DISONANCIA COGNITIVA: UN INTERESANTE CONSTRUCTO PSICOLÓGICO

Cerebro Alzheimer cabeza cráneo

Uno de los conceptos que más me llamó la atención cuando estudié Psicología fue el de disonancia cognitiva. Este concepto, formulado por Leo Féstiger, psicólogo estadounidense, a finales de los años 50, se refiere al fenómeno por el cual las personas no resisten la incongruencia, de modo que construyen explicaciones, creencias y nuevos argumentos hasta conseguir que la información que poseen alcance un equilibrio armónico. Es decir, si alguien hace algo que, en principio, va en contra de sus ideas, intentará modificar éstas o añadir nuevos elementos para que desaparezca la incongruencia. 

Siempre recordaré el ejemplo que nos dio nuestra profesora: si te compras un coche que te cuesta una pasta todo tu sistema cognitivo se organizará para justificar esta conducta. Veras las ventajas de haberte comprado el coche, no los inconvenientes, e intentarás convencer a todo el mundo de que has hecho la mejor elección, aunque haya datos diciendo que ese modelo tiene serios problemas a la larga o un sistema de frenado que es una basura. La disonancia cognitiva es la fuerza que lleva a buscar la congruencia en nuestro sistema de creencias.

Hay dos elementos fundamentales que pueden producir disonancia cognitiva: la exposición a nueva información o la expresión de desacuerdo de manera explícita por parte de una o varias personas de tu grupo. Si esto sucede, o bien tendemos a modificar nuestras creencias en función de la nueva información obtenida, o bien tendemos a desacreditar esta nueva información o al disidente del grupo. Las personas que más sufren son las que, siendo conscientes de la disonancia, mantienen su conducta por miedo a ser condenados al ostracismo. De esta manera, permanecen en un estado constante de disonancia que, desde un punto de vista psicológico, puede llegar a ser pesado. 

El concepto de disonancia cognitiva simplifica enormemente las dinámicas grupales que pueden tener lugar en contextos naturales, pero es muy útil para entender algunos fenómenos sociales. Hay personas que son muy hábiles manteniéndose en una postura y construyendo argumentos tipo disco rayado para justificar su planteamiento. Otras, sin embargo, no son capaces de soportar mucho tiempo la presión de la información contraria a sus creencias y ponen en marcha conductas contrarias a las que mantenían hasta entonces, mostrando su cambio al grupo y exponiéndose al rechazo. Otras prefieren dejar de actuar y de opinar, dando tiempo a que el sistema se estabilice para poder volver a su vida normal. 

La teoría de la disonancia cognitiva ha evolucionado, y en nuestros días algunos psicólogos sociales la usan para explicar los fenómenos de opinión de masas que tienen lugar en nuestra sociedad. Votar al partido que te ha decepcionado una y otra vez, mantener un trabajo tedioso y alienante, seguir consumiendo productos que sabemos de sobra son perjudiciales para la salud, mantener sistemas educativos o de salud que muestran día a día su fracaso, se pueden explicar acudiendo a este concepto. Es más fácil modificar nuestras creencias que modificar nuestra conducta. Cambiar nuestra forma de actuar implica cambiar con la costumbre, la rutina y las normas establecidas. Modificar nuestras ideas solo implica un autoengaño en la intimidad, que puede ser costoso a largo plazo pero de momento nos salva de la quema. 

Os dejo dos enlaces para saber más. Uno es un texto extractado de la obra original de Leo Festinger. El segundo, una entrevista a Jean-Lèon Beauvois, psicólogo social frances que actualiza esta teoría con interesantes matices para explicar la sociedad contemporanea. 

Y tú, ¿Cómo manejas la disonancia cognitiva?

5 Responses

  1. Muy buen post.
    Me acuerdo de que para entender la disonancia cognitiva,mi profesor de historia de la psicología nos hizo leer Rojo y Negro,de Stendhal.
    Aprobación de los demás,hipocresia y pensamientos contradictorios nos mueven en el día a día,deberíamos tenerlo más en cuenta.
    Este post me ha hecho reflexionar! 🙂

  2. Me ha encantado el post. No tengo ni idea de psicología pero recuerdo haber oído hablar de estas teorías cuando estudié los medios de comunicación de masas (estudié Historia). Gracias a ellas se entienden muchas cosas…

    Un saludo

    1. Claro, la psicología tiene mucho que decir sobre los medios de comunicación y sobre los fenómenos en las redes. La interdisciplinariedad es fundamenta. Gracias por pasarte por aquí. Besos.

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