#VDLN 118: Napoleón Solo y Lolaila Carmona (hablando de zombies)

©1964 NBC Television
Hoy os meto la chapa y luego os pongo una canción. Es lo que hay. Y es que, en estos tiempos convulsos en los que sería mejor estar muertos y no respirar, como dicen los Napoleón Solo, me empeño en seguir trabajando en mis cruzadas particulares. 

No sé si os habréis dado cuenta de que nuestro sistema educativo es un zombie, un muerto viviente que intenta devorarnos en sus últimos estertores. Pero es que lo que no puede ser es que nos vendan la moto de la democracia, la libertad, la libertad de expresión y los derechos humanos y luego venga una institución a la que es obligatorio acudir de los 6 a los 16 años e intente imponer sus reglas en nuestras casas. 

La escuela se empieza a destapar abiertamente como instrumento de control y coacción. Cuando la gente se ha empezado a rebelar masivamente contra sus truculentos planes de convertir a nuestras hijas e hijos en copistas y reproductores de ejercicios y relatos mal escritos de libros basura, la escuela ha saltado de su asiento. ¡¡¡No nos desprestigiéis !!!! ¡¡¡¡Somos la autoridad!!! ¡¡¡Respetad nuestros mandatos!!!

Pero la creatividad y el pensamiento crítico están reñidos con esa fábrica de rumiadores que abre sus puertas todos los días a las 9. Nunca olvidaré ese párrafo en el que Bruner (un prestigioso psicólogo que murió este mes de junio a los 100 años de edad), en su libro La educación, puerta de la cultura, contaba cómo la generación anti-Vietnam había surgido de una renovación pedagógica. El grano en el culo que le salió a los USA no pasó desapercibido, y se tomaron medidas para que esto no volviese a pasar. La nueva escuela europea de los años 20 había abierto una vía muy peligrosa: la liberación de las mentes, el mayor enemigo del poder institucional. 

En fin, que si nos oponemos a los deberes y otras malas prácticas de la escuela zombie no es por dejadez (a la que, por otra parte, tenemos todo el derecho). Es porque nuestros hijos e hijas van más allá de todos esos papeles malgastados con prosas mediocres y cuentas inútiles. No pueden estar perdiendo su precioso tiempo llenando papeles cuadriculados de grafito cuando pueden explorar el mundo real y el virtual. Señores y señoras maestras promotores de los deberes, a los que les gusta que sus alumnos tengan buena letra y coloreen sin salirse: en nuestras casas no queremos hacer eso. Ya bastante tenemos con sufrir el pinta y colorea en las aulas. 

Bueno, y ahora la canción. Estos chicos, Napoleón Solo, rebosan creatividad por todos sus poros. Seguro que su educación fue más allá de la flauta dulce y el a mi burro a mi burro le duele la cabeza



4 Responses

  1. Si la mayoría de los padres con dos dedos de frente te aplaudirían este post, yo que tengo a un peque asperger que sufre ese zombilismo hasta niveles intolerables te estoy aplaudiendo hasta reventar. Es como meter una pieza cuadrada en el agujero redondo…y a martillazos! Buena semana!

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