ESTA TETA ES MÍA

A ver señoras, señoritas… señores conscientes. Sé que lo que voy a decir no va a gustar… o sí. Pero llevo años con un sensación de corazón dividido que tengo que resolver. Esta entrada va de lactancia, sí. Pero de una lactancia natural, alegre, aprendida, nutricia, satisfactoria y saludable. Esa lactancia es la que se desarrolla de forma efectiva en un entorno que la conoce y la valora como la forma lógica de alimentar a los bebés recién nacidos. 

Partiendo de la base de que la lactancia materna es la manera natural de alimentar al ser humano, la única que se adapta de manera perfecta a sus características fisiológicas y a sus necesidades alimenticias en los primeros años, hemos de asumir que vivimos en una sociedad que ha despreciado esta característica de nuestra especie con fines comerciales. El negocio de la leche en polvo, fenómeno que aparece en el siglo XX y se extiende primero por los países occidentales  después por los países del llamado tercer mundo, surge para enriquecer a unos hábiles empresarios y ligado a potentes estrategias publicitarias. Estas estrategias logran 1) invisibilizar la lactancia materna, 2) borrar de nuestra memoria lo necesaria que es para el desarrollo de la especie, 3) hacer que las mujeres dejen de aprender de manera comunal y cultural esta práctica de crianza y 4) desvincular el rol de madre del rol de mujer para que parezca que son incompatibles. 

Un siglo de continuado bombardeo destructivo contra la lactancia ha contribuido que sean cada vez menos las mujeres que amamantan a sus bebés más alla de los 3 primeros meses. El otro día, escuchando el telediario, me sorprendió el comentario de la periodista hablando de los problemas de desabastecimiento en Venezuela. Decía que la población no tenía acceso a alimentos tan básicos como la leche en polvo para los bebés. Que la leche en polvo se haya convertido en un alimento básico significa que la leche de madre ha dejado de serlo, por desgracia para esa población desabastecida que podría estar alimentando tranquilamente a sus bebés sin necesidad de ir al supermercado. 

Todo esto tiene como consecuencia que la lactancia materna se haya marginalizado como práctica de crianza. Perdido el nicho ecológico natural en el que la lactancia se aprendía (grupos de mujeres dando de mamar a sus bebés rodeadas de su familia, sus hijas, sus sobrinas, sus vecinas, etc.), tenemos que buscar la información en otros lugares, sin saber a ciencia cierta dónde está escondida la verdad sobre esa práctica que fue humana. Este vacío cultural, unido a la desinformación a la que nos someten los profesionales sociosanitarios y a la conversión de los pechos femeninos en un símbolo extremo de los tabúes sexuales (en redes sociales como facebook se censuar antes un pezón femenino que un contenido de extrema violencia), hace que el hecho de que una mujer quiera y sepa dar de mamar sea una proeza friki del siglo XXI.

Así las cosas, entiendo que la defensa de la lactancia materna debe ir dirigia a la reinstauración de las condiciones que existían antes de que unos avariciosos empresarios decidiesen cargársela para ganar mucho dinero: recuperar la práctica requiere luchar contra la represión sexual que nos impide mostrar nuestros pechos en público. Requiere amamantar en comunidad, rodeadas de niñas y niños que puedan observar esta práctica como algo natural y beneficioso. Requiere recuperar el conocimiento ancestral sobre nuestros procesos fisiológicos. Pero nunca, NUNCA, requiere culpabilizar a las mujeres por no estar haciendo lo mejor para su bebé.   Y hemos de tener en cuenta que, aunque nuestra intención no sea culpabilizar, puede parecerlo si centramos toda la fuerza de nuestro trabajo para restaurar la lactancia materna en la RESPONSABILIDAD de la mujer. Porque la pérdida de la lactancia materna no es un problema individual, sino social y cultural y tiene que ser tratado como tal. 

Además, esta culpabilización secundaria puede causar un efecto rebote, que lleve a acusar a las personas que imponen la lactancia materna a toda costa de sectareos, machistas, dictadores, etcétera. Mis tetas son mías y nadie tiene que decirme qué hacer con ellas: esa es una norma de oro que no deberíamos romper en la promoción de la lactancia materna. Si quieres información, asesoramiento, ejemplos, apoyo y trucos, te los ofrezco. Pero siempre asumiendo la libertad de la otra persona y olvidado ese tufillo a adoctrinamiento propio de los reverendos a domicilio. La sociedad ha cerrado las puertas a la lactancia materna y, para volver a abrirlas, hará falta un trabajo árduo y continuado pero sobre todo dar mucho de mamar a nuestros bebés delante de la sociedad.


Comentarios

ESTA TETA ES MÍA — 11 comentarios

  1. Me gusta mucho tu enfoque y estoy de acuerdo con lo que dices.
    Me cuesta entender que se quiera negar que la lactancia materna es lo mejor. Es obvio se mire por donde se mire.
    La lactancia artificial es buena como segunda opción, pues sabemos que hay casos concretos en que es necesaria.

    De todas formas, me gustaría ver cifras, pues no llego a calibrar la dimensión de esto. ¿Cuántas mujeres dan de mamar a su hijos? ¿30%, 50% 70%?

    Yo di de mamar a mis hijos con naturalidad y a mi alrededor la mayoría de mujeres ha optado por la lactancia materna. Si que es cierto que muchas no lo hacían en público, en cualquier sitio, como yo, pero también he podido ver a amigas dar de mamar hasta los 2 años. No sabría decir , pero creo que en mi entorno hay más lactancia materna que lo contrario.
    Si que es verdad que muchos no hablan de ello y creo que debemos ayudar a normalizar algo tan natural y tan increíblemente bueno.

  2. Muy buen post.
    En mi caso, no sabia bien como iba a salir. No me obsesioné nada, si natural bien, y si no, pues también. Tampoco me plantee si tendría leche “buena” suficiente, y esas tonterías q se dicen. Eso, acompañado q salí del hospital a las 24h y el grupo de lactancia posterior en el centro de salud (para superar las grietacas q casi me hacen abandonar) hizo q comenzase a disfrutar de la lactancia como nunca imaginé.
    La cuestión, es q ahora con casi 9 meses, trabajando desde hace 3 y practicando el BLW, se me empieza a hacer un poco mas cuesta arriba, sobretodo por las noches. Todo el mundo insiste en q la embuta con los cereales, pero de momento (y creo q de final) me resisto. Lo único, la sensación q tengo, esq està obsesionada con la teta, y no se si es normal, si no o q hacer…
    Esta genial la defensa de la lactancia materna, pero una vez instaurada se debería hablar mas de como continuar… Ya q creo q no soy la única q no sabe cómo proseguir…

    • Hola Mar,
      Entiendo lo que dices, porque yo di de mamar durante 4 años a mi hijo pequeño. A los 2 años dejé de darle por la noche, porque estaba muy cansada y me dolía una cadera de la postura. Y la verdad que fue bastante fácil. Las cosas se llevan mucho mejor cuando tienes a tu lado a mujeres que dan el pecho a sus bebés y podéis compartir experiencias y consultar dudas. Si sientes que necesitas dejar la lactancia nocturna, inténtalo. Con 9 meses es normal que mamen mucho, no creo que tu bebé esté más obsesionado que cualquier otro. Para mí fue fácil, con decirle que la teta se tomaba de día me entendió y no le pareció mal. Pero era mayor que el tuyo. Indagaré por ahí a ver si te puedo mandar a alguna mujer que haya destetado por la noche a esa edad.
      Saludos y gracias por comentar.

  3. Simplemente genial!! Me gusto mucho tu articulo y me quedo con lo ultimo que escribiste que me parece para ponerlo en un graffiti en la pared.

    “…sobre todo dar mucho de mamar a nuestros bebés delante de la sociedad.”

  4. me encanto! Donde yo vivo las lactadoras somos apenas un 5 o 10% de “locas”, porque así nos dicen, locas fanáticas. El apego natural de la madre hacia el niño, acá está mal visto. Una tiene que ser fría, dejarlos llorar, no cargarlos mucho, darle teta como mucho un mes, para ser una madre “normal”. Dios mio!!! El otro día en el banco una chica me dijo: wowwww pero tiene 6 meses y todavía lo lacta? Eso hace que se le caigan los senos.

  5. Buenas!!!! Me ha encantado, la gente le da mayor importancia a repartir las tareas, incluyendo como tal dar d comer al peke, con el papi….. Mi peke tiene ya 27 meses y qki lo tengo engachaito constantemente, es bastante grande para su edadd , viene corriendo y me la pide, no hay ni una sola ves q yo saque mi pecho q nio m digan algo!!!!!

  6. Hace mucho que no leía algo tan bien escrito y tan de acuerdo a mi forma de ver las cosas en relación a la latencia, que sólo puedo decir: Felicidades por este post.

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