El acoso escolar: información útil para exigir medidas

No lo consientas
No lo consientas

A pesar de que la investigación sobre el acoso escolar cada vez es más abundante y existen unas ideas claras de cómo prevenirlo y atajarlo en los centros escolares, todavía encontramos profesionales de la educación que  no son lo suficientemente conscientes de este grave problema y del sufrimiento que provoca en las víctimas. El acoso escolar NO ES UNA COSA DE NIÑOS, y debe ser abordado con seriedad y diligencia por los centros educativos sin poner ningún tipo de excusa o postergar las posibles intervenciones para alejar a la víctima del sufrimiento innecesario de ser acosado por sus iguales. Por otra parte, hemos de tener en cuenta que el acoso escolar no solo abarca la violencia física, sino también la psicológica. Por tanto, la violencia verbal, el hostigamiento y la marginación del grupo también se consideran dentro de la categoría de acoso escolar.

Ya existe jurisprudencia sobre la condena a algunos centros educativos por dejación de sus funciones en la protección de los menores. Sin embargo, el proceso de denuncia es largo y muy costoso para las familias. Por ello, quizás sea importante conocer de antemano la legislación autonómica y nacional sobre el acoso escolar para conseguir que el centro ponga medidas antes de tener que lamentar daños físicos y/o psicológicos de los niños o las niñas y tener que recurrir a la justicia.

Aquí podéis encontrar información sobre la legislación española acerca del acoso escolar. Lo más importante a tener en cuenta es que el centro educativo es absolutamente responsable de lo que le ocurra a vuestra hija o hijo en horario escolar. Por tanto, lo deseable sería que los centros tuviesen mecanismos de control de este tipo de situaciones y pusieran medidas para evitarlos. El hecho de que sea la familia, que no está presente durante las horas de escolarización en el centro educativo, la que tenga que ir a informar sobre el acoso que sufre su hija/o en el centro, denota una falta de vigilancia y control sobre estas situaciones.

En cuanto el centro es informado sobre una situación de este tipo, debe poner en marcha el llamado protocolo de acoso escolar. Aquí os dejo como ejemplo el protocolo de actuación el en caso de la Comunidad de Castilla-La Mancha, publicado el 31 de enero de 2006 en el DOCM. Este tipo de protocolos existen en todas las comunidades autónomas y deberíamos exigir su cumplimento ante cualquier sospecha de la existencia de un caso de acoso. El centro educativo tiene la obligación de conocer y poner este protocolo en marcha, de modo que no aceptemos ningún intento de aplacar nuestra preocupación fuera de este protocolo y ningún discurso que justifique, de ninguna forma, las conductas de violencia física y/o verbal entre iguales.

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