Hansel y Gretel en Villa Springfield

Ayer nos levantamos en Villa Springfield con la triste noticia de que dos niños habían sido abandonados por sus padres en el Ayuntamiento. Los niños, de 10 y 22 meses respectivamente, fueron enviados con premura a una casa de acogida de Portland. Un gran revuelo se extendió por el pueblo. La gente hacía todo tipo de comentarios en la plaza. A media tarde se habían formado dos bandos claramente diferenciados: los que se compadecían de la decisión que había tenido que tomar esa pareja, en la calle y sin ningún medio de vida ni domicilio fijo, por una parte, y los que clamaban contra unos padres desnaturalizados que abandonaban a sus hijos sin luchar por mantenerlos a su lado, por otra. Hubo quién se preguntaba en voz alta por la nacionalidad de la pareja (seguro que son extranjeros) y aseguraba que él (springfildiano de pro) nunca haría algo así. Los menos, nos preguntábamos por qué nuestro excelso Ayuntamiento no había ofrecido apoyo a la familia para que no tuvieran que separarse de sus hijos.

Hoy leemos en la prensa la versión que dan los padres de las criaturas. Alegan que, al no tener un domicilio fijo, no tenían posibilidad de cobrar el subsidio de desempleo. Por ello acuden al Ayuntamiento a solicitar una dirección ficticia para tal fin. Vamos, que fueron buscando apoyo y se encontraron en una trampa sin salida en la que los funcionarios les conminaton a marcharse dejando allí a sus hijos, al más puro estilo Sor María pero con apoyo legal y cobertura de prensa.
Todo esto me hace plantearme nuevamente la mierda de sociedad en la que vivimos. Una sociedad que no valora, respeta y apoya la infancia es una sociedad enferma. Y separar a unos niños de su madre y su padre sin medidas sociales de por medio, sin ofrecer un apoyo institucional a la pobreza, es una medida más propia de un estado totalitario que de un país que presume de tener la Constitución más progresista de Europa. 
¿Alguien se ha preocupado por la pena y la desesperación de esos niños al ser separados de sus padres? ¿Del efecto que esto pueda tener en su desarrollo posterior? Ah, no, que son pobres y medio extranjeros. Yo solo les deseo que no sufran mucho en la casita de chocolate en la que les ha colocado nuestra estupenda concejala de servicios sociales y que encuentren lo antes posible el camino de vuelta a los brazos de su madre.

3 respuestas

  1. …..de repente leyendo esta noticia me viene a la cabeza el caso de Amina y su hija. Los servicios sociales las separaron injustamente y gracias al movimiento de l@s ciudadan@s viven hoy juntas. Inmigrante y pobre…Ummmm carne de cañon.

  2. Es una pena que por la falta de colaboración y de asesoramiento a una pareja, ésta se vea en la difícil decisión de tener que abandonar a sus hijos.
    Luego los funcionarios que se quejen de la fama que tienen, por lo menos los podrían haber informado sobre cualquier asociación de ayuda, comedor social para intentar la separación como última alternativa.
    No se si me sienta peor la forma de trabajar del ayuntamiento o los comentarios de la “gente sabelotodo” dando sus propios versiones sobre posibles “padres sin escrúpulos”

  3. Es que creo que tenemos que hacer un esfuerzo por ver estos casos desde una dimensión más social y menos individual. Nos lanzamos a hacer juicios hacia los padres sin conocer sus circunstancias y sin ponernos en su piel. En estado tiene cierta responsabilidad en asegurar el bienestar de la ciudadanía… o al menos la tenía antes, ahora ya dudo de todo.

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