EN SOLIDARIDAD CON ANA ROSA

11018800_10206199226448972_6619561407698517036_nAna Rosa, tengo algo que decirte. Siento mucho que te sientas aterrada por las madres y sus bebés. Una invasión de doulas locas intentan cobrarnos una pasta por darnos a comer nuestra placenta, comernos el coco con estúpidas teorías sobre el parto orgásmico y quemar el cordón umbilical con una vela. Quieren que los restos del parto se pudran hasta oler, e incluso algunas nos obligan a no bañar a nuestros bebés hasta varios días después de nacer. Gracias por preocuparte . ¿Qué sería de nosotras, cabecitas atolondradas, sin mujeres como tú, con la cabeza sobre los hombros?

Es verdad, no nos dimos cuenta de que hay personas que estudian en la universidad para atender nuestros partos. Personas que saben qué hacer con nuestra bolsa de líquido amniótico, nuestras membranas, nuestro periné y nuestro bebé. No sé si me debería atrever a calificar todo eso como “nuestro”. Ya tu sabes: abandonarse en las manos de una buena matrona y de un buen ginecólogo es preceptivo para el desarrollo correcto del nacimiento. Si esa mujer te dice “empuja”, tú empuja. Si te dice “deja de quejarte, bonita”, tú callada. Si se te sube encima como una posesa y empieza a apretar, tú mejor te callas, así se te reviente el útero. 

Lo que yo me pregunto es cómo ha llegado el ser humano hasta aquí. Ya sabes que antes no había universidades. Claro que antes ya se sabe que se morían prácticamente todos los bebés y casi todas las madres, lo he visto en las películas. Cada vez que hay un parto de esos en los tiempos antiguos, en un 70% de las ocasiones o más alguien acaba muerto. Y los guionistas sabrán lo que hacen, que para eso son profesionales y han estudiado ¿no? No vamos a ser nosotras, pobres indocumentadas, quienes les llevemos la contraria. 

Las mujeres, a parir, que es su obligación, y los profesionales (las matronas también), a decidir por nosotras, que para eso han estudiado un montón de años. Porque un título creo que te da poder para eso: para decidir por las personas sin estudios. Bueno, algunas tenemos estudios, pero no sabemos nada de nuestro cuerpo y como funciona y eso. Pero somos super engreídas algunas. Yo conocí a una que incluso fue al hospital con una cosa que llaman “plan de parto”. Era un documento que le había susurrado una maldita doula al oído. No creo que se le hubiese ocurrido a ella. Decía cosas como que quería prescindir de la oxitocina sintética (¿eso será el gotero?) o que no quería que le rompiesen la bolsa. Que quería que la dejasen dilatar a su ritmo y que nadie le pusiese enemas, la rasurasen o le hiciese tactos innecesarios. ¡¡Todo cosas que son por su bien!! Ah, y que nada de epidural. Qué salvaje y loca. ¿Se creerá que es una mamífera?

En fin, Ana Rosa, tú tranquila. Las cosas se van a poner en su lugar, ya verás. Creo que unos señores muy listos han escrito un informe que va a acabar con todas estas locuras. Las mujeres nos pondremos todas en fila y obedeceremos, haremos todo lo que nos digan. Oye, que para eso han estudiado un chorro de años las personas que nos atienden en el hospital. Como para que ahora nos pongamos farrucas y queramos decidir sobre cosas que ignoramos completamente. Y a parir, acompañadas por nuestro marido. Faltaría más. Como Dios manda, hombre ya. 

10 respuestas

  1. Si la Anita no se queda ya tranquila con esto, no sé que más podemos decirle… mira que no bañar a los bebés en unos cuantos días… con lo mal que huelen… a donde vamos a llegar.

    Gracias Killer, me carcajee mucho

  2. las mujeres se están volviendo locas del coño…no digo más! Menos mal que siempre nos quedará AnaRosatengomiedo.

  3. Muy de acuerdo contigo, está claro que esos profesionales tienen todo el derecho del mundo a decidir por ti el hacerte una episiotomía, o lo que es lo mismo: abrirte en canal, porque el bebe se empeña en no nacer antes del cambio de turno…y claro ellos tienen su hora de salida del trabajo…

  4. Es que desde que nos creemos que podemos decidir sobre nuestro propio cuerpo estamos de un insoportable. Esto seguro que es culpa de las feministas.

  5. Es que ya se sabe que los bebés se encajan y hay que rajar a la madre. Lo sabe Ana Rosa, lo sabe Mariló y lo sabe cualquiera que tenga dos dedos de frente.

  6. Madre mía, como me ha recordado mi primer parto. Me sentí más rara y tonta que nunca. Nunca podré olvidar todo ese cúmulo de momentos incomprensibles para mi, e insensibilidad. Finalmente fué una cesárea, lo cual por supuesto dió pié a que cuando fuera a dar a luz a mi segunda hija, casi me recibieran con el bisturí en la puerta del materno.
    Me negue y escasamente 4 horas mi hija nació de parto natural, sin epidural. Pero eso si, si no llamamos a la matrona que tanto sabe, la niña se ahoga porque traía el cordón enrollado y aunque yo empujaba y mi marido veía el pelo, no salía la pobre. Cuando la matrona vino le entró la bulla y me dijo que por que había estado empujando?? jejeje En fin, pese a este momento y los puntos de la episiotomía, que me dijo quejica, fué lo más bonito que dios me ha hecho vivir, sin duda.
    Las dos caras de la moneda.
    Un abrazo.

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