#VDLN

#VDLN 154. Las Odio: Un cuarto propio.

Virginia Woolf a los 20 años. Tomada de la Wikipedia. 

Cambia, todo cambia, que cantaba nuestra querida Mercedes Sosa. Y si nos quedamos enganchadas en nuestro pasado, no podremos seguir avanzando, seguir cambiando. Las luchas generacionales son algo tan manido que parece mentira que no seamos conscientes de ella. Nuestros ensalzados 80 terminaron y envejecieron mal ¿por qué no reconocerlo? Cambian las perspectivas, cambian las necesidades, los gustos, los estilos, las herramientas y el lenguaje. 

Pero no, no voy a poner una caduca canción de Mecano. Voy a poner una canción actual, una canción de un grupo post-punk feminista que nos gusta mucho por aquí: Las Odio. Ellas homenajean a Virginia Woolf en su canción Un cuarto propio , y tienen mucha razón en lo que dicen. Las cosas han cambiado y lo del cuarto propio ha quedado un tanto obsoleto. ¿Quiere decir eso que no reconocemos el valor de Virginia Woolf en la literatura y el feminismo? No. Pero debemos seguir hacia adelante, siempre hacia adelante.

No voy a haceros más spoilers de la canción, os la pongo directamente. Espero que os guste. 

#VDLN 153: Ay Marie Kondo. La más fané. L Kan

L Kan

Si te quieres divertir, tienes que escuchar a L Kan. Lo ideal es verles en directo, porque interpretan sus canciones desde su formación teatral y es hipnótico verles cantar sobre situaciones cotidianas. 

Sus canciones hablan de cosas de las que podemos hablar entre amigas cualquier día en nuestro grupo de facebook. Por ejemplo, Marie Kondo. ¿Quién no conoce a estas alturas a la japonesa que vino a transformar nuestras vidas y nos hizo preguntarnos si esa mujer se viste siempre con camisetas de colores lisos y pantalones con raya. Marie Kondo, el orden va mucho más allá de saber doblar la ropa. Tienes que tener gustos sencillos y espacio para almacenarlo todo con pulcra estética. L Kan lo cuenta así: 

Y luego están esos personajes que todo el mundo conoce y L Kan nombra y dibuja en sus canciones. El tontipop de este grupo me fascina, pone en palabras, en música, mis levantamientos de ceja. Les voy a pedir YA que escriban una canción sobre las personas que dicen “yo soy SAP” o “I´m an Artist”. De momento, tienen dos canciones que están muy próximas a ello: La mas fané y Mi cociente es diferente. Aquí os las dejo. Que las disfrutéis, son buenísimas.  



#VDLN 152: Siempre Juntas. Las Chillers

La que ha sido, sin duda, mi canción del verano, traslada a esos años 80 en los que los garitos mierder de la carretera de Valencia acogían a gran cantidad de jóvenes atraídas/os por el éxtasis de la música . Siempre juntas es el primer single propio de las Chillers, que normalmente hacían versiones de canciones tan famosas como Mujer contra mujer o Como yo te amo.

Es una canción de mujeres, con mujeres como protagonistas. Deja de lado a los postbohemios ochenteros masculinos para dar paso a esas mujeres con botas de tacón alto con quienes la movida no hubiese sido gran cosa. Porque ellas/nosotras, estábamos poniendo el espíritu en cada una de las producciones, apoyando con nuestra energía toda esa verborrea y, cómo no, aportando calidad y profundidad al asunto. Sin nosotras, nada hubiese sido lo mismo. Ni ahora, ni en los 80, ni nunca.

Y como fondo, la carretera de Valencia y esa ruta del bakalao que hizo tantos estragos en los 90 y que se inicia en los 80 con las movidas madrileña y valenciana. Quien no recuerda a Chimo Bayo y ese Hu-Ha, y esas macrodiscotecas en las que se podían empalmar día y noche 4 veces seguidas.

Valencia Destroy, mucho bakalao, mucha droga, mucho desparrame. Siempre juntas.

#VDLN 151: Muse. Sunburn

No hay salida. No hay escapatoria. El arquetipo de la madre no se soluciona ni con conciliación, ni con permisos iguales e intransferibles ni con nada que no sea renunciar a ser madre. Y si haces esto último, tampoco hay salida. Toda nuestra vida depende de lo que hizo la madre. La madre y sus frustraciones. La madre y su negación. La madre como guardiana del bienestar, como dementora, como terrible perpetradora o como dulce ángel confortador. No existe la madre científica, la madre profesional, la madre experta, la madre que necesita tiempo para construir su mundo. El tiempo de la madre nos pertenece.

La madre pasa la vida acompañando y siendo juzgada en este acompañamiento. Y si no la juzgan los otros, ya se juzga ella misma. No, no vuelvas la cabeza: tú no pusiste el mismo cuidado en su crianza, en su educación, apoyando sus procesos, sus traumas, sus dificultades, sus logros, sus triunfos. No te las des de héroe, que solo eres un maniquí necesario.



#VDLN 150: V.O.S. y el señor de la goma

El otro día quise volver a oir una de esas canciones con las que nos deleitaba a antigua Oreja de Van Gogh (la única posible) en su album doble Guapa. Busco el nombre de la canción en Spotify, V.O.S. Es la típica canción de desamor cargada de amarga ironía. A Amaia le encantan este tipo de canciones en las que queda arrastrada por los suelos por un amor que la dejó tirada en medio de la calle. Esta mujer tiene un gran problema de autoestima. Demasiadas decepciones amorosas.

El caso es que V.S.O. acabó y dejé que Spotify siguiese su curso hacia la siguiente canción. La música, ya sabéis, nos transporta emocionalmente, así que puede ser que no estuviese preparada para lo que vino a continuación:

Y es que yo iba andando por la calle, muy formal, con mi paraguas amarillo, mi abrigo negro y con los cascos puestos. Escuché por encima de la música de los violadores del verso, a ese señor gritándome.

– EHHHHHHHH, QUE SE LE HA CAÍDO UNA COSA.
Tal y como lo dijo, pensé que se me había caído un billete de 50 euros o algo por el estilo. Yo seguía con los cascos puestos en las orejas a todo volumen, escuchando esa canción que acabáis de oír. Bum bum bum, voy a tomar de todo menos decisiones…

Me vuelvo y veo al señor en cuestión muy preocupado mirando al suelo.

– Bueno, si no lo quieres coger…

Miro al suelo y veo una mísera goma del pelo. Una mierda de goma y un señor al que yo había tenido que prestar toda mi atención. Me fui a agachar para cogerla, y el señor que se agacha antes que yo e intenta coger la goma una y otra vez sin conseguirlo. Yo seguía con los cascos, haceos una idea. Escuchando esa canción aterradora. Por lo que no debí susurrar “déjeme coger la goma”. Debí gritarlo, dar un alarido. Y no se lo dije una ni dos veces, sino al menos tres. El hombre me dio la goma con cara de susto y se fue corriendo.

Os dejo con las canciones.

#VDLN 149: The other (King Tuff)

Hay cosas que nos mantienen vivas. Y crear es una de las más importantes. Tener siempre el cuerpo y la mente pendientes de un nuevo proceso, de un nuevo nacimiento, de un nuevo milagro. Esas cosas que parece que siempre estuvieron ahí, que eran invisibles y de repente brotan a nuestro lado, de nuestras manos, de nuestros ojos, de nuestros labios.

Crear es maravilloso, aunque sea una ilusión. Aunque todo ya exista, lo importante es la sensación de estar construyendo algo nuevo. Es nuevo para mí y con eso basta. Como cuando una niña aprende a caminar: es su primera vez y por eso es única. Así podemos estar la vida entera: descubriendo todo el proceso, reinventando el camino que otras recorrieron antes, saludando al sol cada mañana. Envejecer es creer que ya no podemos crear más. Sentir que nuestras herramientas creativas han caducado y ya no sabemos usar las que han inventado otras. Dejar de aprender a recrear la vida es la muerte del alma. Pero hasta la muerte forma parte de la creación.

Sigo soltando lastre, paso a paso, cambiando a cada esquina, probándome trajes nuevos, ocultando mi cara y mi cuerpo del escenario público, que se repite. Que me aburre. Que no aporta, solo pide, exige, demanda, exclama una y otra vez las mismas consignas de forma cíclica. Sumidero de energía nauseabundo que gusta de las consignas manidas, los lugares comunes, la verdad de los bienpensantes que está escrita en todas las esquinas, en los periódicos del bar y de la caseta del conserje, en los comentarios de noticias del Facebook, en la agenda de las secretarias.

Es mejor recogerse en un lugar tranquilo, en la penumbra y cantar como las sirenas, aullar como los lobos, ronronear como los gatos. Ladrar no, no. Ladrar es común y no queremos nada común en ese pequeño espacio. No quiero tener que discutir con el listo de siempre, con la señora encopetada, con el intelectual de izquierdas, con el sobradamente preparado de derechas, con la feminista de la segunda ola y todas esas cosas que me aburren soberanamente. Solo quiero escuchar vuestra voz escrita que me acompaña. Solo quiero ver a mis creaciones creciendo e independizándose, creando maravillosamente. Y a ti, que hasta en sueños me haces reír.

#VDLN 148: El feeling es el feeling

Hoy estaba yo por poner algo de Ólafur Arnalds o de Sigur Rós, pero no hay manera. Hoy no tengo el feeling para el aire del intelecto. Hoy estoy más en la tierra y en la sangre, así que ahí va un vallenato bonito. Que a ver: no todo es reaggeton. Hay distintos géneros de música y baile latinos. Carlos Vives, colombiano, es conocido por popularizar el vallenato y la cumbia y fusionarlos con el pop. Y a mí me encanta desde los 90. Por esa época, tuve una amiga colombiana (a la que añoro mucho y con la que siento haber perdido el contacto por mi mala cabeza) que me enseñó muchas cosas, pero entre otras, me enseñó a bailar vallenato.

Cuánto siento haberte perdido de vista, mi negra. Si llego a saber que te iba a añorar tanto, te hubiese cuidado más, te hubiese mimado más y habría aceptado tus mimos. Ese merengue colombiano que tanto me empalagaba. Es muy triste que, cuando aprendemos las cosas, sea demasiado tarde. Ahora valoro a la gente que te da su alma, que tiene los sentimientos a flor de piel, que es fiel, delicada, amorosa y va con cuidado para no ofender a la brisa.

Bailando se van las penas, bailando no te olvido y te llevo siempre dentro de mi corazón. Allá donde estés, esta va por ti, negra bella.



#VDLN 147: Morrissey (Spent the day in bed)

Ser adulto es una condena. De repente, te buscan para pedirte cuentas de la vida de otros, y tú, en vez de seguir fumando un canuto, tirada en la cama, buscando placeres ociosos y etéreos, saltas accionada por un resorte y te pones en pie. No hay escapatoria: tus deudas no están anotadas en ningún libro, pero la huida no se contempla como alternativa.

Noticias, llegan noticias. E intuyes que el mundo, dentro de poco, dejará de ser como tú lo conoces y dejarás de formar parte de él. Se reirán de tus ideas anticuadas, ideas de vieja en las que el mundo sigue siendo una mierda, pero al menos Internet funciona con una tarifa plana y la gente, si quisiera, podría indagar otras verdades en las ventanas abiertas de ceros y unos. Ceros y unos. Ceros y unos….

No quiero ser responsable de su desilusión. No quiero decirles que todo es una gran mentira. Solo quiero pasar todo el día en la cama y disfrutar de la nada. Porque de la nada venimos, y algún día, toda esta maraña de absurdas ideas se desmoronará y seremos pobres, pero libres.