¿JUNTOS O SEPARADOS?

Esa es la pregunta que nos planteamos tarde o temprano las madres y padres de mellizos y múltiples en general. Al colegio ¿juntos o separados? A mí no me dieron opción: la política del colegio era juntos, y así siguen ya a sus 14 años. Al principio me gustó la idea: no me gustaba que fuesen a un sitio tan inhóspito por separado. Me gustaba que uno hiciese de espía del otro y que se apoyasen mutuamente. Pero no todo era tan idílico como yo lo planteaba.

El primer inconveniente surgió con las comparaciones. Phanton y Brigitte siempre han sido muy diferentes, pero para mí los dos tienen sus cosas buenas que intento potenciar y que les hacen ser ellos mismos. Pero en el cole, las profes sentían debilidad por la laboriosidad y el orden de Brigitte y en Phanton sólo veían el desorden y el despiste. A pesar de todo, ambos han sido niños brillantes, han desarrollado muy buenas habilidades. Brigitte es niña de sobresalientes y Phanton es niño de notables, siendo la diferencia que una es aplicada, siempre lleva (o llevaba) los deberes hechos y responde lo que los profes quieren oír, mientras que Phanton vive de las rentas de su inteligencia estudiando y trabajando lo mínimo para salir adelante. Eso en cuanto a la descripción tipo “colegio”. Como personas son extremadamente distintos, cada uno con sus gustos y su personalidad, incomparables y diferentes.  

El vivir siendo comparado con otro debe ser muy duro. Siempre existe la comparación, pero en el caso de que vayan a la misma clase, es mucho más acentuada. Me preocupa que, incluso yo, siempre les he visto como un par. Ahora que son adolescentes es cuando están tirando por caminos distintos, pero siempre han ido a la misma clase, a las mismas actividades extraescolares, han tenido los mismos amigos y, claro está, han vivido en la misma casa.  

Sin embargo, lo que diga yo no es tan interesante como lo que dicen ellos. Cuando llega la hora de hacer los deberes, Brigitte se encierra en su cuarto y está horas y horas trabajando. Phanton abre un cuaderno y no pasan más de 15 minutos para que declare:”ya he acabado.” Algo raro ocurre… ¿O no? Pregunto a Brigitte qué deberes tienen para hoy, y con la infornación voy a Phanton… que como era de esperar no ha hecho ni la quinta parte. Entonces, Brigitte se cabrea porque yo le pregunto solo para saber lo que tiene que hacer Phanton y no para saber qué está haciendo ella. Ya tenemos el primer lío: dice que está harta de que Phanton dependa de ella, y Phanton se enfada y dice que es que ella no se ha enterado bien de los deberes. Mea culpa, lo sé, pero no lo puedo evitar.

Los días que Phanton está enfermo y no va a clase, y le pido que vaya a preguntarle a su hermana qué hay que hacer para el día siguente, ella se niega a decirle los deberes. Muchas veces hemos tenido que acudir a terceros para que nos pasen la información… como tienen que hacer la mayoría de los niños, supongo. Por tanto, Brigitte está harta de hacer de mensajera para su hermano, de ser, en definitiva, la que lleva la agenda.

Pero Phanton ¿qué opina ? Para saberlo, hice una encuesta:  

__Phanton, si te diesen a elegir, ¿irías a la misma clase de Brigitte?
__ NOOOOOO
__ ¿Por qué?
__ Porque siempre me malmete con todos, y porque siempre llega diciendo la nota de su examen y entonces yo tengo que decir la mía.  

Por tanto, podemos decir que, para ellos, haber ido a la misma clase que su hermano y hermana, respectivamente, no ha supuesto una ventaja, sino un inconveniente. Sí es verdad que, durante los primeros años, supone una tranquilidad. Pero después, yo diría que a partir de 5º de primaria, se convierte en una dificultad. Sin embargo, el colegio es inflexible con el posible cambio de planes. La rigidez es extrema.

Les podría haber separado en el instituto, diréis. Pero el aula de enseñanza bilingüe en el programa que ellos habían seguido solo tenía continuidad en un aula, así que, otra vez juntos.   En fin, que ¿qué decisión tomar? En mi opinión, lo ideal sería que la escuela tuviese en cuenta la intuición de la familia al respecto, que todos vigilásemos y evitásemos las comparaciones, que procurásemos que hiciesen actividades separados, si así lo desean y que la escuela observase, si es que van juntos, los posibles conflictos o dependencias que puedan surgir para poner en la balanza los pros y los contras de que continúen juntos en la misma clase o por separado. Pero creo que, tomásemos la decisión que tomásemos, será muy difícil eliminar la sensación de que son un par, individuos diferentes pero un par.

9 respuestas

  1. Huuuummmm… Francamente, yo no sé lo que haría, pero me parece una política demasiado rígida y ridícula la del colegio. Esas cuestiones deberían poder elegirlas los padres, que son a fin de cuentas quienes conocen a sus hijos. Lo que para unos es una buena opción,para otros quizá no lo sea tanto… En fin…

    Vivir constantemente rivalizando y comparando es lógico que suscite ciertas incomodidades entre ellos. Aunque,estoy segura de qué a la hora de la verdad son uña y carne.

    Un besote!!

  2. Uña y carne sí, pero en contra de su voluntad. Hasta hace poco se han peleado muchísimo. Solo ahora empezamos a ver un cambio. Hacen alguna cosa juntos por propia voluntad, se hablan cariñosamente o comparten confidencias, pero ya te digo, solo desde el último año.

  3. Es curioso, yo a los mios nunca les he visto como un par. Estan muy unidos, se llevan bien, pasan mucho tiempo juntos, pero son dos. Para mi siemprehan sido dos hermanos que, casualmente, nacieron a la vez.

    Las comparaciones entre ellos han venido siempre de fuera ¿Como es posible que a A le guste esto si B no quiere ni verlo?¿Como es que A es aplicado y B va por libre? Y siempre tengo que contestar que no entiendo la sorpresa: son dos personas diferentes.

    Ahora tienen 6, veremos si cuando lleguemos a los 14 seguimos en esta paz y armonia 😉

  4. Mis primos son mellizos y tienen ahora 12 años. Empezaron yendo juntos al colegio pero provocaban situaciones insostenibles para lo que deseaba el colegio, así que el psicólogo recomendó separarlos. Siguieron igual, pero en sus respectivas clases el orden se mantenía. Los problemas entre ellos (amor-odio) no cambiaron. A veces me resulta triste ver que se vela más por que los responsables del cole estén a gusto que por su bienestar y correcto desarrollo. Tú misma te has dado las recomendaciones en el último párrafo.
    Yo me siento fatal con ellos. Los veo como mucho dos veces al año, media hora, así que es imposible que los distinga. Aparte, no pongo interés. Y cada vez que los veo les pregunto: ¿y tú quién eres? Me dicen su nombre y ya me fijo en algún detalle para distinguirlos, pero sé que les molesta infinitamente.

  5. Hola Patricia,
    Si son idénticos no son mellizos, sino gemelos. Mis hijos no se llevan tan mal. Ahora salen juntos con los amigos, y se quieren muchísimo. El pesar en ellos va por dentro, pero como son dos personas muy inteligentes lo van superando adecuadamente.

  6. Hola!!
    Nosotras somos gemelas idénticas por lo que creo que el caso cambia,pero bueno, te cuento mi opinión.
    Siempre nos hemos llevado bien, de pequeñas discutíamos como todos los hermanos, pero no podíamos estar separadas.
    Lo de ir juntas,en nuestro caso,siempre ha ido bien, hacíamos juntas los deberes,preparábamos lo exámenes y siempre hemos sacado notas similares.
    Si es verdad que esa exposición continua a la comparación fue (y sigue siendo) muy molesta. Si hay algo que no soportamos es que nos traten como una sola persona.
    Tus hijos,yo creo, que al ser niño y niña, y en cima de esa edad, lo normal es que quieran estar separados…a esa edad el otro sexo es el enemigo y si es tu herman@ mas!jajaja
    Lo que si veo perjudicial es la dependencia que que se genera al estar constantemente juntos y la “comodidad” de uno de los dos en cosas como por ejemplo las habilidades sociales… (Como mi hermana se encarga de hablar con la gente y hacer amigos,yo me quedo callada y que me venga solo…). Si que es importante fomentar la autonomía de cada uno… Es un tema complicado y cada casa es un mundo…
    He leído en los comentarios que ya se llevan mucho mejor, me alegro! 🙂
    Con la edad la relación se hace cada vez más bonita y especial.

  7. Hola Luci,
    La verdad es que es un tema complejo. Yo siempre deseé tener un mellizo hasta que aprendí lo que realmente implicaba el asunto. Es una circunstancia especial que puede ser maravillosa pero que también tiene sus inconvenientes. Y como madre, me ha enseñado muchísimo. Afortunadamente vamos/van aprendiendo a ser dos personas independientes que se apoyan y tienen conflictos, como todos los hermanos y las hermanas. Y cada vez me gusta más ver cómo crece su relación.
    Un abrazo

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