No todo va a ser follar

– Mira qué bueno está ese, me lo tiraría aquí mismo

– Ah, ¿si?

– Sí claro, ¿tú no?

– Pues no.

Esta conversación puede terminar de muchas formas: poniendo la excusa de estar con la regla, diciendo que se parece a tu hermano, alegando dolor de cabeza, fingiendo que no le has visto bien, pero lo valiente de verdad es decir que no, que ese tío tan bueno no significa nada para tí y por nada del mundo te lo “tirarías”. Después tendrás que convencer a la ardiente amazona de que no eres ni una reprimida, ni una estrecha ni una frígida, símplemente no te motiva eso de tirarte a un tipo que parece muy mono pero que no te dice lo más mínimo.

Y en absoluto me parece mal que ella se lo quiera tirar ¿eh? Que se lo tire si puede y si quiere. Yo me retiro de la competencia. Prefiero que me estimulen el cerebro a que me estimulen la retina. Digamos que mi clítoris es más de ideaciones que de percepciones. Y si no se estimula pues no pasa nada, ya llegará su momento. Cuando llega el momento es imparable, además. Es a toda costa.

Pero lo importante aquí es que, admitámoslo, sentimos de manera diferente. No hay una mejor que otra. Mientras que disfrutemos y semamos libres, al menos de forma aparente (ya se sabe que el patriarcado tiene sus trampas sibilinas, que si no digo esto pierdo femipuntos), todo anda bien. Tú con tus orgasmos múltiples y yo con mi orgasmo único e intenso. Tú con tu harén y yo con mi elegidx. Pero las dos disfrutando de la sexualidad a su manera, en su momento y con la persona o las personas que nos apetezcan.

Querida, siempre me pareció absurdo fingir el orgasmo con mi pareja. ¿Por qué voy a fingir contigo que me conmuevo al hablar de ese melenas que lo único que me inspira es decirle que se lo pase bien esta noche y que no llegue tarde? Que no mira, que no me produce ninguna sensación.

Por otra parte, chicas, ya sé que mola hablar de sexo, pero no me pidáis hablar de mis relaciones al detalle. No lo haré, a no ser que sea con fines literarios. Ya sé que eso de hablar de sexo igual mola, pero es que a mi me da nosequé. Porque con eso de que yo solo puedo hacerlo con gente a la que aprecio mucho, pues me parece que compartir algo tan íntimo con otras personas no queda bien. Y sé que esto queda de mojigata total, pero para nada es cierto. Si tú me quieres contar tus experiencias y lo haces con arte, no tengo ningún inconveniente, pero no esperes reciprocidad por mi parte.

En fin, que no todo va a ser follar. Te voy a contar algo sobre mi vida sexual para variar: una buena conversación es mi mejor afrodisíaco. Ya sé, ya sé, demasiado intelectualoide para ti. Pues es lo que tiene: puedes decir lo que quieras, pero las lenguas que saben hablar son las mejores.

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