días. ¡Para matarla!

  5. Si dejase de serlo lo podríamos abordar de una forma más racional y ofrecernos apoyo mutuo, y no estar escondiendo el tema.

  6. Yo ya hasta le cogí gusto oye. Celebramos cada vez que sale uno atrapado entre las púas. Una se hace a todo.

  7. Bueno, esa es una de las interpretaciones que creo que hay que evitar. En primer lugar, es muy difícil saber cuál es el foco de la infección. En segundo lugar, no sabemos si la madre ocultó intencionalmente la información. Tampoco sabemos si llevaba 15 días sin hacer nada o intentando erradicarlos. Creo que si en el colegio se crea un clima de confianza y se evitan este tipo de acusaciones todo será mucho más fácil de solucionar.

  8. Yo me convertí en experta cazadora de piojos el primer año de cole de la mayor… y todo por ese secretismo que hay con los piojos… Joder, que son parásitos, que no hay que esconderlo… Yo creo que mucha gente ni se molesta en hacer los tratamientos y van contagiando a todos los niños

  9. pffff-….. tema inagotable…

    la mayor parte de la comunidad educativa del cole de la tribu TIENE piojitos… con esto incluyo a pas, docentes y, por supuesto, alumnado.

    psstttt… pero es un secreto….

    basta con echar un vistazo alrededor en el patio… y ves al personal rascarse las cabecitas de cienmil formas diferentews… más o menos discretas…

    basta con ir a una farmacia cualquiera (ejemplo en Sevilla y con cualquiera me estoy refiriendo a farmacias de cualquier barrio sea del nivel adquisitivo que sea… ) en TODAS hay multitud de productos vinculados a nuestras queridas liendres y a nuestros amados piojos…

    y no me refiero a 1 PRODUCTO…. hay mogollones en TODAS las farmacias….

    pero pssssttttt es un secreto…

    hipocresía total…

    … ¿os he dicho que entre mis artículos paternos la lendrera es fundamental?

    si… repitan conmigo… las lendreras son nuestras amigas.

    y por cierto… en marzo o así avisaron sobre el impacto que están teniendo las autofotos, los selfies… en la propagación de los piojos 🙂 joli joli joli http://www.excelsior.com.mx/funcion/2014/03/22/949948

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