Adolescencia

Pseudoprohibiciones

The Fall of Man (detail)Phanton tiene 15 años y un cerebro privilegiado. Y yo tengo el privilegio de escuchar sus disquisiciones. Me asombra su lucidez, esa que no recuerdo haber tenido a su edad. Y como él no tiene blog, os cuento la última. 

Íbamos de vuelta a casa, cuando de repente me dice: 

– Mamá, si el gobierno prohíbe las drogas, me está incitando a probarlas

(Yo doy un respingo de alerta y sigo escuchando)

– Sí, porque imagínate. En las historias en las que dicen “bajo ningún concepto entres en esa habitación”, la gente al final entra. Están deseando entrar. Es como decir “hay un tesoro escondido ahí dentro, algo espectacular”. Nadie se puede resistir a esa invitación. Es como decirle a un niño “no te revuelques en el maravilloso barro de los deseos”. Por lo tanto, si me dicen que tome drogas, yo pienso qué me estaré perdiendo, qué será eso que me están ocultando. 

– Bueno, sí, visto así es cierto. Pero quizás te están prohibiendo tomar drogas para que las tomes y te conviertas en un desecho humano. Es lo que se llama psicología inversa.

(Ahora es Phanton el que da un respingo de alerta y pone cara de Eureka)

– Cierto. Porque si no llamasen mi atención sobre esa habitación prohibida y cuando yo preguntase por esa puerta, me dijesen que es un armario con zapatos viejos, no tendría ningún interés en entrar.

– Es como lo de Adán y Eva

(Aquí interviene Brigitte Killer)

– Los adultos estáis obsesionados con la biblia

(Pero Phanton sigue enganchado con su argumento)

– Es verdad. Si no quieres que coman de ese árbol… ¿para qué lo pones ahí y les prohíbes comer de él? ESO ES A LO QUE YO LLAMO PSEUDOPROHIBICIONES. En realidad están buscando que yo pruebe las drogas, por eso me lo prohíben. 

(Respiro tranquila)

Adolescentes en la brecha

Siempre que oigo eso de que las hijas y los hijos aprenden lo que les enseñan en casa, me dan ganas de darme de cabezazos en la pared. “Pobrecita”, diréis, “ha sido un mal ejemplo para ellxs y ahora se arrepiente”. Pues no, en realidad no me arrepiento de nada. Pero sí he llegado a comprender por qué la característica principal de la adolescencia es el desafío a un orden autoritario, el de la familia, y la búsqueda de la propia identidad a través de la ruptura con este orden. 

No, no fuman, no beben. No se drogan (de momento). Estudian, hacen los deberes. Son un primor en cuanto a conducta en general. No tengo nada que echarles en cara, más allá de la dejadez para participar en las tareas del hogar y ese mal humor que no les puedo reprochar, por lo que me toca. Sin embargo, me dan miedo. Me dan miedo porque piensan demasiado. Porque han llegado a profundizar en temas que para mí son totalmente desconocidos. Porque, considerándome yo progresista, tolerante, así como en una línea chupiguay, consiguen hacerme sentir retrógrada y rancia cuando hablamos sobre ciertos temas. Y me da mucha rabia. Y me enfado. 

Me descubro en algunas ocasiones jurando en hebreo, diciendo que lo que plantean es antinatural, que eso son tonterías que se ha inventado una lista o un listo con mucho tiempo libre y poca cabeza. Sé que en otro contexto no lo diría, pero con ellos la desinhibición es total y sale a relucir mi verdadero yo sin filtros. Me da rabia que se fíen más de lo que les dice cualquier tuitero o tuitera que de lo que les digo yo. Me dan ganas de ir a buscar a la tuitera en cuestión y arrancarle los ojos, pero me contengo, respiro, y recuerdo que a mi me pasaba lo mismo con mi madre y mi padre (pero si pillase a esa tía, la despellejaba, os lo juro).

El caso es que, cuando llega el momento en que compruebas que tus esquemas mentales ya no son los que reinan en la casa, la crisis está servida. Lo que más me revienta es esa superioridad adolescente que desprecia todo mi conocimiento acumulado, que me mira con cara de condescendencia y me sonríe. Lo que más me asusta es que he perdido cierta influencia para adoctrinar. Lo que me alivia es que mi opinión sigue siendo importante, porque, lo admitan o no, les afecta profundamente lo que yo diga.  Lo que me encanta es que todavía me dicen que me quieren.

LA ESTRATEGIA LO ES TODO

Ajedrez multicolorComo ya sabréis, lectoras y lectores de mi blog, tengo una hija y un hijo adolescentes que son mellizos: Phanton y Brigitte Killer (por orden de nacimiento). Lxs dos son listxs, lo que demuestra su buena calidad genética y la esmerada educación que han recibido. Pero solo uno de ellos es estratégico. Brigitte es brillante, usa procesos de pensamiento complejos y te los planta en la cara a la primera de cambio. No deja pasar una: es una acalorada defensora de los derechos humanos. No se te ocurra decir delante de ella, ni siquiera en broma, que alguien es feo o tonto; esgrimirá cientos de argumentos para hacerte sentir fatal y te demostrará que tus comentarios son una conducta denigratoria hacia los demás por su aspecto físico o sus competencias y habilidades.

No le falta razón, pero le pierde el exceso de implicación emocional que invierte en sus batallas (la que a las suyas parece, honra merece). Hace unos días tuvimos un claro ejemplo de las diferentes estrategias que ambxs hermanxs usan para conseguir las cosas. Durante este curso y el pasado hemos vivido varias jornadas de huelga  estudiantil en contra de la LOMCE. Mis hijxs, defensores de la enseñanza pública, han querido unirse a todas ellas. Yo les apoyo, por supuesto. Siempre he ido a escuela pública y mis hijxs son estudiantes de la pública. Pero les exijo que sepan quién convoca la huelga, el motivo de la misma y que debatan con sus compañeros y compañeras la necesidad de hacerla. Pues bien: esta vez parecía que lo tenían todo atado y bien atado. Últimamente yo protestaba mucho porque no cumplían la última condición, pero esta vez llegaban tan contentos del instituto esgrimiendo la bandera “hemos hablado entre todos y hemos decidido hacer huelga”. Sin embargo, no supieron responder a las dos primeras preguntas, el quién y el por qué.

Y es que esta era una huelga un tanto atípica. Era una huelga regional convocada por organizaciones estudiantiles que no eran sindicatos (las huelgas solo pueden ser convocadas por sindicatos, a no ser que la ley haya cambiado), y para protestar por el estado de la universidad regional. A mí me habían llegado rumores de que la huelga se había convocado con la idea de que el día 19 era fiesta en otras comunidades y no en la nuestra. ¡Cómo nos vamos a perder un día de fiesta! Bueno, aunque no creo que esa fuese la motivación principal de los estudiantes convocantes, sí que era un argumento usado por los no convocantes.

Por lo tanto, les dije que tendrían que ir a clase, que no quería que hiciesen huelga. En ese momento Brigitte montó en cólera. Ella y yo discutimos. Mientras, Phanton permanecía callado. “A mí no me metas en el mismo saco” fue su única frase. Al día siguiente, los dos se fueron al instituto, unx de ellos con cara larga y de malas maneras. Phanton se despidió con un beso: “Adiós, mamá”.

A las 8:22 de la mañana recibo un whatsapp de Phanton:

– P.: Mamá

– MK: Qué

– P: Solo hay 7

– MK: Pues qué se le va a hacer. No es una huelga normal, no la convoca ningún sindicato.

– P: (Me envía una foto del cartel convocando la huelga)

-MK: Que ya lo sé cariño, pero no es un sindicato

– P: Bueno. Clases particulares.

– MK: ¿Está ahí Brigitte contigo?

– P: Si

– MK: Anda, veniros para casa si queréis, pero solos NO podéis a la mani. VENIROS A CASA. Nada de mani.

– P: OK <3 <3

Al rato llegó Phanton a casa sin Brigitte.

– MK: ¿Y tu hermana?

– P: Ha dicho que se quedaba por su dignidad

Y así fue como Phanton, siendo estratégico y canalla, consiguió su objetivo, mientras que Brigitte, por su dignidad, pasó toda la mañana en el aula de convivencia con los estudiantes a los que sus padres y madres no les habían dejado hacer huelga. Tengo dos moralejas para esta historia: 1) La estrategia es mucho mejor que la vehemencia y 2) Las madres nos dejamos camelar con cuatro arrumacos y no aprendemos a ser consistentes con nuestras decisiones así pasen 20 años. Yo, por supuesto, hubiese hecho lo mismo que Brigitte.

Los estudiantes como rehenes del sistema educativo

Educación

Hay veces que me da la impresión de que los adultos somos una panda de niños y niñas malcriadas. El ejemplo más explícito, el que me acerca más a esta sensación, son los continuos cambios de nuestro sistema educativo. No se si les pasa a ustedes, pero a mí todo esto me parece una frivolidad. Lejos de preguntarnos qué necesitan ellas y ellos, que anhelan, que sueñan, nos desgastamos en eternas luchas en nombre de su educación. Si nos molestásemos en acercarnos un poco a su forma de ver las cosas, quizás nos sorprenderíamos. Y quizás, solo quizás, empezaríamos a dar forma a una educación seria, real, centrada en el que aprende y no en el que quiere imponer, por encima y a costa de cualquier cosa, su ideología, que para eso es la mejor y la fetén.

Pero escuchar a los y las adolescentes es un ejercicio que muy pocos se atreven a hacer. El adolescente exaspera por definición. El adolescente tiene una visión, y esa visión está muy alejada de lo que es y debe ser, y por supuesto, de lo que será. La sociedad adulta tiene ya un plan para ellas y ellos, pero sin contar con ellos. Ya tuvimos que escuchar en su momento aquello de “ya pensarás como yo”, “cambiarás de idea con el tiempo”, “no sabes lo que dices”, “la vida te enseñará tarde o temprano”. Y un día me sorprendí diciéndoselo a mis hija. Pero ella ha hablado y yo la he dejado hablar. Me ha dicho que no quiere cambiar de idea, que tiene las cosas muy claras y que le molesta profundamente la forma en que los adultos tratamos una y otra vez de invalidar sus sueños.

Pero esto solo pasa en la república independiente de mi casa, claro. En el instituto se tiene que aguantar con lo que hay: muchos adultos que están muy por encima de sus estudiantes. No espero que esto cambie y de repente tengamos un sistema educativo horizontal, basado en el respeto mutuo y en la escucha activa. Pero aquí al menos me puedo expresar sobre lo diferente que sería nuestra sociedad si esto cambiase. Si dejásemos de ver a nuestros jóvenes como receptáculos vacíos en los que verter nuestra sabiduría. Si nos tomásemos en serio que son aprendices activos y constructores de su propio conocimiento. En este caso, no pretenderíamos fomentar su capacidad crítica sometiéndoles a distintas visiones sobre las cosas.

Imaginad. Voy a someter a mis estudiantes a distintas visiones de las cosas. Voy a fomentar en ellos una visión “crítica” sobre el aborto. Para eso, traigo un día a un obispo para que les de una charla. Otro día traigo a una representante de Femen. Al siguiente, a una mujer que tuvo que abortar por una violación; por último, viene una mujer del Opus Dei que va por su noveno hijo.  Ya les he expuesto a múltiples visiones. ¿Fomenta esto el espíritu crítico en nuestros estudiantes? No lo sabemos en absoluto. No nos hemos preocupado ni lo más mínimo en saber qué opinan ellos y ellas sobre el asunto, las experiencias que tienen sobre el tema, las visiones y vivencias que les ha ofrecido su familia, etc. etc. Les hemos tratado como meros rehenes, que, atados a sus sillas, han tenido que escuchar, una tras otra, todas nuestras vivencias y visiones.

El sistema educativo debe dejar de ser un campo de rehenes y convertirse en un espacio de aprendizaje y crecimiento, desde mi punto de vista. Pero uno de los primeros pasos para conseguirlo debe ser desprendernos de nuestra soberbia de adultos y reconocer que ellas y ellos, aunque sean pequeños, saben cosas, tienen vivencias, experiencias, sufren, sienten, lloran. Dejemos de someterlos a nuestros juicios y a nuestras batallas. No significan nada para ellas y ellos. Lo único que necesitan es alguien que les guíe en la búsqueda del crecimiento.

MÚSICA QUE ESCUCHABA A LOS 14

Fijáos bien en las dos portadas de esta revista que leíamos en los años 80. A Miguel Bosé le quedaban 10 años de vida. Compramos esta revista dominadas por un ataque severo de taquicardia. Ahora, con 50 años y más, dice que le quedan muchas cosas por hacer. En fin, tuvimos nuestro momento trágico por 50 pesetas. Peor fue el día que nos anunciaron el romance entre Leif y Pedro… a ver, esos dos tenían que ser nuestros ¿qué hacían liándose entre ellos? Y ENCIMA HABÍAN SECUESTRADO A PEDRO MARÍN. NO… demasiado para nuestro corazón adolescente. Seguir leyendo

DE COMPRAS CON MISS BRIDGITTE

Cuando yo era adolescente no entendía por qué mi madre era tan reticente a venir conmigo de compras. Fue un alivio para las dos cuando fui lo suficientemente autónoma para ir yo sola de tiendas. Entonces huía de los consejos de las dependientas, a las que tendía a llevar la contraria, por lo que los grandes almacenes, sin nadie molestando a tu alrededor, se convirtieron en mi proveedor principal. Lo de probarme ropa, calibrar la talla que me hacía falta, combinar colores y estilos, nunca ha sido mi fuerte. Así que cuando ha llegado el momento de ir de compras con Brigitte he vuelto a revivir esa época de indecisiones y descalabros en los que era capaz de combinar (sí, reíros) el negro con el marrón. 

Desde que era muy pequeña, Brigitte Killer ha tenido grandes problemas para encontrar zapatos que, a la par de cómodos, fuesen estilosos. Su pie es largo y delgado, de modo que cuando el dedo gordo ha llegado al fondo, todavía no ha conseguido llenar las barcas y va chancleteando por la vida. Además, tiene unos gustos algo peculiares que resquebrajan el estilo glamuroso de su madre, más tirando al flower power que al london vintage. 
Hace poco llegó el momento de comprar calzado de invierno. Habíamos postergado esta tarea hasta la llegada de las lluvias, y ella se empeñaba en seguir calzando sus Converse azul Tardis que compramos por internet, acertando afortunadamente con la talla (un 41 holgadito). Aunque tiene el cuarto que parece una zapatería, asegura que ninguno de los pares prácticamente nuevos que allí habitan encajan en su pie, así que  cogimos nuestros paraguas y nos lanzamos a la aventura.
– ¿Qué tipo de calzado estás buscando, Brigitte?
– Mmmmm, esto, cómo, ehhhh, algo cómodo, con la suela blandita, alto y elegante, que me sujete los tobillos, que me pueda poner para hacer educación física y quede chachi con los vaqueros.
– ¿¿¿EIN???
Lo único que se me vino a la mente fue algo así: 
Recreación cortesía de Father Killer

Se me cayó el mundo a los pies nada más salir de casa. ¿Dónde encontraría yo semejante engendro? Pasaron por delante de mis ojos todas las zapaterías de Villa Springfield, como a un moribundo le pasa la película de su vida en imágenes. Ella aseguraba que era posible encontrar algo así, y para qué discutir. En la primera zapatería revisamos todos los estantes uno por uno. Demasiado ancho, demasiado estrecho, demasiado pijo, demasiado cutre. Mi paciencia estaba ya demasiado escasa, cuando se me ocurrió una gran idea. 
– Oye hija, ¿qué te parece si en vez de un par de zapatos, te compras dos? 
– ¿No es demasiado caro?
– A estas alturas te compro lo que sea con tal de volver a casa a la hora de la cena. 
Así que Brigitte, después de probarse todos los números que van del 40 al 42 en distintos colores, se compró unas deportivas para ir cómoda:

y unas preciosas botas para ir chachi con los vaqueros: 
Así fue como conseguimos llegar a casa sin pelearnos mucho y con zapatos para destrozar en los próximos meses. Sin embargo, previendo que dentro de poco la roca de Sísifo volverá a caer por la ladera de la montaña, estoy recopilando en una base de de datos todas las tiendas de ropa on-line para adolescentes, para que ella pueda tirarse las horas muertas eligiendo las prendas cómodamente desde el ordenador de casa y yo solamente tenga que poner la tarjeta de crédito. 

DE VUELTA AL INSTITUTO

Tener hijxs pequeñxs supone una vuelta a la infancia. Tener adolescentes te lleva a la adolescencia, y aunque esto tenga sus cosas malas, también las tiene buenas. Es cierto que lxs estudiantes de instituto son evaluados por sus profesores, a veces duramente, y en las sesiones de evaluación sus vidas privadas son, de cuando en cuando, repasadas de arriba a abajo.Pero cuando empieza el instituto, es nuestro turno: comienzan las sesiones de evaluación en familia sobre lxs nuevxs profesorxs. Phanton y Brigitte son buenos, muy buenos describiendo situaciones y personas, y nos hacen sentirnos de nuevo en el pupitre, con esa mirada crítica y guasona del primer día, cuando una señora o un señor muy serios entraban en el aula y decían: “Buenos días, mi nombre es Don Cipriano y voy a ser vuestro profesor de…”
A ver, Father, te lo tengo que decir: es muy difícil ponerse seria con ellos y pedir respeto a la AUTORIDAD (alerta profesorado, ya sabes) contigo contándoles esas cosas. Sé que era un exceso que nos hiciesen levantar y ponernos firmes, profiriendo un sonoro “BUEENOOOS DIIIASSS DON CIPRIANOOO”, pero no les cuentes que tú y tus amigos os tirabais con la silla de espaldas montando un gran escándalo, porque Phanton ha puesto cara golosita, y con el ritmo que llevamos en este país, seguro que les vuelven a obligar a hacer eso y mucho más.
Y tampoco les cuentes lo de ese profesor cojo que tenías, ese que tenía tan mala leche. No les hagas visualizar los movimientos hiperbólicos que hacía para llegar a la pizarra, NO. Porque imagínate que un día de estos, por una casualidad, ellos llegan a tener un profesor cojo y les da por decir que anda como HOUSE pero con menos estilo. Y encima, con esto de los recortes y la irracional distribución de horas con la que tanto nos estamos ahorrando en educación, puede que a ese profesor le haya tocado dar Educación Física… ¡Para qué queremos más!

Ya sabemos que el instituto es bastante aburrido, lo sufrimos en nuestras carnes y las cosas no han cambiado mucho. PERO TAMPOCO LES DIGAS QUE TÚ TE SACABAS EL CURSO EN LOS MESES DE VERANO. A ver, ¿te gustan las vacaciones? A mí también. No quisiera estar todo el verano obligando a estudiar a dos adolescentes que se han pasado el invierno tocándose la barriga.Y Brigitte ha sido esta vez quien ha girado sus ojos de una forma extraña cuando te ha oído decir eso. Ya sabes que ella odia profundamente el instituto: no le demos ideas para dedicar su tiempo a las cosas realmente importantes de la vida. 
Y bueno, lo de contarle a Phanton lo de los huevos de pascua en el Excel y el Word ha sido la mejor idea que has tenido. Va a ser la sensación del Taller Tecnológico, el alumno más popular de su clase, si no le cae una amonestación por jugar a los marcianitos mientras trabaja con el Excel. ¡¡¡FATHERRRRR!!!
Sin embargo a mí lo que más me preocupa es que la asignatura favorita de Bridgitte sea “Alternativa a la religión”, osea, nada. Y ese es mi tema favorito. ¿Cómo es posible que habiendo solo 5 estudiantes en su clase que quieren seguir aprendiendo meapileces los preceptos de la religión católica, sean los de Alternativa los que se tienen que salir de clase?
_ MAMÁ, CÁLLATE. Es que les juntan a todos en una clase, y en alguna se tienen que quedar, les ha tocado la nuestra. Y a nosotros también nos juntan, y vamos a la clase de los otros. 
_ PUES QUE SE VAYAN A LA IGLESIA
_ MAMÁ, CÁLLATE
_ Vale, ya me callo…
Y así todos los años. Pero al final cogen sus cargadas mochilas, cargadas de libros de texto (que ya les vale a los profesores, ya podrían elaborar sus propios materiales, mamá cállate, valeyamecallo), y se van caminito del instituto. ¿Qué aventuras y desventuras les deparará este curso? Ya os iré contando. 

NIÑAS Y NIÑOS CON TALENTO: TIPS PARA LA FAMILIA

En esta entrada me gustaría dar algunos consejos sobre cómo educar a los niños y niñas con talento. Todos los niños tienen talento, pero aquí me estoy refiriendo a aquellos que sobresalen entre sus compañeros y compañeras por hacer algo especialmente bien, ser especialmente creativos o razonar a niveles mucho más complejos que sus iguales. Estos consejos no van dirigidos a que estos niños se conviertan en físicos, escritoras, músicos o atletas famosos el día de mañana. Ellos y ellas deben ser lo que quieran, y nada más que eso. Van dirigidos a apoyar a estos niños en la difícil misión de vivir y ser felices en un mundo que desprecia y envidia el talento.

En los últimos años, el término “superdotación” ha caído en desuso y ha sido sustituído por el de “altas capacidades”. En esta etiqueta caben no sólo las personas que tienen un alto rendimiento en todas las áreas académicas, sino además las personas que son talentosas sólo en algún área (lingüística, musical, deportiva, matemática, etc.) o aquellos niños que son precoces en su desarrollo. La atención a niños y niñas con altas capacidades deja, desde mi punto de vista, mucho que desear en nuestro país. Excepto en determinadas comunidades, en las que grupos de expertos se han hecho con el diseño de las regulaciones autonómicas sobre el tema, como en el caso de Murcia, se sigue manteniendo el concepto antigüo de superdotación y considerando que los niños que necesitan apoyo educativo especial son sólo aquellos que muestran un alto rendimiento en todas las áreas escolares. Además, en comunidades como Castilla-La Mancha, la única solución que se propone es que estos niños avancen de curso, sin tener en cuenta que, a pesar de ser muy listos, su desarrollo emocional sigue un ritmo adecuado a su edad y necesitan de sus iguales. Imaginaos cómo se puede sentir una niña de 14 años con chavales y chavalas de 16 en la misma clase. La rarita listilla con los mayores: tendríamos el acoso asegurado.

Por tanto, muchas veces es inútil pedir el apoyo del colegio o del instituto para resolver una situación con tu niño o tu adolescente listillo y sobredotado. Su concepto de niño con altas capacidades proviene más de las películas de Hollywood que de la realidad del día a día: esos niños que resuelven integrales imposibles en dos minutos mientras dejan al profesor boquiabierto, o la niña que penetra en los sistemas informáticos del gobierno con un algoritmo solo reservado a los magos de las telecomunicaciones. Pero no consideran un problema que tu hijo diga que disimula en el colegio para que los demás no se den cuenta de que es tan “culto” ni que proponga dejar de ir al instituto para dejar de perder el tiempo y aprender de verdad: si no rinden al límite de la excelencia es que sus divagaciones provienen de dificultades emocionales que se han de resolver en familia.

Pues nada, resolvamos los asuntos en familia. ¿Qué podemos hacer ante un caso de niño, niña o adolescente que aborrece el colegio porque se aburre y no encuentra iguales con sus gustos e intereses?:

1) Ofrecele todos los recursos posibles para que desarrolle sus inquietudes en la medida de tus posibilidades. Libros, internet, visitas culturales… Si es un lector o una lectora empedernida, en la red encontrarás recursos múltiples para no gastar una pasta en libros: un lector digital o una tablet es una buena inversión. Por otra parte, no le pongas muchas restricciones para usar la red: es un mundo de posibilidades, en el que puede entrar con gente que comparta sus gustos e intereses cuando los compañeros de clase se le quedan cortos. Aquí hablo del peligro de las redes sociales.

2) Acepta sus rarezas por muy raras que te parezcan. La aceptación es crucial para un niño que es proclive, aunque parezca mentira, a la baja autoestima. Sobre todo en la adolescencia puede ser que den un vuelco a su imagen y a sus hábitos, basándose en extrañas teorías que han leído en algún sitio. Interésate por el origen de sus ideas sin criticarlas…. porque en ese caso, estás muerto.

3) Confía en sus habilidades para sobrevivir. Por muy desvalidos que parezcan, tienen recursos para salir adelante. La sobreprotección les hace huir y puede que dejen de contarte cosas que pueden ser importantes para ofrecerles tu apoyo. Sobre todo en los conflictos con los iguales, da un margen para que ellas y ellos mismos lo resuelvan.

4) Sitúa sus sueños en la realidad, pero no los elimines. Los adolescentes talentosos suelen hacer castillos en el aire sobre un futuro idílico estudiando en una universidad extranjera, convirtiendose en noctámbulos viviendo en una casa en el bosque o en inventores famosos. No te rías de sus sueños, aunque les hables de la dificultad que supone conseguirlos. Ofréceles pequeñas metas que pueden ir alcanzando para hacer que sus sueños se hagan realidad el día de mañana.

5) Recuerda que es un niño o un adolescente. A pesar de sus elevadas dotes de razonamiento, no posee la seguridad de un adulto y tienes mucho poder sobre él. Hay veces que puedes perder la paciencia ante una discusión interminable en la que tu hija o tu hijo usa una argumentación envolvente para llevarte al huerto. Lo importante es que tengas las ideas claras y la suficiente flexibilidad para darte cuenta cuándo tiene razón o cuándo, simplemente, está tocando todos los botones para convencerte de algo que no te convence, por ejemplo de las ventajas de irse sola a la gran ciudad en autobús para encontrarse con su comunidad twittera.
 
6) Déjale claro que es mejor saber y ser culto que no saber y ser inculto. En la sociedad actual parece que cuando sabes algo es mejor callar. A la gente le molesta las personas que lo “saben todo”. Sabiondos, empollones, gafapasta… parece que ser culto y saber es un problema más que una ventaja. En esta sociedad que rechaza el talento y la sabiduría y se jazta en muchas ocasiones de la ignorancia, hay que tener criterio propio y no caer en el error de ocultar lo que sabes. Educa a tu hija y a tu hijo en el respeto a la diferencia, en la aceptación del otro, pero también en la aceptación de sí mismo: si sabes, sabes, y no lo tienes por qué ocultar.

ANA Y MÍA: BLOGS PRO ANOREXIA Y BULIMIA

                                     
Hoy os voy a hablar de algo que es interesante  que todas las familias conozcan para prevenir la incursión de sus chicas y chicos adolescentes en una peligrosa comunidad que lleva en auge durante años en las redes sociales: los blogs y foros pro-Ana y Mía. Quien más, quien menos, todas hemos oído hablar de los trastornos de la conducta alimentaria (TCA), la anorexia y la bulimia entre otros. Estos trastornos son complicados de superar y en algunas ocasiones pueden conducir a la muerte. Van acompañados de una autoimagen distorsionada del propio cuerpo y un deseo de adelgazar para adaptarse a los cánones estéticos planteados  en nuestra sociedad. Las personas con anorexia restringen hasta límites extremos la ingesta de alimentos, mientras que las personas con bulimia, a pesar de comer, vomitan lo que han ingerido.
Los blogs y foros pro-Ana y Mía surgen como un espacio de encuentro para personas con estos trastornos (la llamada Anorexic Nation). En estos espacios, en los que escriben mayoritariamente chicas, se fomenta una cultura de la delgadez extrema y se ofrecen consejos (tips) para mantener el autocontrol en la ingesta de comida y alcanzar metas en relación al peso corporal. QUOD ME NUTRIT, ME DESTRUIT es uno de sus lemas. Esta actividad se reviste de una estética fantástica y religiosa: las chicas quieren llegar a ser princesas, ángeles, seres etéreos y transparentes que se desprenden de la grasa para alcanzár la perfección. Es interesante la identidad de Wannabe: son las personas que se acercan a estos foros para recibir los consejos de los que ya han alcanzado la perfección. Son chicas, y en algunas ocasiones chicos, que sin tener el trastorno quieren dejar de comer para perder peso. En algunos casos, las Wannabe son tratadas con desprecio; no pertenecen de una forma pura y completa a esta comunidad, ya que para que esto suceda, Ana o Mía llegan sin avisar, de una forma inconsciente, casi poseyendo la voluntad de quien la sufre. Por el contrario, las Wannabe son advenedizas que quieren, conscientemente, adoptar comportamientos anoréxicos y bulímicos para perder peso. En realidad, la línea que separa a las princesas y a las Wannabe es muy fina: el peligro de caer en un trastorno alimentario es real y comienza con la incursión en la comunidad. Aunque algunas de las “princesas” aconsejen a las Wannabe que dejen de husmear en sus blogs, probablemente un gran porcentaje persista en sus objetivos y caiga en las garras de los TCA .
No voy a poner aquí ningún enlace a estos blogs, los podéis encontrar fácilmente googleando. Es importante saber que existen y saber cuál es su filosofía: los TCA son una forma de vida para ellas, un camino duro hacia la perfección que las tiene atrapadas. Internet ha actuado en esta ocasión para reunir a un grupo de personas que se sienten incomprendidas por la sociedad, que se sienten rechazadas, vigiladas, obligadas a comer. En estos espacios despliegan todo aquello que no pueden expresar frente a sus padres, sus familiares y sus médicos. Esta expresión pública de los pensamientos que rodean los TCA es considerada como altamente peligrosa, de modo que algunas organizaciones, como Protégeles, ha iniciado desde hace tiempo campañas para el cierre de estos espacios web. Este tipo de campañas me parecen esenciales para la seguridad en la red de nuestros adolescentes… PERO…creo que hay una última reflexión que debemos hacer.
Uno de los apartados frecuentes en los blogs pro-Ana y Mía es la Thinspiration (algo así como “delgadez inspiradora”). En esta sección, las chicas cuelgan fotos de artistas y modelos que ellas consideran perfectas para mantener en mente la meta que quieren alcanzar (las llamadas Thinpho). Entre estas modelos están mujeres tan conocidas y fotografiadas como Kate Moss, Natalie Portman o la cantante fallecida Amy Winehouse. Estos modelos de mujer circulan libremente por la red y los medios de comunicación produciendo efectos no conscientes en todas nosotras. Cuando llega el verano, esa meta nos dice:”pongámonos a dieta para lucir el bikini”. Cuando llega el invierno, es la hora de perder esos “kilos de más”, producto del descanso y el buen vivir. Cientos de dietas circulan por internet y muchas mujeres se someten a ellas para alcanzar un ideal de perfección promovido por los cánones de belleza establecidos. Una mujer que no cumple estos cánones tiene que escuchar con frecuencia, ya sea en su mente, ya sea en sus oídos, la palabra “gorda”, pronunciada con desprecio. Es en este contexto en el que surgen los TCA. ¿Existieron estos trastornos en la época de Rubens? Lo dudo mucho.
Por lo tanto, la prevención de los TCA no acaba con la vigilancia de las páginas que visitan nuestras hijas e hijos en la red. Supone también un cambio de óptica en los modelos de belleza que les ofrecemos  y que les transmitimos consciente e inconscientemente. Una alimentación sana y equilibrada y modelos saludables de belleza son imprescindibles para alejar de su camino los fantasmas de Ana y Mía.