EL CLUB DE LAS BUENAS MADRES

Que conste desde el principio que este no es un post de crítica a la bonita idea de LNSN. Creo que, en los tiempos que corren, cierta dosis de sentido del humor y de desdramatización es no solo necesaria sino además saludable. Y vamos, tal y como está el patio, como para ponerme así a criticar gratuitamente a un biutifulblog, ni en broma. Lo que sí es verdad es que entre las risas que me producían los tips diarios (el de llamar Lucía a las amiguitas de tu hija de las que no recuerdas el nombre fue lo más de lo más), me empezó a entrar un no se qué. Por un lado, me sentía identificada con el espíritu golfo y creativo que respira la idea. Pero por otro, y esta es una cuestión personal, mi Killerconciencia me decía “pues yo no soy una mala madre, jopelines”.

Cuando me metí en esto del 2.0  maternal me sorprendió que hubiese tantas mujeres (y algunos hombres) que reflexionasen en profundidad sobre su maternidad. Me parece un cambio a mejor y, aunque hay quien piensa que algunas perdemos mucho tiempo en las redes sociales, creo que es un ejercicio maravilloso de reflexión que seguro le es útil y sanador a muchas personas. En mi primera crianza eché mucho de menos la compañía de otras mujeres hablando sobre sus batallas diarias con sus pequeños y pequeñas. Me sentí muy sola y muy perdida. Por eso, encontrar tantas mujeres ofreciendo su sabiduría en la red me pareció un descubrimiento maravilloso. Gracias a ellas nuestra lactancia fue un éxito desde el principio, y el colecho fue una opción más que meditada y adoptada desde el primer día, por no hablar del maravilloso parto en casa, la mejór decisión que he tomado en mi vida.

Por eso, deis biberón o teta, durmais a vuestro bebé en brazos o dando meneos en el cochecito, seáis radicales crianderas naturales o despiadadas “ponedoras de límites”… os admiro, chicas. Aportáis mucho y muy bueno… aunque a veces no esté de acuerdo con vosotras. Pero es que, a ver, yo nací para discrepar, no para untaros de pomada a todas horas. Y a pesar de querer mataros a veces (mi apodo no es una casualidad), no sabría ya vivir sin vosotras. EHHHHH, que este en principio no iba a ser un post ñoño, lo prometo. Que vale que de vez en cuando me meta a ver vuestros maravillosos DIY que me dan tanta envidia y de los que despotrico abiertamente en el patio de vecinas. Pero a mí lo que me va es la marcha. Haceros bullir de ira y revolveros en vuestros asientos.

Pero vamos, que yo no soy una mala madre en absoluto (y vosotras tampoco). Aunque ya esté preparando la huída del nido de mis mayores y pensando qué voy a poner en sus cuartos cuando se vayan. Aunque disfrute de mi soledad en buena compañía (gracias, Father) hasta la médula. Aunque ayude a hacer los deberes a vampi mientras dormito en el sofá. Aunque me encante planchar mientras veo un capítulo tras otro de mi serie preferida mientras los peques piden la merienda a gritos. A pesar de todo eso, cuando acuesto a mi niño por las noches y me abraza y me dice “Te quiero mucho, mamá”, sé de buena tinta que lo estoy haciendo bien. Y cuando mi niña mayor me llama “cari”, sé que eso es una buena señal. Y cuando mi niño mayor me pide permiso para cosas que sabe que nunca le negaría… sé que sigue confiando en mi criterio para guiarle un poquito más de tiempo en su vida que ya despega.

Vaya, ya me estoy pasando de ñoña. Pero es que esta mañana he flaqueado un poquito y, como soy una pésima cocinera, he pensado que mi Phanton está tan delgado por mi culpa. Que con mi obsesión de que coma sano ya no le compro esas galletas de chocolate que tanto le gustan… y ha dejado de comer. Que no escribo los justificantes a tiempo cuando faltan al instituto y me lo tienen que recordar siempre. Que no les desconecto la wifi y están todo el día enganchados a internet.. porque como me tienen a mí de madre pues es lo que ven. ¡Qué madre de mierda soy! Y encima no disfracé a Vampi el día de Halloween porque pensé que, como otros años, no le iba a apetecer… pero parece que esta vez sí que le apetecía. Pedazo de lerda inoperante. Y encima soy una regañona (eso le dice Vampi a Moster Girl en mis narices: ¿ves como mi madre regaña mucho?)

En fin, que no quiero flaquear. Que no lo hago mal del todo. Son cultos, están sanos, son felices (todo lo feliz que puede llegar a ser un adolescentes) y se ríen a veces de mis tonterías. Saben que les malcrío y se aprovechan, que tienen que sacar más de un 7 para tenerme contenta (eso sí es de mala madre, lo sé) y que tengo la lágrima fácil. No voy a ocultar que a veces nos gritamos, cada vez menos, pero en términos generales creo que convivimos en armonía, y eso que somos una tropa de lo más numerosa. ASÍ QUE NO QUIERO UN DIPLOMA DE MALA MADRE, que luego voy y me lo creo y me paso tres días llorando. Sobre todo si coincide con esos días en los que estamos tan tontas y todo nos parece terrible y siniestro.

OS APRECIO DE VERAS (juraré no haber dicho esto nunca)

20 Responses

  1. es bonito lo que dices… mucho. Internet no nos convierte en amigas pero si genera muchos aprecios tanto o más fuertes que si hubiera presencia física. Nos leemos y siempre he pensado que se profundiza más en las personas cuando se plasma su personalidad por escrito. Leerte y provocar tu lectura no me parecen perdidas de tiempo en ningún caso.

    1. La escritura es un medio maravilloso que nos muestra el interior de las personas. Tengo amigas 1.0 de las que he descubierto cosas que no sabía chateando con ellas. En la escritura puedes detenerte para expresar tu yo más íntimo. Puedes llegar a amar a alguien sin haberle visto nunca en persona. Es la magia del 2.0

  2. Lamento decírtelo, pero te has puesto muy ñoña, killer. jajjaajaj. yo, como digo en el post, entiendo que soy una mala madre de las buenas, d las que se ríen de si mismas.. un poquito para compensar mis posts melaza, que ocupan el 70% del contenido del blog. pero bueno, lo reconozco, te ha quedado muy potito.
    Un abrazo amiga.

  3. Jajaja!! Pues creo que resumes a la perfección el sentir de la mayoría… Pero en el centro está la virtud, ni todas somos malísimas ni todas buenísimas!! Aunque yo a veces quiero ser mala madre, y eso que me vuelve loca un abrazo de amor!!
    Genial post!!

    1. Pues claro. Bueno… No sé, hay madres super perfectisimas que dicen que sus hijos son su prioridad y que eso de autoproclamarse malas madres es un despropósito. Pero yo siempre he dicho que prefiero ser una madre feliz y pecar de distraida que ser una madre amargada y tenerlo todo perfecto y a punto. ¡Gracias por pasarte por aquí!

  4. me has dejado loca…..parto en casa, momento ñoño…¿¿¿¿¿pero esta que escribe quién es?????
    Durante mucho tiempo me sentía como justificando el trabajar fuera de casa, el dejar a los niños en la guarde o con cuidadora, tener ganas de salir sin ellos, etc. Pero si de repente te cruzas con algunas chicas que -a diferencia de lo que me encontré en el pasado- te permiten contarlo, reirte y encima algunas lo entienden o hacen un club….¡¡pues todavía más divertido!!!
    Pues evidentemente mi objetivo en la vida es ser la mejor madre para mis hijos, y los quiero con locura y por encima de absolutamente todo. Pero mientras tanto, sin querer, me demuestro a mí misma (y a los demás, para que se rían conmigo) que cumplo con pocos de los tópicos de mamá-ideal. Y menos aun con aquellos que se dan por supuestos a las mami-bloggers…no coso,no cocino.no hago manualidades,se me olvidan cosas, me cansan mis hijos en la misma medida que los echo de menos…..en fin, lo que en una palabra creo que es ser madre en muchos casos, ¿no?

    besotes!

    1. Queridísima Paula,
      Si quieres hablar de salir, beber, el rollo de siempre… AQUÍ ME TIENES (versionando a Extremoduro, para quien no lo pille, jajaja). Por supuesto que no es incompatible, por lo menos para mi. Y lo de la madre perfecta… pregúntale a tus hijos si se irían con otra, a ver qué te dicen. Lo que quería decir es que, fuera de coñas, esas cosas no nos hacen malas madres, aunque ironicemos ante las que pretenden alcanzar la inmaculada perfección…
      Mil besossss

  5. Yo… qué querés que te diga?! Coincido, todas tenemos un poco y un poco porque no existe la mujer perfecta ni mucho menos la madre perfecta, porque somos humanas y también flaqueamos. Hay días que amamos ser mamás y otros días que desearíamos ser ñandúes para esconder la cabeza debajo de la tierra (a ver si así recordamos lo que es estar en silencio) o que nos regalaran un pasaje a Pluma Verde y desaparecer del mapa. Digo, todas pasamos por mil y un sentimientos. Yo soy bastante novata, no llevo ni 20 meses de crianza… pero creo que no lo hice tan mal hasta ahora!!! Aunque estoy lejos de las super mami blogger diy como dice Pauli. Yo cocino, pero tengo menos DIY que torpeza. Y soy una desorganización con pies.

    Me encantó leerte en versión ñoña!!!

    Besote porteño, che!!!

    1. ¿Y lo de estar diciéndole a mis mellis que vayan preparando las maletas? ¿No os parece que anticipo demasiado mi Killerlibertad? Claro que no existe la madre perfecta, pero sí la idea de buena madre que nos esclaviza y culpabiliza. Y ahí es donde quería ir: aunque ponga a Pocoyó para distraerles (en mi caso El Señor de los Anillos), sigo siendo su buena madre. Las malas madres de verdad son una cosa tan tremenda que nunca escribiré sobre ellas en este blog.
      Un abrazo

    2. Si, tal cual… ese ideal de madre me tiene un poco cansada… a veces hasta la mía me hace sentir mal por no coincidir en forma de crianza. Muchas veces me sentí culpable por no cumplir con ciertos ideales… hoy entiendo que cada una es cómo es y todas hacemos lo que podemos… Lo importante es sentirnos conformes con nosotras mismas…
      Un abrazo, che!!!!

  6. Yo esperaba un post destripador de madres!!! ayyyy!!!!!!!!!!!
    Yo entiendo que soy buena madre por todo el cariño que procuro darla, pero, si me miro en el espejo de mi madre…es que no llego ni a malamadre!!! se me olvidan mil cosas, no hago sopas de carne, merienda chocolate…en fin, pero para lo bueno ya tiene a su abuela, para consentirla me tiene a mi, que pasamos muy poco tiempo juntas. Adoro poder reírme de esa situación, porque si nos lo tomásemos todo a pecho…estaríamos llorando hasta en el curro (y el mío ya viene con muchas lágrimas incorporadas!)

    1. Mira, si escribo un post destripador no será sobre las @malasmadres sino sobre las buenas, esas que nos hacen sentir tan mal por no saber hacer un estofado de carne. Nisotras somos madres reales: las mejores para nuestros hijos e hijas. ¡Mil besos!

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