Esos hombres


martinez-caminoLas madres y padres conscientes e implicados/as y responsables en la crianza de sus criaturas, desde que surge Internet como herramienta de comunicación , se han constituido en una compacta comunidad que está cambiando mentalidades y actitudes. Podemos decir que somos afortunadas y afortunados de poder compartir con esta comunidad nuestras dudas, desvelos, dificultades, alegrías, ideas, etcétera.

Pero con la llegada de la maternidad 2.0 aparecen un tipo de especímenes del género masculino que en seguida vais a reconocer. Son los hombres que todo lo saben y que se permiten darnos consejos a las mujeres y decirnos, desde su encumbrada autoridad de machos, lo que debemos hacer. Estos hombres suelen presentar el siguiente perfil:

– Se presentan como defensores radicales de la infancia y la crianza respetuosa.

– Son defensores a ultranza de la lactancia materna, el colecho y otras prácticas ligadas a este tipo de crianza

– Y aquí viene el problema: se dedican  a aleccionar a diestro y siniestro a las mujeres para que cumplan con los requisitos que ellos creen imprescindibles para seguir estos preceptos.

Por ejemplo, según ellos las mujeres que trabajamos estamos engañadas, somos unas egoistas y estamos abandonando a nuestros hijos e hijas a su suerte. A ver, no lo dicen así de claro, pero de sus intervenciones se puede derivar esta conclusión. Normalmente, su pareja no trabaja y cuida a sus hijos/as a tiempo completo, opción totalmente respetable. Pero cuando planteas que tu opción ha sido otra, los ataques arrecian. No eres libre, eres una inconsciente, no te has planteado con responsabilidad lo de la crianza, etcétera etcétera. Es indiferente lo que plantees en el ámbito de la crianza, que hayas mantenido una lactancia prolongada, que hayas colechado, da lo mismo: lo tuyo no vale y punto. 

Esta postura absolutamente irrespetuosa da por supuesto que todas las mujeres tenemos una relación duradera y estable con el padre de nuestras criaturas, y que podemos dejar de trabajar para ocuparnos de la casa, mientras él trabaja y trae los alimentos. También da por supuesto que todas las familias son biparentales. Además, rechaza la opción de que la conciliación es posible, y desprecia a la mujer trabajadora por sistema, culpándola de todos los males de nuestra sociedad. Y, por supuesto, da por hecho que las mujeres están hechas para el cuidado, y si optan por el trabajo, deben renunciar a tener descendencia.

Cada vez me producen más rechazo esta postura neomachista y patriarcal disfrazada de buen padre preocupado por la infancia. Los hombres que se meten en los grupos de mujeres a decir qué tenemos que hacer nosotras para criar bien a nuestras hijas e hijos, sencillamente, SOBRAN. Empiezan diciendo que lo de quedarse en casa puede hacerlo cualquiera de los dos, padre o madre, (dando por supuesto, como ya he dicho, que todas las familias son biparentales y nucleares), pero pronto se destapan y nos aleccionan sobre lo que debemos hacer NOSOTRAS. Se disfrazan de buenismo proponiendo vidas austeras y anticapitalistas dedicadas a nuestra prole.

Chicos, la vida tiene muchos caminos. No nos intentéis estrangular imponiéndonos el vuestro a través del juicio y la amenaza de los mil males que caerán sobre nosotras por trabajar. Hace tiempo que hago oídos sordos a vuestras peroratas por Internet, y, por supuesto, no compro ninguno de vuestros libros. Pero creo importante que las mujeres seamos conscientes de la existencia de estos individuos. Mujeres, somos, sois dueñas de vuestras decisiones. No os dejéis maltratar por personas ajenas a vuestra vida y condiciones. No os dejéis culpabilizar, haced oídos sordos a esos curillas 2.0 que intentan meterse cual virus en nuestras mentes y sembrar discordia. Nuestras decisiones son nuestras y de nadie más. Y los predicadores, a los púlpitos. 

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