El día de la madre

tattooamordemadre1¿Por qué no me siento del todo identificada con el día de la madre? ¿Será por esos chicos que felicitan a su madre viejita diciéndole lo mucho que ha hecho por ellos, lo mucho que la han hecho sufrir y trabajar mientras ella estaba incondicionalmente a su lado? Muchas ganas de patearles el culo es lo que me da, ninguna ternura ni complacencia. ¿O por esos mensajes mediáticos que nos pintan como ángeles celestiales que siempre damos sin pedir nada? Esas máquinas de amor incondicional, siempre dispuestas, con el trapo del polvo en la mano mientras decimos adiós a nuestra familia, que se va a ver mundo. 

Mientras que somos adolescentes, jóvenes, adultas sin cargas familiares, miramos de reojo y con desprecio a esas madres. No consideramos que puedan ser otra cosa, solo madres, rebañadoras de papillas en las bocas de sus bebés gritones. Hacen lo que deben hacer, es su obligación. Y les hacemos responsables de todos los males del mundo. Excepto el día de la madre. Ese día, son/somos las mejores.

Las madres… esos pobres seres tontos y felices, que guardan, limpian y cuidan con primor nuestra cueva. Que nos alimentan el cuerpo y el alma hasta que nos hacemos mayores. Entonces son esos seres graciosos que no se enteran de qué va la vida. La neurona de madre es débil y dulce, no entiende de movimientos sociales, ironías, ciencia y tecnología.  Y sus chicos se hacen esos tatuajes de “
” para ensalzar a ese ser que vivió por y para ellos. 

Y no olvidemos a las malas madres. No, esas no, las de verdad. Las desnaturalizadas, las busconas, las malas malas de verdad. El mundo las reconoce como sus peores engendros. El mundo (padre) sabe que el control sobre la madre (tierra) es lo más importante, lo decisivo, lo que nunca se puede perder de vista, pero sin que se note. La mano que mece la cuna es la mano que domina el mundo. Eso es lo que nos quieren hacer creer. Algún día, volverá a ser verdad. 

Viernes dando la nota #52: Norah

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Hoy necesito compartir algo auténtico. Poner fin a una época de tanta falsedad, de tanto fingimiento. Maniobras, jugadas, estrategias… ya está bien. Que salga el sol por donde tenga que salir: eso no lo controla nadie (o al menos eso quiero creer). El sol, la lluvia, la luna, la hierba. Dejamos atrás la confabulación y los deseos de venganza. Nos apartamos para que caigan por su propio impulso los que siguen atrapados en esa vorágine. Silencio. Sunrise

Si quieres venir conmigo, tiene que ser en calma. No me importan tus aspiraciones, tus miserias, tus deseos, tus sectas, tus planes. Solo ven conmigo, y quizás te escriba una canción. 

No quiero creer que sea demasiado tarde. Seguro que no. Nos queda tiempo por delante para volver a empezar. No consiguen destrozar los sueños los que sueñan con gigantes y gloria, los que pretenden tener la verdad y la maestría. No son ellos, no, no son ellos los dueños de la esperanza. Quizás nos hicieron creer que éramos importantes y por eso pudieron usarnos. Pero ya no más. Ya sabemos que no somos más que una gota de lluvia en un mar de almas. 

Aquí te espero, ayúdame a encender mi llama. Parecía que se había apagado, pero si haces algo, ya sabes, una mirada, un gesto, una sonrisa, seguro que lo conseguimos. No quiero volver a apagarme. Turn me on. 

Y sobre todo, no olvides amarme tiernamente. Es lo más importante.