Me he convertido en estado

Mamando con mamá
Mamando con mamá

Estas navidades, mi querida hermana nos regaló una pareja de Hámsters rusos, Sergei y Sindy. Sergei es algo peculiar, y nos deleita con un extraño tic que consiste en caerse de espaldas cuando se pone nervioso. Corre por toda la jaula y, cuando llega a la pared, se pone a dos patas, se tira de espaldas, y vuelve a empezar. A veces permanece tumbado unos instantes, muy quieto. Nos asustamos porque parece que le ha dado un paraflús, pero en seguida vuelve a levantarse y continúa con su frenético vaivén. Es lo que, en términos humanos, llamaríamos una “discapacidad“. Eso le hizo pensar a mi hermana que nunca criarían. Craso error.

La semana pasada le dije a Vampi: “Venga cariño, vamos a limpiarles la jaula. Tú les coges, que a mi me da miedo, y yo hago el resto.” Vampi Killer iba tan contento a cumplir su cometido, cuando, al levantar la caseta verde, descubrimos…. SEIS COSILLAS ROSAS RETORCIÉNDOSE AL COMPÁS. El grito que pegué hizo que Father se incorporase como un resorte de su siesta en el sofá. Yo tengo un terrible trauma infantil. Cuando era pequeña, me levanté a ver a mis hámsters y descubrí con horror que la hembra había parido, y que el macho se estaba comiendo a las crías. Así que ahora no quería mirar, no fuera que descubriese una escabechina. Father devolvió a los adultos a la jaula y les dejamos como estaban para que no se pusiesen nerviosos y no dañasen a las crías. Estaban todos bien.

Según lo que he leído, lo mejor es separar al macho de su prole recién nacida, pero Sergei se ha comportado como un padrazo. Da calor a sus bebés y les deja dormir acurrucados a él. Algunos incluso le buscan la teta cuando la madre está tomándose un respiro. Al principio, pensamos regalar rápidamente a las crías, pero a medida que pasan los días son cada vez más bellas. Además, el argumento de Vampi es contundente: “Imagina que regalamos a Monster Girl… eso no está bien ¿verdad?” Claro, que le regalásemos a él, a Vampi Killer,  es inimaginable, por supuesto.

Mamando con papá
Mamando con papá

Así que me he convertido en estado. El estado debe asegurar el bienestar de sus ciudadanos. El derecho a estar alimentados y tener una vivienda digna es indiscutible. Es indigno de un estado dejar que sus ciudadanos y ciudadanas vivan hacinados. Por tanto, hemos comprado a nuestras criaturas una jaula de tres pisos. Los bebés se crían en la planta de abajo, tienen agua fresca y comida disponible. Su madre les da la teta y ellos buscan por el suelo la comida que papá y mamá esparcen para que esté a su disposición. Cuando la mamá se cansa, se va al tercer piso y deja a los bebés con papá, que les cuida pacientemente y aguanta sus embestidas en busca de un pezón inexistente. Si yo no asegurase el bienestar de mis ciudadanos, seguramente los padres terminarían dañando a sus crías, ya que éstas se convertirían en competidores peligrosos por la comida y el espacio. Un buen estado procura tener cubiertas las necesidades básicas de sus ciudadanos.

Además, como Sergei parece tener dificultades para subir a las plantas superiores, hemos instalado un bebedero adicional en la planta baja. De este modo, su discapacidad no es óbice para que Sergei sea un ciudadano de pleno derecho, con las mismas facilidades para acceder a los recursos básicos. También tiene una rueda en el piso de abajo para poder hacer ejercicio. Su condición no le hace inferior a los demás habitantes de nuestra jaula.

En definitiva, estoy muy orgullosa de verles crecer en paz y armonía. No sé en qué momento y con qué medios tendremos que imponer el control de la natalidad, pero lo haremos de una manera justa y ecuánime, de modo que nadie salga perjudicado y asegurando el bienestar de toda nuestra población. 

13 respuestas

  1. Tch… No creo que te guste vivir en una jaula, pero si lo necesitas te hago un huequito en mi humilde morada, preciosa.

  2. Jejeje, bonito estado “abuela” jajajaa.
    Yo también tuve hamsters de pequeña, y sus crías algunas vivieron y otras no,también fui espectadora de una matanza paternal 🙁
    Por eso es algo que de momento mis hijos no tienen, porque no quiero que vean esas cosas, son muy canijos.Ya bastante tengo con los 3 peces y los 3 gatos.
    ¿Te puedo votar en las próximas elecciones Mother?

  3. Ten cuidado que en menos de un mes las crías están preparadas para ser papis!! Lo suyo sería que las pusieras en jaulas separadas a no ser que quieras dedicarte a la cría de hamsters!

  4. Tenías que ver la cara de ilusión y casi pasión cuando mi niño las vio. Se le caía la baba. Cualquiera las regala, están fascinados. Yo soy alérgica a los gatos, que si no tendría la casa llena. Bsssssss

  5. Jajjajaja me encanta!!!!!

    Así deberían ser todos los presidentes de un estado. Velando por el pueblo!!!

    Los argumentos de vampi son indiscutibles!! A ver que pasa con la natalidad ahora.

    Ya sabes que aquí, damos asilo político a uno o dos si hace falta!!!

    Muakkkkk

  6. Jajajajajajajajaja killer for president plisss! Qué maravilla ese estado de bienestar!! Y ole por ese papahamster que demuestra que no todos son iguales! Ha debido tener una super madre porque esto es cosa de buena crianza jajajajaja

  7. Lo de este ratón es increíble. Le tienen frito. La madre se va de cháchara a los pisos de arriba y van todos a achucharse al padre. El pobre no tiene escapatoria, xq no sabe subir por los tubos, así que no le dejan ni a sol ni a sombra. 🙂

  8. Enhorabuena a Sergei y Sindy por la descendencia… y a Mother Killer por la entrada. Describiste el estado perfecto. Aquel que proporciona bienestar a sus ciudadanos, al precio de decidir por ellos y de que se mantengan encerrados, por su bien, en una jaula. Feliz crianza.

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