#VDLN 153: Ay Marie Kondo. La más fané. L Kan

L Kan

Si te quieres divertir, tienes que escuchar a L Kan. Lo ideal es verles en directo, porque interpretan sus canciones desde su formación teatral y es hipnótico verles cantar sobre situaciones cotidianas. 

Sus canciones hablan de cosas de las que podemos hablar entre amigas cualquier día en nuestro grupo de facebook. Por ejemplo, Marie Kondo. ¿Quién no conoce a estas alturas a la japonesa que vino a transformar nuestras vidas y nos hizo preguntarnos si esa mujer se viste siempre con camisetas de colores lisos y pantalones con raya. Marie Kondo, el orden va mucho más allá de saber doblar la ropa. Tienes que tener gustos sencillos y espacio para almacenarlo todo con pulcra estética. L Kan lo cuenta así: 

Y luego están esos personajes que todo el mundo conoce y L Kan nombra y dibuja en sus canciones. El tontipop de este grupo me fascina, pone en palabras, en música, mis levantamientos de ceja. Les voy a pedir YA que escriban una canción sobre las personas que dicen “yo soy SAP” o “I´m an Artist”. De momento, tienen dos canciones que están muy próximas a ello: La mas fané y Mi cociente es diferente. Aquí os las dejo. Que las disfrutéis, son buenísimas.  

La reunión inicial con la señorita Porvicio

Una reunión inicial sirve para introducir. Una reunión inicial sirve para poner en común. Una reunión inicial sirve para presentarse y conocerse, para intercambiar pareceres. Una reunión inicial es para iniciar una relación, como su propio nombre indica.

Por tanto, en una reunión inicial de un centro educativo, lo que se espera de las docentes y especialistas (femenino genérico) es que expliquen a las familias lo que van a hacer en dicho centro con sus hijas. Les informarán de sus protocolos, normas, procedimientos de enseñanza, filosofía educativa y de todo lo que sea relevante. Las familias quieren saber, necesitan saber, tienen derecho a saber lo que van a hacer sus hijas desde que entran en el centro hasta que salen, cuáles van a ser sus rutinas, incluso hay familias que pueden estar interesadas en los marcos teóricos en los que se apoyan las prácticas educativas que van a usar las educadoras.

Ahora veamos este tuit:

Desde el punto de vista de la señorita Porvicio, es muy normal entrar a una reunión general con las familias a principio de curso y ponerse a decirles lo que tienen que hacer EN SUS CASAS. Independientemente de lo buenísismos que pudieran ser los consejos que da Porvicio, la sensación de esas familias al recibir pautas sobre lo que tienen que hacer en sus casas en vez de recibir información sobre lo que la maestra de audición y lenguaje va a hacer (ella) para mejorar el aprendizaje lingüístico de sus hijos es un poco chocante. ¿Por qué, de repente, entrar en el sistema educativo tiene que significar que llegue una señora que se presenta como AL y te diga cómo organizar tu mañana? Amén de dar por supuesto que tu peque toma biberón o lleva chupete.

Por otra parte, dando por supuesto que hay niños y niñas de 3 años que todavía llevan chupete y toman biberón por las mañanas, si se desea cambiar estas rutinas no se debe hacer dando pautas generales al aire. Se debe hacer estudiando cada caso particular, analizando las circunstancia de cada familia y dando estrategias adaptadas a la situación de cada niña y cada niño. Hacerlo de otra manera es como decirle a alguien que debe dejar de fumar, y que lo vaya haciendo poco a poco: ¿qué clase de pauta es esta? El cambio de rutinas familiares es una cosa muy seria y que puede acarrear muchos problemas, por lo que soltar pautas generales en una reunión inicial es absurdo. Repito: este no es el objetivo de una reunión inicial. Y quizás tampoco sea la misión de una AL de un colegio. Para dar este tipo de orientación están las psicólogas y pediatras, que dan una atención más individualizada y pueden abordar de forma más directa el caso particular en el entorno familiar (lo que viene a ser un “zapatero a tus zapatos”).

En otro orden de cosas, hablemos de la apostilla del tuit, ese “no se si voy a salir viva“. Diciendo esto, la señorita Porvicio demuestra que s abe que, de alguna forma, va a crear incomodidad, y que esta incomodidad va a conducir a cierta resistencia a sus pautas dadas al aire. Lo que me pregunto es que, si teme salir viva, ¿cuál es el objetivo de su acción? Hemos de decir que mientras el objetivo de la Porvicio es, de alguna forma, arrancar a las familias de esos hábitos salvajes que dificultan de por vida el lenguaje de sus hijas (no, no os preocupeis, van a hablar), aunque sea incomodándoles y diciéndoles lo mal que lo hacen, las familias están ahí para que ella les cuente lo bien que lo va a hacer ELLA trabajando con sus hijas. ¿Puede salir algo bueno de esta divergencia de intereses? Lo dudo.

Por último, tranquilizar a las madres/padres/cuidadoras en general que, por alguna razón u otra, tienen niñas y niños de 3 años que todavía toman el biberón o usan chupete: esto no va a producir ningún retraso en el lenguaje de sus hijas. El uso del biberón pudiera estar relacionado quizás con problemas de maloclusión de la mordida que pueden derivar en dificultades de pronunciación (dislalias), pero los estudios son escasos y no es nada que no se pueda corregir con el tiempo.