Alzo mi copa menstrual

mystery2

(Este, de ninguna forma, es un post patrocinado. Lo escribo porque se lo prometí a mis amigas)

El lunes me desayunaba con un texto crítico sobre la copa menstrual que podéis leer aquí. La copa menstrual, para quien no lo sepa, es un invento de silicona con forma de copa invertida, que se introduce en la vagina los días de sangrado. Este método de contención del sangrado menstrual se está haciendo cada vez más famoso y apreciado por sus ventajas para la flora vaginal, la reducción de vertidos en el planeta y el ahorro que supone en tampax y compresas. Yo había barajado la posibilidad de empezar a usar la copa, y ese post reflejaba todos los miedos que tenía para empezar a hacerlo. Así que lo compartí en Facebook con el comentario “por fin alguien habla mal de la copa menstrual”. 

Nada más compartirlo, comenzaron los comentarios. Mis amigas del Facebook que usaban la copa no estaban en absoluto de acuerdo con las críticas vertidas en ese texto, que podemos resumir así:

1) Para introducir la copa en la vagina hay que introducir toda la mano prácticamente.

2) Cuando introduces la copa doblada, no recupera su forma original dentro de la vagina y se pueden producir escapes.

2) Al sacar la copa, la sangre se vierte y montas un buen lío, con la mano llena de sangre, y tienes que andar hasta el lavabo en unas condiciones lamentables.

Pues bien, animada por los comentarios positivos de mis amigas, y porque me gusta comprobar las cosas por mí misma, por fin me animé a comprar la famosa copa menstrual y probarla. El primer dato erróneo que encontré en el post referido más arriba fue el precio de la copa. Compré la Easy Cup, talla M, de silicona medicinal y antialergénica, y me costó algo menos de 23 euros, y no 30. Incluso se puede conseguir más barata (18,58 euros) comprándola por internet. Esto significa que la copa se amortiza en pocos meses tras su compra, ya que un paquete de 16 compresas, que se gastan en medio ciclo menstrual, cuesta alrededor de 3’50 euros.

 En cuanto a la introducción de la copa, en absoluto mi experiencia se asemeja a la odisea de esa pobre chica. De hecho, es mucho más fácil que introducir un tampón, ya que, una vez dentro la boca de la copa doblada, se desliza hacia arriba por sí sola ocupando fácilmente su lugar. No hay que introducir ningún dedo en la vagina. 

Sí es verdad que yo tuve algunos problemas para que la copa se abriese una vez dentro. Sin embargo, esto se solucionaba al cabo de un rato, y como pude comprobar a lo largo de los 3 días que la usé, es una cuestión de aprendizaje. En este aprendizaje debo agradecer a mi amiga de Crispipopipeypapás que estuviese atenta a todas mis preguntas en el whatsapp, que no dejaba de responder después del doble check azul (jajajaja). Un truco para las que la empezáis a usar: la copa se colocaba sin problemas si me tumbaba un poco o andaba después de introducirla. 

En todo caso, los escapes que se produjeron por la colocación errónea de la copa eran ínfimos comparados con los escapes que se producen con el uso de tampones, apenas dos horas o menos después de introducidos, en los días de máximo flujo. 

En cuanto al momento en que se extrae la copa, he de decir que me sorprendió la limpieza y comodidad del aparatejo. He de confesar que la primera vez casi me extraigo el útero a causa de la subción, ya que olvidé quitar el vacío. Pero cuando aprendí el pequeño truco de apretar un poco la base de la copa, sin problemas. Me imagino que hay mujeres que llenarán la copa. En mi caso, que creía que tenía un día de sangrado intenso, no llegué nunca a llenarla por la mitad, ni siquiera por la noche. En absoluto se montó el lío de sangre que nos vaticina el Diario de una Treintañera. Puede ser que su menstruación sea superabundantísima y muy líquida. Pero yo os puedo asegurar que no tuve que emplear más de una toallita para limpiarme y que no hubo ningún vertido. 

Por lo demás, he de decir que la copa menstrual es lo más cómodo que he probado en mi vida. La ausencia de humedad constante, molestias y demás inconvenientes que vosotras y yo sabemos, estuvieron tan ausentes que fue casi una experiencia religiosa tener la menstruación. Yo he perdido muchos años usando estas porquerías blancas que nos venden a precio de oro. Estás a tiempo de pasarte a la copa menstrual y dejar de subvencionar las carreras de los hijos e hijas de los fabricantes de compresas y tampones. Además, dejarás de ensuciar el planeta y lo regarás con tu sangre. 

14 respuestas

  1. Ehhhh al final hablaste de la copa!! Si ya tenía ganas de comprarla gracias a la experiencia de Cris, ahora que tu coincides fijo que me la compro.
    Gracias por compartir tu experiencia 😉
    Lo de la otra chica (diario de una treinteañera) pues no se…. que se lo mire no? Algo debe hacer mal…

  2. ¿16 compresas, que se gastan en medio ciclo menstrual? ¿Quieres decir que tú gastas dos paquetes de compresas ENTEROS cada vez que tienes la regla?
    ¿Y solamente tienes que cambiarte la copa M un par de veces al día sin preparar una carnicería?
    Pues o te quitas las compresas apenas están un pelín manchadas… o a mí no me salen las cuentas.

  3. Lo bueno es que, a partir de ahora, no voy a tener la oportunidad de contar las que gasto ni voy a invertir ni un solo euro en ellas. Qué placer.

  4. Pues no se hable más. El lunes mismo la encargo. Yo prácticamente compartía las mismas dudas y reparos que tú. Y ya le advertí a Cris que la nombraba asesora personal de copa, Jajajajajajaja

    Espero que me vaya igual de bien, que yo soy muy torpe para estas cosas 😛

  5. Hola! Yo tb he visto el cielo abierto al descubrir las copas menstruales. Inicialmente compré la mooncup y, aunque es muy buena, ahora tengo la EasyCup talla M, menos rígida y con más capacidad. El dato que aún no consigo aclarar es cuántos mililitros tiene esta última, no lo veo en ningún sitios!.

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.