#VDLN 131: Blessed (Elton John)

El budismo dice que el sufrimiento proviene del deseo, el apego y la ignorancia. Hoy me voy a centrar en el deseo, esa pulsión que Nietzsche reifica cuando dice que, en última instancia, lo que amamos es a nuestro deseo más que al objeto deseado. Y eso pasa cuando surge el deseo de la pater/maternidad. Ese deseo crece, se construye, se expande, se alimenta de nuestras necesidades de afecto, de nuestra imagen futura como guías. Y si ese deseo se encuentra con dificultades para ser satisfecho, el sufrimiento es inmenso, porque la persona ya había generado una autoimagen futura de madre/padre perfecta/o, colmando de bendiciones a ese pequeño ser que traemos al mundo.

El niño-deseo solo existe para satisfacer estas ansias de completitud en un universo onírico que ha construido el o la deseante. Esto hace que fantaseen con que ser padres, tener un hijo o una hija que cumpla con sus expectativas tan largamente mantenidas, es un derecho adquirido desde el mismo momento en el que se nace.  Pero no lo es. Un derecho nunca se puede definir por la posesión de otra persona. Tenemos derecho a una vida digna, pero esa dignidad no está vinculada a ningún estatus concreto, sino a unas condiciones generales de salud, entorno acogedor, alimentación y desarrollo personal que nunca puede implicar la posesión de una persona que todavía no es, y que para ser tiene que haber alguien que te preste una parte de su cuerpo.

Por tanto, cuando el deseo de ser madre o padre no se ve satisfecho por distintas razones, implica las vidas de otras personas. Por ese simple hecho, no es un derecho. Solo es un deseo que se puede satisfacer de una manera altruista, adoptando a niños y niñas que se han quedado sin familia, o de una manera mercantilista, comprando los servicios de alguien que puede gestar un bebé por ti. Y como dicen en mi casa, esta segunda opción solo se contempla en un mundo capitalista, en el que la dignidad de las personas parte de un supuesto libre albedrío, y no de la reflexión anticipada de lo que supone convertir  a  las personas en moneda de cambio.



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