#StopDeberesEscolares

stop_sign_pageYa son muchos años de madre de escolares, casi 13. Y podría decir que todo sigue igual que cuando yo iba al colegio. Pero no es verdad. Hay cosas que van incluso peor. Y van peor porque, después de tantos años de hacer caso omiso de las teorías e investigaciones educativas, cada vez es más evidente no solo el fracaso de nuestra escuela sino la falta de voluntad para cambiarla.

Pero hoy no voy a hablar de lo que debería cambiar en la escuela. Voy a hablar de lo que tiene que cambiar en MI casa. Llega la primavera y añoro el sol y el campo. Vivo en un sitio privilegiado, en el que puedo coger la bici y estoy en plena naturaleza en pocos minutos. Quiero aprovechar las tardes de sol y primavera para disfrutar de este privilegio con mi hijo pequeño. Pero para hacerlo, debo decir #StopDeberesEscolares.

Los niños y las niñas van al colegio durante 5 horas al día, 5 días a la semana. Las y los maestros deberían organizarse con ese tiempo del que disponen para realizar sus actividades educativas. Fuera de ese tiempo, es la familia la que propone y dispone qué hacer. Y yo quiero que mi hijo juegue y disfrute, que descanse de esas 5 horas de trabajo y que aprenda a explorar sus gustos, sus aficiones y su aburrimiento sin seguir atado al curriculum oficial que nos ha impuesto el ministro de turno. Está claro que, con el tiempo, los niños y las niñas crecerán y tendrán que buscar ratos para estudiar y profundizar en contenidos complejos que requieren de una reflexión detenida y en solitario. Pero no es mi misión enseñar a mi hijo a leer, a sumar, a restar, a multiplicar, a dividir o a rellenar ejercicios. Es la escuela la que se tiene que encargar de hacerlo.

Una de las excusas habituales que pone la escuela para seguir acosándonos con los deberes escolares es que los niños y las niñas necesitan reforzar los contenidos que trabajan en el aula. Pero lo cierto es que hay veces que esos contenidos vienen con alfileres y es la familia la que se tiene que encargar de enseñar y de afianzar los conocimientos. Esto crea una evidente situación de desigualdad, ya que las familias con nivel cultural alto tienen más recursos y competencias para llevar a cabo esta tarea. La escuela debe ocuparse de enseñar a todas y todos sus estudiantes por igual, teniendo en cuenta que NO SON IGUALES.  La enseñanza tiene que ser individualizada, teniendo en cuenta las necesidades educativas de cada persona. No se puede dejar al azar y a los deberes escolares la misión de afianzar conocimientos. 

En todo caso, yo soy quien manda en mi casa. No me vale ya el chantaje emocional de “es que las familias se tienen que implicar en la educación de sus hijos” y “la familia y la escuela tienen que colaborar”. Cuando se esgrime esos argumentos, lo que se quiere decir realmente es que se necesitan familias sumisas que no cuestionen ni un ápice lo que se plantea en el colegio. Y ha llegado un punto en que, implicada a tope como estoy en la educación de mis hijxs, he dicho basta. Me pongo de su lado. Merecen una vida más allá del lápiz y el papel. Y yo también. NO SOY MAESTRA NI LO QUIERO SER. 

¿Creéis que mis hijxs se convertirán en unos irresponsables y no adquirirán hábito de estudio? No lo creo. Solo serán más felices y tendremos tiempo libre para disfrutar, hablar y hacer cosas que nunca hacemos. Estoy segura de que, en un tiempo no muy lejano, los deberes escolares habrán quedado en el olvido. Pero mientras, nos toca rebelarnos contra ellos y dejar de hacerlos. 

8 Responses

  1. Hola, yo si soy maestra de secundaria y te puedo comentar que si es necesario que los alumnos refuercen en su casa los conocimientos aprendidos, porque es ahí, en un ambiente independiente, donde no tienen al amigo “que les pase los ejercicios”, al maestro que “le resuelva una duda”, es ahí en donde realmente interiorizas el aprendizaje y caes en cuenta de las dudas o los conocimientos que te falten o alguna laguna mental, no es que no nos organicemos o no querramos enseñar (que en lo personal, disfruto mucho), no es que querramos que los padres de familia hagan nuestro trabajo y tampoco queremos que hagan el de sus hijos, estoy de acuerdo con que algunas escuelas dejan trabajo de más, pero es un proceso, la escuela en sus inicios es formativa, yo en mi caso, no les dejo mas de 10 ejercicios (y depende del tema) para hacer en casa y aún así, tengo alumnos que no hacen la tarea, no estudian no cumplen con traer el material que se les solicita, también te puedo comentar que estadísticamente los alumnos que hacen sus tareas y deberes en casa (ellos no los papas), son los más responsables y con las mejores calificaciones y son los que mejor avanzan en las clases.

    Yo también soy madre de familia y entiendo tu punto, aveces tanto los alumnos como nosotros nos agobiamos por no tener el tiempo para actividades extra, pero si son necesarias, si los padres menosprecien la labor que hacemos, nuestros alumnos también lo harán.

    Lo que pueden hacer, no es pedir que nuestros hijos no hagan nada en su casa, mejor soliciten con los maestros un punto medio, en la escuela donde estoy, se trato de hacer esto, de llegar a acuerdos con los padres para que tuvieran los alumnos tiempo para actividades extra y tiempo para estar con la familia, pero también el tiempo para que cumplieran con sus labores escolares, ¿Sabes porque no se logro? porque los padres no se involucraron y la mayoría mencionó que no tenia tiempo para eso, aún así se disminuyo la cantidad de actividades extraescolares al final se hizo un análisis de los alumnos que con ello habían sido beneficiados por sus padres en cuanto a platicar con ellos, pasar tiempo en familia y asistir a una actividad adicional, tristemente, el porcentaje no mejoro ni cambio la situación.

    Si queremos hijos que vayan bien y sean responsables, tenemos que involucrarnos como padres, dándolo tiempo a nuestros hijos de calidad y llevándolos a otras actividades, en eso si estoy de acuerdo contigo, pero si no cambiamos desde casa, puede que no dejemos una sola tarea y la situación de la casa no cambie.

    1. Hola Karen,
      Vamos a centrarnos en la educación primaria, que es la que aborda este post. Quizás más adelante escriba otro post sobre secundaria, de la que también tengo experiencia. Dices que es necesario que los niños/as “refuercen” los conocimientos aprendidos. Hablas de los conocimientos como si fuesen independientes del mundo real. Y ese es el problema principal de la escuela española del siglo XXI: que todavía no ha sido capaz de dar el gran paso hacia el aprendizaje significativo. Los conocimientos no se refuerzan, no sirven para permanecer inmóviles en la memoria a largo plazo. Sirven para ser un ciudadano o una ciudadana capaz en un mundo muy concreto: el nuestro. Un mundo en el que internet, el uso de los ordenadores, las capacidades de creación y de adaptación a situaciones cambiantes son cruciales para conseguir un trabajo (y para vivir). Sin embargo, en la escuela se sigue haciendo lo mismo: tareas repetitivas, anticuadas, carentes de sentido pedagógico. Podría poner muchos ejemplos, porque llevo muchos años ayudando a mis hijxs con las tareas escolares, pero eso da para otro post. En definitiva, tus 10 ejercicios diarios están quitando tiempo para hacer cosas que quizás, bajo tus ojos de maestra no tienen ningún valor, pero son infinitamente más útiles para que mis hijos se adapten a su entorno y, lo que es más importante, se desarrollen como seres humanos y sean felices.
      Me dices que los niños y niñas que hacen los deberes tienen más éxito. No lo dudo. ¿No has pensado que quizás haya ahí dos variables que no has tenido en cuenta? Por una parte, el nivel educativo y socioeconómico de la familia. Está demostrado que esta es la variable que mejor correlaciona con el éxito escolar… no los deberes. De hecho, España, siendo uno de los países en los que más deberes se pone a los niños, está muy por debajo en cuanto a éxito escolar en comparación con otros países en los que no se ponen deberes. Por otra parte, hay niños y niñas que tienen dificultades de aprendizaje. Por muchos deberes que les pongas, tienes que trabajar con ellos/as de formas distintas, y lo tienes que hacer en el aula.
      ¿Me estás diciendo que el éxito escolar depende de que los niños y niñas trabajen en casa? Sobre eso no hay evidencias empíricas. Pero lo que es cierto es que los deberes nos impiden hacer cosas que sí son importantes para el desarrollo: jugar, pasear, charlar, aburrirse… es el merecido tiempo de ocio después de 5 horas de trabajo en el colegio.
      Por último, decirte que las familias no tenemos que llegar a un acuerdo con nadie sobre lo que tenemos que hacer en nuestras casas. Suena quizás muy fuerte, pero es así. Somos dueñas de nuestro tiempo. El colegio tiene la misión de enseñar ciertas competencias. Quizás ha llegado el momento de pensar si se está haciendo bien, si se plantea el trabajo desde las teorías educativas adecuadas, si se desarrollan las actividades correctas. Aprendizaje por repetición, libros de texto estereotipados, actividades de lápiz y papel, contenidos sin sentido… puntos rojos, caritas sonrientes… Creo que hace falta un reciclaje profundo en la escuela española. Cuando eso ocurra y veamos los resultados, hablaremos de la familia.

  2. P.D. Quiero entender tu molestia porque realmente estas involucrada en las actividades de tus hijos, aveces a mi me pasa lo mismo, pero trabajamos con tantos niños que tenemos que lograr que todos aprendan por eso dejamos tareas. Saludos

    1. Yo también entiendo tu molestia. Pero a mí me importan mis hijxs, y no necesitan vuestras tareas. Gracias.

  3. Hola! Yo soy maestra de primaria y creo que la educación formal que tenemos esta muy lejos de lo deseable. Nos obligan a hacer cursos mediocres que nos acercan a la clase magistral y nos alejan de los niños. Las tareas son innecesarias, no porque lo diga yo, hay datos sobre ello: finlandia (la mejor educación y no hay tareas). Personalmente creo que en mi sector hay compañerxs que no quieren admitir que a lxs maestrxs se nos ha formado mal y que solo aquellos que fuera de la universidad se plantean las cosas y “desaprenden” logran màs calidad en la educaciòn que ofrecen. Pero ni nos lo ponen fàcil (algunos padres y la administraciòn) ni nos tomamos la molestia de mejorar. Con màs autocrìtica mejorariamos bastante. Agur!

    1. Amén. La universidad está en el ciclo que hace que nuestro sistema educativo siga anclado en el siglo XIX. ¡Gracias por comentar!

Deja un comentario