Ni periscope ni hostias


Hace unos días se hacía viral un vídeo grabado y transmitido en streaming de una madre gritándole a su hija algo sobre un tal Periscope y de un tío con la polla al aire. La madre no sabía lo que estaba pasando. Si hubiese sido consciente de que miles de personas estaban siguiendo su bronca en directo seguro que se hubiese maqueado, hubiese puesto su mejor sonrisa y habría intentado inculcar el buen hacer en las redes sociales y los supuestos peligros del Periscope. 

Para quienes no no sepan (yo no tenía ni idea, porque dejé de usar twitter hace unos años gracias a dios o al infierno), Periscope es un sistema que permite emitir vídeos en directo a través de twitter, de modo que otros usuarios pueden verlo e ir reaccionando al vídeo con comentarios. Funciona igual que los vídeos en directo del Facebook, pero en lugar de ver un montón de corazones, manos y caritas volando, salen los comentarios de los espectadores. 

Pues bien, dos adolescentes están en la habitación de una de ellas con un móvil, retransmitiendo un vídeo en directo. Sus colegas o seguidores les van dejando comentarios hasta que, de repente, la madre de una de ellas entra en la habitación gritando “NI PERISCOPE NI HOSTIAS, UN TÍO CON LA POLLA AL AIRE…”, les quita el móvil y sigue gritando mientras todo, absolutamente todo, se publica en streaming y los seguidores de las niñas, estupefactos, van dejándole mensajes a la madre a través de twitter. 

Todo muy raro ¿verdad? . En primer lugar ¿dónde está el tío con la polla al aire? Una versión que circula es que la madre entra en twitter con su propia cuenta y pilla el streaming de alguien exhibiendo sus genitales. En ese momento imagina, piensa, cree, que su hija y la amiga, por alguna razón, están viendo lo mismo que ella y entra en bucle. En este punto es conveniente que nos detengamos y pensemos un poco. Si un señor enseña la polla a nuestra hija ¿es adecuado echarle la bronca a la niña? ¿Está la niña haciendo algo malo? ¿Qué hay de malo en quedarse mirando algo que no se suele ver… al aire? En ese momento, han surgido todos los miedos ancestrales hacia el falo. Si nos paramos a pensar un poquito, quizás la madre podría haber tomado ese momento como una oportunidad pedagógica y explicarles a su hija algo sobre exhibicionismo y comportamientos sexuales. Pero claro… las niñas no estaban mirando ninguna polla, de modo que se hubiesen quedado a cuadros si su madre entra y empieza a hablarles del asunto. 

Es evidente que la madre no domina la tecnología. Y todo lo que no se domina es temible. Yo aconsejo a toda madre que tenga miedo de que sus hijas e hijos se pierdan por culpa de las redes sociales, que se esfuercen un poco en conocer el terreno en el que se mueven. Esta madre no tenía una comprensión adecuada del funcionamiento de Periscope. Igual que la avestruz esconde su cabeza en la arena y se cree invisible, ella creía que todo lo que veía ella lo estaba viendo su hija. Y claro, existe por supuesto la posibilidad de que la hija encuentre el streaming del tipo con la polla al aire, pero ella estaba a sus cosas de adolescente y no buscando cosas turbias y morbosas, como puede que hagamos las madres para confirmar nuestras sospechas de que las redes sociales son el mal. 

En resumen, más formación digital, más confianza en nuestras hijas e hijos y más preocupación por formarles en valores en vez de arrancarles el móvil de las manos. A la larga será mucho más útil para ellos si saben discernir tipos de contenidos en las redes, intenciones de los usuarios y gestión de los tiempos que se pasan en internet. 

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