Música

Viernes dando la nota #4: Se acabó

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Si, me encanta el flamenqueo, y de pequeña me gustaba mucho esta mujer que le ponía tanto entusiasmo al cantar. Descarada, descocada, sevillana, María Jiménez enseñaba todo lo que podía en esos 70 liberados. Se acabó salió en el 1978 y fue uno de sus grandes éxitos. Destaca esa rotundidad con la que anuncia el fin y la alegría con la que pone punto y final a una historia de amor tormentosa.

“No me vengas con pamplinas
ni me pidas que te ayude,
cuando te necesitaba,
yo jamás a ti te tuve.
Ni te quiero ni te odio,
quiero bién que me comprendas,
que eres uno más de tantos,
que yo nunca conociera.
SE ACABÓ”

Sorprende esta versión de El Canto del Loco. Para mi, una buena versión debe conservar la esencia de una canción cambiando su estilo y adaptándolo al grupo que la canta. Creo que aquí Dani Martín, aún sin ser santo de mi devoción, lo consigue (aunque María la Pipa es y será la reina del Se acabó).

Me encanta esta canción. Espero que la disfrutéis tanto como yo.


Viernes dando la nota #1: ¿Por qué te vas?

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Si, es la canción que piensas: el “¿Por qué te vas?” de esa cantante de voz dulce e infantil, Jeanette. La canción fue compuesta para ella por José Luis Perales en el año 1974 y fue popularizada como banda sonora de la película Cría Cuervos, de Cárlos Saura, una maravilla sin igual que os recomiendo ver si no lo habéis hecho ya.

¿Por qué te vas? es una de esas canciones que crecen contigo y que nunca te abandonan. Era mi preferida en los Karaokes en los años 90 y la gente me miraba pasmada cuando veían con cuanto entusiasmo abordaba la performance sacando lo mejor de mi horrorosa voz. Sin complejos, sin vergüenza y con alguna cerveza de más, todo hay que decirlo. No sé por qué me gusta tanto esta canción. Fijáos que la he elegido para mi primer Viernes Dando la Nota. Me trae a la memoria recuerdos, emociones, olores, situaciones de mi infancia, mi adolescencia y mi juventud (que todavía perdura ;)))

Os voy a dejar, además de la canción original, otras tres versiones que para mí hacen de la canción una obra maestra y muestran la gran versatilidad de esta pieza compuesta por el autor de “Y cómo es él“, otra de mis canciones preferidas (aunque para el próximo viernes prometo algo más moderno).

Primero, nuestra inglesita, Jeanette.

La segunda versión es interpretada por mi icono gay, Javier Álvarez. Amo esta interpretación. Escuché por primera vez a Javier tocando en el Retiro. Rezumaba alegría, ironía y carísma. Esta canción forma parte de un album de versiones que se llama “Grandes Éxitos” que no tiene desperdicio.

 Por último, ahí va la versión de La Chica del Trébol, un grupo de Ciempozuelos (Madrid). Maravillosa. Así la hubiese cantado Jeanette hoy en día. Fue escucharla y enamorarme de ella. 

 

Hay alguna otra versión por ahí pero no me gusta nada, así que lo dejamos aquí por hoy. Espero que disfrutéis tanto como yo de esta canción. 

Viernes dando la nota es un carnaval en el que todos los blogs participantes dejamos una canción y hacemos del viernes un día lleno de música.

Si quieres participar, sólo tienes que subir a tu blog una entrada con una canción que te guste, que signifique algo especial para ti, que no puedas quitarte de la cabeza… y enlazarlo al Viernes dando la nota.

Recuerda viejas canciones, rememora momentos, conoce nuevos artistas… y sobre todo ¡ Baila, canta y diviértete !

 

MOTHER KILLER CUMPLE UN AÑO

Los Killer
Los Killer

Hace un año se me ocurrió abrir este blog. No lo hice para ganar dinero. Tampoco para adquirir fama. Fue una corazonada repentina. Primero me vino el nombre a la cabeza y pensé “Tengo que hacerlo”. Luego empezó a brotar sin esfuerzo, sacando lo más Killer de mí. Que sí, que me gusta provocar, y sabía que este era un terreno fértil. Además necesitaba resolver algunos conflictos creados en el 2.0 durante el embarazo de mi tercer hijo.

Hacía mucho tiempo que no entraba en contacto con el mundo de la maternidad 2.0; durante el embarazo de Vampi Killer estuve enganchada al foro de Crianza Natural y tuve mis más y mis menos con el tema Carlos González (si habéis leído esto y esto sabréis por qué). No me convencía el discurso culpabilizador de las mujeres que apoyaban a capa y espada la crianza natural, y sin embargo me sedujo ese planteamiento. Crié a Vampi con teta, colecho y con todo el amor que he sido capaz de darle. Y la verdad es que estoy muy agradecida a esas mujeres de las que aprendí a desear una lactancia prolongada y a entender el colecho como una forma de sobrellevar los inevitables despertares nocturnos de un bebé.

Pero la maternidad, se mire por donde se mire, es un terreno espinoso. Mi maternidad no es convencional, mi familia no es convencional, YO no soy convencional. Por eso, tengo que enfrentarme todos los días a miradas de reojo, conversaciones a mis espaldas especulando sobre mi vida privada, comentarios incrédulos y mal intencionados. Tengo que aguantar en muchas ocasiones que la gente me arroje a la cara su estabilidad familiar, como si eso fuese un valor en si mismo. Tengo que tolerar (y lo hago con mucho humor) que haya listillas y listillos que hablen de “la falta de aguante que tienen las parejas de hoy en día, que se separan a la primera de cambio sin pensar en sus hijos”. En fin, qué sabrán ellos y ellas. Sumidos en sus prejuicios de lo que es la mujer, el hombre, la maternidad y la familia se creen con el derecho de dar lecciones y consejos nunca solicitados. Por supuesto que no estoy en posesión de la verdad absoluta, pero sí de mi verdad.

Mi maternidad es mía, es única, es peculiar (como la de todas y la paternidad de cualquier hombre). Por eso quise matar todos los roles impuestos, todas las máscaras que nos imponen: madre natural, madre maestra, mala madre, buena madre… todas. Yo soy madre, qué se le va a hacer. Fue por decisión propia. Tenía que hacerlo, mis deseos me empujaban a ello. Lo hice. No voy a decir que no me haya arrepentido en algún momento, aunque por supuesto quiera a mis hijos e hija con todo mi corazón. Pero imagino ser libre, haber tenido tiempo para dedicarme a mi carrera, a mis proyectos, a mis locuras en cuerpo y alma. Y eso es algo que pensamos muchas aunque pocas se atrevan a decirlo y algunas no toleren escucharlo (véase la polémica creada por el artículo de Beatriz Gimeno).

Un año después, me alegro mucho de haber comenzado este proyecto que me ha permitido expresarme y me ha aportado tantas cosas. Nunca pensé que conocería a tanta gente gracias a este blog, que nació para romper y construir sobre las cenizas. Para mí es un placer y un honor pertenecer al selecto Club de la Mazorca, lleno de luces, sombras y cariño (os quiero, chicas). Cierto es que la gente viene y va, pero toda persona que encuentras en tu camino te aporta algo, en un ciclo de aprendizaje constante.

No siento haber molestado. En el desacuerdo están los puntos de inflexión. El acuerdo ya lo tenemos, pero en el desacuerdo es donde se produce el progreso. Ya sé que el bando del positivismo a raudales no estará de acuerdo con esto: buen punto de inflexión. Me encanta ser positiva, pero nunca si eso supone asumir cosas con las que no estoy de acuerdo. ¿Y para qué están las redes sociales si no es para expresar puntos de vista, conocer los de las demás y entrar en debate? Para mí al menos.

Termino con estas dos canciones. La primera refleja la parte masculina de mi blog, que sé que algunas adoráis y otras muchas odiáis. La segunda refleja la parte femenina, las ganas de correr, de gritar y de encontrar mi sitio. Las dos están dedicadas a este sitio de mi recreo con todo el cariño. Y de regalo, un nuevo tipo de letra.

MÚSICA QUE ESCUCHABA A LOS 14

Fijáos bien en las dos portadas de esta revista que leíamos en los años 80. A Miguel Bosé le quedaban 10 años de vida. Compramos esta revista dominadas por un ataque severo de taquicardia. Ahora, con 50 años y más, dice que le quedan muchas cosas por hacer. En fin, tuvimos nuestro momento trágico por 50 pesetas. Peor fue el día que nos anunciaron el romance entre Leif y Pedro… a ver, esos dos tenían que ser nuestros ¿qué hacían liándose entre ellos? Y ENCIMA HABÍAN SECUESTRADO A PEDRO MARÍN. NO… demasiado para nuestro corazón adolescente. Continue reading

KARMA

La primera vez que oí hablar del Karma creí que era una marca de ropa deportiva. Más adelante, cuando me enteré de la parte evolutiva del concepto, pensé que algo había avanzado en estos milenios para no ser una hormiga. Después, me enganché a la parte moralizante del concepto y lamenté haber sido tan perversa o perverso en mis vidas anteriores. Ahora, disfruto de todo lo aprendido y me maravillo de como la vida va poniendo la prueba exacta en el momento exacto.

No, no hay pruebas científicas de su existencia. Cuanto más complejos son los fenómenos, más difícil es someterlos a ese divertido juego humano llamado Ciencia. Tampoco es necesario, el observar la vida desde un punto de vista kármico es opcional, nadie te obliga a hacerlo y nunca va a existir una directiva europea al respecto que diga “Se recomienda a los estados miembros que insten a sus ciudadanos a adoptar una perspectiva kármica de la vida.” 
Para ser un verdadero aprendiz kármico hay que pasar por varias etapas. La primera es la dearrieritos somos y en el camino nos encontraremos.” En esta fase creemos que el concepto de reciprocidad kármica se aplica en el mismo lugar en el que se produce el daño. Así, podemos estar esperando durante años agazapadas esperando a poner la zancadilla a la persona odiada. Sin embargo, cuando llega la oportunidad, nos damos cuenta de que el evento ha perdido todo su atractivo. De alguna forma, el tiempo ha puesto las cosas en su lugar. Esa sería la segunda fase: aprendemos que el poder del Karma no reside en la oportunidad de venganza, sino en la justicia divina. Pero claro, hemos de tener en cuenta que no siempre nos enteraremos de si la justicia ha caído sobre la cabeza de esa persona a la que estamos deseando decir “Te lo dije.” Y por otra parte, cuando nos enteramos, quizás no nos produzca el regocijo esperado. Hay veces que sentimos compasión y solidaridad, metidos todos como estamos en una rueda kármica sin fin. 
En esa fase, que no sé si será la última, comprendemos que las cosas no están nítidamente clasificadas en buenas y malas. Es entonces cuando empezamos a comprender la importancia de poner atención y conciencia en cada paso que damos, a estar atentas a las señales que nos lanza la vida y a quedarnos en el momento presente. Recordar nos sirve para comprender el presente. No sabemos qué vendrá. Lo único importante es el aquí y el ahora.

EL SENTIDO DE LA AUDIENCIA

Hoy voy a hablar de uno de mis temas favoritos cuando hablo de escritura: el sentido de la audiencia. Sin aburriros con citas académicas, os diré que esa expresión hace referencia a la representación que elabora la persona que escribe sobre sus posibles lectoras y lectores y que guía la forma en que se dirige a este público imaginario. Todos los escritores expertos elaboran esta representación de manera consciente y la relevancia de su texto depende de esté bien elaborada. Por ejemplo, cuando una bloguera escribe una entrada tiene una idea más o menos elaborada de las personas que leerán su post y la línea en la que irán los comentarios que reciba.
Sin embargo, la escritura en el entorno 2.0 nos lo pone un poco más difícil que a los escritores y escritoras de antaño. Por una parte, la relación que tenemos con nuestra audiencia es direrente. Quizás no sea más cercana, pero sí es más cotidiana y mantenida en el tiempo por el complemento fundamental de nuestro blog: las redes sociales. Esto hace que muchas veces, sin darnos cuenta, escribamos guiados por una representación restringida de la audiencia: nuestras tuiteras preferidas, nuestras fan followers o incluso nuestras hater followers, si me lo permitís. ¿Pero qué hay de esa audiencia silenciosa? ¿Esa que llega a nuestro blog por casualidad y se se encuentra con una entrada sobre ColeChan o sobre Madresfera y flipa en colores?
Esa audiencia silenciosa es una audiencia interesante ¿Es la que hace grandes los blogs de DIY? ¿La que deja comentarios anónimos que no sabemos cómo contestar? ¿La que comparte nuestro post por lejanas tierras disparando por un día nuestras pobres estadísticas? 
Para vosotras y vosotros, esa audiencia silenciosa, va esta canción

HAY MUJERES

Tantas mujeres distintas. Mujeres de andar por casa, que se arremangan la falda para recoger los restos. Mujeres vividas que de tanto vivir, creen que solo existe su propia vida. Mujeres alegres que van regalando los buenos días y las sonrisas. Mujeres cansadas, que buscan la respuesta, el aliento, la esperanza. Hay mujeres que detuvieron su vida a los 16, cuando alguien les regaló una rosa. Mujeres destrozadas por el tiempo y la brisa caliente del mar, que siguen buscando una isla para descansar. Mujeres locas, mujeres cuerdas, mujeres reprimidas, mujeres represivas, mujeres expansivas.
Hay mujeres que abandonaron a la joven mujer en una cueva y mujeres que se cuidan mucho de olvidar que el placer es lo que ayuda a seguir adelante. Hay mujeres supervivientes, mujeres que luchan, mujeres por las que luchan, mujeres que sucumbieron a la batalla y caen derrotadas en una casa inmunda y oscura. Hay mujeres que persisten, que no se rinden, que después de abrirse en canal se recomponen y siguen andando. Pero también hay mujeres que nacieron entre pétalos de rosa y nunca han sabido lo que es construir un camino.
Hay mujeres sirena, mujeres pez, mujeres alondra, mujeres gallina, mujeres gato, mujeres perro, mujeres serpiente, mujeres conejo, mujeres ameba, mujeres leona, mujeres sabandija, mujeres sangijuela, mujeres osa. Hay mujeres a través de las que fluye el agua y el viento, y mujeres muro que contienen todas las tempestades. Y luego están esas mujeres pequeñas que dejan grandes huecos cuando se marchan.

Hay mujeres…