Feliz día de la madre, Elvira Lindo

Madre ochentera
Ser madre no es para tanto. Somos unas exageradas de la leche. Tanto quejarnos, tanto quejarnos. Que si no tenemos tiempo para nosotras, que si estamos cansadas y no vivimos más que para nuestros hijos e hijas, que si se nos va la vida haciendo cosas para otros… ¡¡¡Pero por favor!!! Elvira Lindo nos da la clave. Hay que ser madres ochenteras, de esas que tenían un hijo y seguían su vida como si no hubiese pasado nada. 

Pero en fin, Elvira. Yo hoy tengo fiesta del día de la madre. Mis hijos me han felicitado (al pequeño he tenido que forzarle un poco) y me han dicho que no quieren buscarse otra madre, que con la que tienen les vale. Y yo les he renovado el título de hijos, que se lo han ganado. Y yo creo que algo tiene que ver que yo les haya cuidado con celo todos estos años. No veo otra forma de hacerlo, será que no soy muy ochentera. La verdad es que van creciendo y cada vez necesitan menos atención, pero aún así prefiero que me sientan a su lado, aunque me llamen pesada, porque sé que lo agradecen y crecen fuertes. Yo solo hago lo que me hubiese gustado que hiciesen por mí: apoyarme, aconsejarme, guiarme con cariño y respeto. 

A ver, Elvira, que yo nunca he dejado de pensar en mí ni he dejado de disfrutar con otros quehaceres. Pero es que cuidar a tus hijos e invertir energía en ellos no es incompatible con todo eso, de verdad. No hay que abandonar a los hijos para seguir siendo tú. Ochentera, setentera o dosmilera, si tienes hijos/as los tienes que criar. Y la crianza va ligada al amor y al respeto, por lo menos para mí, no sé lo que piensas tú. ¿Qué crees que debería haber dejado de hacer para ser más yo? ¿Darles de comer, ayudarles en sus estudios, acompañarles a clases de viola, comprobar que la mochila del campamento esté completa, hacerles el bocadillo del recreo? 

Ya sé, me vas a preguntar por mi marido. Pues mira, no tengo marido. Tengo 3 hijos de 2 padres diferentes y no convivo con ninguno de los dos. Y nos va muy bien. Sus padres les cuidan cuando están con ellos. He de reconocer que la que gestiona sus vidas, va a las reuniones del colegio, les lleva al médico y otras cuestiones administrativas soy yo. Pero esos fines de semana alternos y esos días a la semana son un respiro merecido y que no todas las madres tienen. Y no, no hay abuelas sacrificadas que se queden con ellos o ayuden en su crianza. Como ves soy una mujer y una madre real, quizás no tan de leyenda como la madre de Angélica Schrobsdorff, pero real. 

Pero a ver, Elvira, piensa un poco: ¿Por qué todo el mundo dice eso de “ser madre no es para tanto” y no dicen “ser padre no es para tanto”? A lo mejor porque ser madre SÍ es para tanto, así que necesitamos rebajar un poquito los méritos para que no se nos suba a la cabeza el título de madre ¿verdad? 

Sea como fuere, te deseo un feliz día de la madre y que cumplas muchos más. Si a tí te ha ido bien con tus métodos ochenteros, que no acabo de ver muy bien cuáles son, chapó. Yo me quedo con los míos, que han ido cambiando a lo largo del tiempo afortunadamente. Y que seas muy feliz. 

2 Responses

  1. “…esto de ser madre es algo que se inventó desde los tiempos del velociraptor, así que conviene vivirlo sin darle al hecho demasiada importancia” dice Elvira Lindo, pues a mí me parece machista al máximo. Porque la realidad es que nunca se le ha dado importancia al ser madre porque se ha visto parir y criar como una OBLIGACIÓN de las mujeres. Y resulta que sí tiene valor,y mucho,y parece que si una mujer señala el trabajo y la dedicación que requiere criar a un hijo está amenazando a todo el mainstream feminista oficial. Un saludo.

    1. ¡Ole tú! Yo siempre digo que a quien no le parece gran cosa ser madre, es que tiene alguien que hace las cosas por él o ella.

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