#VDLN 145: Magic (Chucho)

Os voy a contar una cosa: la felicidad es algo mucho más sencillo de lo que parece. Quizás decir esto en momentos como los que vivimos, en los que hay tanta falsedad, amargura, avaricia y ego, sea visto como una frivolidad. Pero es lo que hay. Es una verdadera mierda que los corruptos del PP hayan usado el 155 para tapar sus imputaciones en los casos de corrupción y que la justicia culpe a la víctima de “la Manada”. Pero hay tantas cosas que te pueden meter en un trance de placer: escuchar una canción, sonreír a una persona desconocida, tomar una cerveza con unos amigos, escribir un post que hace reír a la gente. Y así me paso los días, en el descubrimiento tranquilo y constante de una vida nueva. Una vida que no habría soñado hace diez años.

Cuando vives permanentemente enfadada, no disfrutas de esos pequeños detalles. La gente huye de ti, asustada por tu agresividad. He de decir que me toca mucho los ovarios la gente cobarde; me aburre y me molesta que me juzguen. Pero, en cierto sentido, y debido a su debilidad, entiendo su miedo al contagio. Hay gente que no sabe sostener grandes emociones, ni positivas ni negativas, y viven en esa medianía peremne, tan insulsa, tan seca.

Yo tuve una amiga que podría haber disfrutado mucho conmigo y podría haber salido de su encorsetamiento. Yo hubiese nadado en su paz llevándome, a cambio, su inseguridad. Pero se asustó de mi forma rabiosa de vivir la vida y nos separamos. Fue un adiós definitivo y sin palabras. También se llevó otras cosas de las que no voy a hablar. Pero en fin, hay que aceptar las pruebas y los dilemas que te pone la vida por delante sin mirar atrás.

Cuando por fin me di cuenta de que todo es pasajero, aprendí a sonreír.



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