Libre, linda y loca: Basura patriarcal

  
Ya la primera vez que vi este cartelito que circulaba por internet me pareció un pelín patético. Ya sea porque no me veo disfrazada con pamela de colores y del brazo con mis amigas volviendo con la cesta de la compra, ya sea porque no percibo el maridaje perfecto que encontró el que hizo el texto entre esos tres adjetivos: libre, linda y loca. 

A ver, que estoy de acuerdo en lo de que no seamos sumisas. Lo de la sumisión nunca ha sido para mí un valor. Vivir en un mundo en el que las relaciones sean igualitarias y no jerárquicas es un objetivo, vale. ¿Pero que no seamos devotas? No entiendo. Puedes ser devota a tantas cosas…. y no todas  malas. Y nadie dice que tengas que ser sumisa a aquello que adoras ¿no? Así que lo de ser devota no parece tan malo. Cualquiera puede ser devoto o devota a lo que le de la gana, vamos, digo yo. Y a cambiar de opinión si quiere. 

Pero vamos con lo del triunvirato. Libres, lindas y locas. Las tres eles. Te propongo un ejercicio. Cierra los ojos e imagina a una persona libre, linda y loca. Seguramente la imagen será agradable, tierna, hetérea, armoniosa, alegre… e infantil, maravillosamente infantil. Una niña alegre, libre, dando saltos de alegría. Y loca, muy loca… OH WAIT. ¿Esto de loca a qué viene? ¿Por qué esa constante de las mujeres por valorar la locura como un valor positivo? Que no digo yo que sea negativo. Pero no me imagino que un hombre diga de sí mismo y valore el ser lindo y loco. Pero nosotras, ¡Ay nosotras! Cuántas veces no habré oído eso de “Ay que loca estoy, jijijiji” o “Seguimos igual de locas que cuando éramos jóvenes” (esto dicho con una cerveza mirando a la cámara y poniendo morritos). 

A ver, que pasárselo bien, mola. Y que salir de cañas y reírse, pasear con las amigas del brazo, saltar y hacer bromas, hacer “locuras” pues es divertido. Pero no es la base de lo que queremos de una mujer libre… ¿o sí? No sé, feliz, independiente, segura, fuerte son cosas que pondría muy por delante de loca. Y, por supuesto, de linda. Y eso sin contar con que la versión que aparece en el cartel no es tan heavy como la otra que circula por ahí, que dice “Ni sumisa, ni devota, te quiero libre, linda y loca”. ¿¿¿Cómo que me quieres??? ¿¿¿Quién coño eres tú para querer que yo sea de una forma u otra??? Oh sí, ya sé que estoy rizando el rizo, que estoy empezando a parecer una feminazi histérica que quiero acabar con una preciosa frase seguramente inventada por un señor interesante muy culto y de izquierdas. 

Pero vamos a lo de linda. Hoy, en su fan page, Alberto Garzón ponía este fragmento de la letra de una canción, con el hastag de la manifestación que ha habido hoy, 7 de noviembre, en contra de la violencia machista y para exigir que se legisle en contra de esta lacra social: 

Ni sumisa ni obediente, 

mujer fuerte insurgente, 

independiente y valiente.

Mujer linda se pone de pie!

#7NFeminista

Bueno, la verdad es que es bastante más pasable que el cartelito de las locas de los vestidos de colores. Pero ¿qué pinta ahí lo de mujer linda? ¿Por qué tenemos que incluir esa referencia al aspecto físico de la mujer incluso cuando estamos celebrando su capacidad de movilización? ¿Diríamos, en castellano y de la misma forma, “hombre lindo se pone de pie“? Claro, ahora diréis que sí, que por supuesto (no lo habéis dicho en vuestra vida pero ahora resulta que parece una elocución de lo más posible). Y que, además, linda no se refiere al aspecto físico únicamente, sino que va mucho más allá y se refiere a la belleza interior. De hecho, es lo que han hecho los seguidores y seguidoras de Garzón en la publicación de su fan page (amén de llamarme histérica y de preguntarme si no estaba feliz con mi aspecto físico). También me invitaron a buscar linda, y eso he hecho. Así define la palabra el diccionario de la RAE: 

lindo, da

Del lat. limpĭdus ‘limpio’, ‘puro’.

1. adj. Hermoso, bello, grato a la vista.

2. adj. Perfecto, primoroso y exquisito.

3. m. coloq. Hombre afeminado, que presume de hermoso y cuida demasiado de su compostura y aseo.
En fin… que según esta definición, una mujer es linda cuando es hermosa, bella, grata a la vista, perfecta, primorosa, exquisita (en masculino se aplica igual), pero además, cuando se refiere a un hombre es afeminado y lo que coloquialmente se llama metrosexual. Creo que, una vez leída la definición de linda, no nos queda la menor duda de a lo que se refiere la palabra. Y con el cartel que os voy a poner (hay cientos en las redes de esta especie, seguro que lo habéis visto alguna vez) seguro que no cabe la menor duda del significado de linda

  

Pues eso…  que no hay más ciego (y ciega) que el que no quiere ver. Y que si queremos seguir haciendo el eslogan fácil de izquierdista con mucha mochila y que se arrebola en la lucha de calle, pues adelante, pero ya no cuela. Lo de libre, linda y loca es basura patriarcal. Nosotras tenemos derecho a definirnos. Nosotras  no tenemos que encajar en vuestros moldes. Las mujeres adultas no necesitamos que nos animéis a luchar por nuestros derechos diciéndonos que vamos a estar muy lindas si lo hacemos. Tampoco creemos que el definirnos como locas sea estupendo y maravilloso: la locura es una cosa muy seria y mira, es toda una lacra que sean las mujeres el grupo de población al que más ansiolíticos y antidepresivos prescribe la institución médica. Y la única forma de ser libre es que nos dejéis de imponer esas tonterías que lanzáis sin reflexionar siquiera. Decidle al señor de izquierdas que hace los memes que deje de cubrirse de gloria y se dedique a algo más útil. Nos importa un ovario lo que quiere que seamos. 

4 Responses

    1. Ya, ya sé que no es cosecha propia. Pero el lema fue esgrimido el 7n en tw por algunas cuentas feministas. Un despropósito.

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