¿SE APRENDE A ESCRIBIR EN LA ESCUELA?

Hoy voy a hablar de uno de mis temas favoritos: la enseñanza de la escritura en la escuela. Así entre nosotras, me parece mentira que con lo que ha avanzado la investigación en este campo desde los años 80 y toda la tinta que ha corrido sobre la importancia de la enseñanza significativa de esta competencia, en la escuela española se siga enseñando a escribir como en los 70.
En las aulas, se sigue sometiendo a un porcentaje muy elevado de los niños a métodos de enseñanza trasnochados que se centran fundamentalmente en la parte fonológica de la tarea, dejando de lado la función comunicativa de la lectura y la escritura. ¡Así no llegamos a ningún sitio! Si las maestras y maestros siguen tratando la escritura como una habilidad grafomotora y no como una potente herramienta de comunicación social y de apoyo a la memoria biológica, España seguirá siendo un país iletrado. 
Y no me vale el argumento “eso lo aprenderán más tarde”. El discurso que se desarrolla en los distintos géneros que usan la escritura (cuentos, noticias, listas, agendas, etiquetas, e-mails, whatsapp, felicitaciones, y los más avanzados, como novelas, artículos científicos, etc.) se va asimilando y aprendiendo desde el momento en que las niñas y niños entran en contacto con el mundo impreso. No hace falta dominar la grafomotricidad ni el descifrado para disfrutar de la lectura o de la escritura. Y sin embargo, supone una gran ventaja para los niños aprender los entresijos y las funciones de esos artefactos con letras antes de llegar al cole. Está demostrado que los niños y niñas a los que sus familias les leen cuentos, se convierten en mejores lectores en el futuro que aquellos que no han tenido esta experiencia.
Pero claro, hay niños y niñas cuyas familias no tienen las costumbres, los recursos o las destrezas necesarias para acercar a sus hijos al mundo impreso. En este sentido, las diferencias en el éxito escolar en función del nivel socio-cultural de las familias son el reflejo del fracaso de la escuela para educar a todos los niños y niñas por igual. Y claro, mientras los niños cuyas familias leen y escriben tienen contacto con la escritura como herramienta comunicativa, la única experiencia a la que acceden los otros son tediosas tareas mecánicas de relleno, copia y dictado. Estas tareas disuaden a los niños de zambullirse en el maravilloso mundo de las letras sin haberles dado la oportunidad de disfrutarlo.
Os preguntaréis, ¿entonces qué propones para que los niños y niñas dominen el código alfabético, si no es realizando esas tareas que llamas tediosas? Desde luego, hay otras formas de acercar a nuestros pequeños a las habilidades de transcripción grafema-fonema más allá de la Palau y la Micho. Os recomiendo la maravillosa obra ya clásica de Maruny, Ministral y Miralles, Escribir y Leer, en la que explica los fundamentos teóricos del enfoque constructivista de enseñanza de la lecto-escritura y ofrece gran cantidad de recursos para ponerlo en práctica. 
Todavía en el entorno universitario, encontramos estudiantes que se enfrentan con pánico a las tareas de escritura. Pocos son los que saben redactar con soltura textos tan sencillos y tan útiles como una reclamación o un “Expone-Solicita”. Mientras tanto, en la E.S.O., siguen con la costumbre de mandar a los chavales y chavalas escribir una redacción sobre “Mis Vacaciones”. De esta forma, los españoles dominan el género de la “redacción vacacional” a las mil maravillas. Yo les recomiendo a mis hijos que escriban una redacción vacacional tipo y la presenten a todos los profesores al llegar a clase: “¡TAREA CUMPLIDA! ¿Podemos ahora empezar a aprender?”
No me gustaría acabar esta entrada sin mencionar proyectos educativos que se han preocupado especialmente por aportar a niños y jóvenes una formación significativa en la competencia comunicativa… y en todas las demás. El Trabenco, en Leganés, es un colegio público muy diferente a lo que encontramos normalmente. Aunque no sé cómo habrá quedado parado con los últimos recortes en educación (Esperanza Aguirre llegó a decir que un colegio público no podía ser tan bueno), lo cierto es que este centro ha sido pionero en introducir el aprendizaje por proyectos y destacar que el aprendizaje, si no va acompañado de su aplicación a la vida real fuera de los muros del aula, no se le puede llamar así. Los niños y niñas y sus familias son los principales protagonistas en este centro, que, acompañados por los maestros y maestras, construyen el conocimiento en un mundo real y no en el pseudo mundo escolar. El Trabenco no es el único, existen otros colegios así en nuestro país. ¡Buscadlos! Los diferenciaréis por el tipo de tareas que realizan los niños y niñas en su día a día escolar, y porque disfrutan aprendiendo. 

DE EXPERTOS Y MADRES

“The mother’s fears of child loss and the derivative fears of harming children or caring for them inadequately have been continually manipulated, overtly and subtly, even aroused gratuitously, to pressure, control and subdue women for a very long time — possibly millennia.” (Janna Malamud Smith, 2004)

Paseando por internet, he dado con dos libros de lo más interesante. El primero es el libro de Frank Furedi “Paranoid Parenting”. Aquí podéis encontrar una extensa reseña sobre la segunda edición. Según Furedi, vivimos en una época de extrema paranoia en el cuidado infantil. Las madres y los padres viven angustiados por extremar las precauciones en la crianza y cuidado de sus pequeños. En Gran Bretaña, que es donde hay que contextualizar el libro, los organismos políticos están cada vez más atentos a las faltas que cometen las familias en la educación de sus hijos y se han erigido en responsables de poner orden en las malas prácticas que dominan, según ellos, la labor de crianza y cuidado de madres y padres. Esto ha conducido a lo que Furedi denomina una “politización de las prácticas de cuidado y crianza” que genera una espiral paranoide sin fin en nuestra sociedad.

La proliferación de expertos en crianza y de programas televisivos tipo Super Nanny, que exponen públicamente el fallo paterno y la necesidad del consejo externo para encauzar a pequeños tiranos contribuyen a esta falta de confianza en nuestros propios recursos, basados en el sentido común y en el aprendizaje intergeneracional. Todos los procesos de enseñanza tácitos, que siempre se han realizado en familia sobre actos tan cotidianos como dormir, comer, controlar esfínteres, enseñar a hablar o alfabetizar, ahora son pautados por entes externos a la familia.

Un ejemplo claro sobre esta fiscalización son los casos de retirada de la custodia a las familias de niños obesos. Y esto no ha pasado solo en el extranjero: en 2009, la Xunta inicia uno de estos procedimientos. Si bien la obesidad infantil es un problema que debe ser atajado, me parece excesivo recluir a un niño en un centro de menores y separarle de su familia, con todo el sufrimiento que eso conlleva. Desde el punto de vista histórico, es algo novedoso y que nos debe llevar a la reflexión. No he encontrado información sobre la historia posterior de este niño gallego, pero durante este mes de septiembre, la Xunta se ha gastado nada menos que 32.000 euros en estudiar los índices de obesidad infantil en esta comunidad (ver noticia aquí). Ya podían gastarse ese dinero en promover la alimentación sana con campañas bien diseñadas en vez de meter miedo a los padres. Ya veo a los gallegos haciendo sesiones de spinning con sus hijos por las tardes, pobres criaturas.

EL otro libro es “A Potent Spell: Mother love and de Power of Fear”, de Janna Malaud Smith (Houghton Mifflin, 2004), del que he puesto una cita al inicio. En este trabajo, la autora plantea que la sociedad usa la ansiedad materna para atar con fuerza a las mujeres al ámbito privado del hogar y así eludir la responsabilidad gubernamental sobre el bienestar de los niños. Aquí podéis encontrar una interesante reseña del libro, y aquí una entrevista a su autora.  El planteamiento de esta autora me ha parecido muy interesante. Desde su posición de terapeuta profesional y de madre, reflexiona sobre la imagen de las madres que se impone en el imaginario social: éstas pueden dañar profundamente a sus hijos, pueden causarles profundas heridas emocionales e incluso matarles. Este imaginario produce una gran ansiedad en las madres y da lugar a un generoso vivero para los expertos, siempre dispuestos a apoyar con sus consejos a estos vulnerables e inexpertos seres. Janna Malaud aboga por la “madre libre”, capaz de tomar sus propias decisiones sin dejarse llevar por los amenazantes augurios de agentes externos que no confían en su capacidad de maternaje.

Las deficitarias políticas de conciliación y la vuelta a la imagen de madre imprescindible en el ámbito de lo privado e innecesaria en lo público son una muestra de lo útil que resulta tener a las madres atadas a las modas de crianza promovidas por los expertos de uno y otro signo. Cada familia es un mundo, y las decisiones que tomamos sobre nuestras vidas (quedarnos en casa cuidando de nuestros hijos, trabajar fuera o continuar con nuestra carrera profesional) deben ser fruto más de nuestros deseos y reflexiones que de la imposición de ideas promovidas desde entornos expertos que poco saben de nuestras circunstancias vitales.

DE VUELTA AL INSTITUTO

Tener hijxs pequeñxs supone una vuelta a la infancia. Tener adolescentes te lleva a la adolescencia, y aunque esto tenga sus cosas malas, también las tiene buenas. Es cierto que lxs estudiantes de instituto son evaluados por sus profesores, a veces duramente, y en las sesiones de evaluación sus vidas privadas son, de cuando en cuando, repasadas de arriba a abajo.Pero cuando empieza el instituto, es nuestro turno: comienzan las sesiones de evaluación en familia sobre lxs nuevxs profesorxs. Phanton y Brigitte son buenos, muy buenos describiendo situaciones y personas, y nos hacen sentirnos de nuevo en el pupitre, con esa mirada crítica y guasona del primer día, cuando una señora o un señor muy serios entraban en el aula y decían: “Buenos días, mi nombre es Don Cipriano y voy a ser vuestro profesor de…”
A ver, Father, te lo tengo que decir: es muy difícil ponerse seria con ellos y pedir respeto a la AUTORIDAD (alerta profesorado, ya sabes) contigo contándoles esas cosas. Sé que era un exceso que nos hiciesen levantar y ponernos firmes, profiriendo un sonoro “BUEENOOOS DIIIASSS DON CIPRIANOOO”, pero no les cuentes que tú y tus amigos os tirabais con la silla de espaldas montando un gran escándalo, porque Phanton ha puesto cara golosita, y con el ritmo que llevamos en este país, seguro que les vuelven a obligar a hacer eso y mucho más.
Y tampoco les cuentes lo de ese profesor cojo que tenías, ese que tenía tan mala leche. No les hagas visualizar los movimientos hiperbólicos que hacía para llegar a la pizarra, NO. Porque imagínate que un día de estos, por una casualidad, ellos llegan a tener un profesor cojo y les da por decir que anda como HOUSE pero con menos estilo. Y encima, con esto de los recortes y la irracional distribución de horas con la que tanto nos estamos ahorrando en educación, puede que a ese profesor le haya tocado dar Educación Física… ¡Para qué queremos más!

Ya sabemos que el instituto es bastante aburrido, lo sufrimos en nuestras carnes y las cosas no han cambiado mucho. PERO TAMPOCO LES DIGAS QUE TÚ TE SACABAS EL CURSO EN LOS MESES DE VERANO. A ver, ¿te gustan las vacaciones? A mí también. No quisiera estar todo el verano obligando a estudiar a dos adolescentes que se han pasado el invierno tocándose la barriga.Y Brigitte ha sido esta vez quien ha girado sus ojos de una forma extraña cuando te ha oído decir eso. Ya sabes que ella odia profundamente el instituto: no le demos ideas para dedicar su tiempo a las cosas realmente importantes de la vida. 
Y bueno, lo de contarle a Phanton lo de los huevos de pascua en el Excel y el Word ha sido la mejor idea que has tenido. Va a ser la sensación del Taller Tecnológico, el alumno más popular de su clase, si no le cae una amonestación por jugar a los marcianitos mientras trabaja con el Excel. ¡¡¡FATHERRRRR!!!
Sin embargo a mí lo que más me preocupa es que la asignatura favorita de Bridgitte sea “Alternativa a la religión”, osea, nada. Y ese es mi tema favorito. ¿Cómo es posible que habiendo solo 5 estudiantes en su clase que quieren seguir aprendiendo meapileces los preceptos de la religión católica, sean los de Alternativa los que se tienen que salir de clase?
_ MAMÁ, CÁLLATE. Es que les juntan a todos en una clase, y en alguna se tienen que quedar, les ha tocado la nuestra. Y a nosotros también nos juntan, y vamos a la clase de los otros. 
_ PUES QUE SE VAYAN A LA IGLESIA
_ MAMÁ, CÁLLATE
_ Vale, ya me callo…
Y así todos los años. Pero al final cogen sus cargadas mochilas, cargadas de libros de texto (que ya les vale a los profesores, ya podrían elaborar sus propios materiales, mamá cállate, valeyamecallo), y se van caminito del instituto. ¿Qué aventuras y desventuras les deparará este curso? Ya os iré contando. 

HAY MUJERES

Tantas mujeres distintas. Mujeres de andar por casa, que se arremangan la falda para recoger los restos. Mujeres vividas que de tanto vivir, creen que solo existe su propia vida. Mujeres alegres que van regalando los buenos días y las sonrisas. Mujeres cansadas, que buscan la respuesta, el aliento, la esperanza. Hay mujeres que detuvieron su vida a los 16, cuando alguien les regaló una rosa. Mujeres destrozadas por el tiempo y la brisa caliente del mar, que siguen buscando una isla para descansar. Mujeres locas, mujeres cuerdas, mujeres reprimidas, mujeres represivas, mujeres expansivas.
Hay mujeres que abandonaron a la joven mujer en una cueva y mujeres que se cuidan mucho de olvidar que el placer es lo que ayuda a seguir adelante. Hay mujeres supervivientes, mujeres que luchan, mujeres por las que luchan, mujeres que sucumbieron a la batalla y caen derrotadas en una casa inmunda y oscura. Hay mujeres que persisten, que no se rinden, que después de abrirse en canal se recomponen y siguen andando. Pero también hay mujeres que nacieron entre pétalos de rosa y nunca han sabido lo que es construir un camino.
Hay mujeres sirena, mujeres pez, mujeres alondra, mujeres gallina, mujeres gato, mujeres perro, mujeres serpiente, mujeres conejo, mujeres ameba, mujeres leona, mujeres sabandija, mujeres sangijuela, mujeres osa. Hay mujeres a través de las que fluye el agua y el viento, y mujeres muro que contienen todas las tempestades. Y luego están esas mujeres pequeñas que dejan grandes huecos cuando se marchan.

Hay mujeres…

NIÑAS Y NIÑOS CON TALENTO: TIPS PARA LA FAMILIA

En esta entrada me gustaría dar algunos consejos sobre cómo educar a los niños y niñas con talento. Todos los niños tienen talento, pero aquí me estoy refiriendo a aquellos que sobresalen entre sus compañeros y compañeras por hacer algo especialmente bien, ser especialmente creativos o razonar a niveles mucho más complejos que sus iguales. Estos consejos no van dirigidos a que estos niños se conviertan en físicos, escritoras, músicos o atletas famosos el día de mañana. Ellos y ellas deben ser lo que quieran, y nada más que eso. Van dirigidos a apoyar a estos niños en la difícil misión de vivir y ser felices en un mundo que desprecia y envidia el talento.

En los últimos años, el término “superdotación” ha caído en desuso y ha sido sustituído por el de “altas capacidades”. En esta etiqueta caben no sólo las personas que tienen un alto rendimiento en todas las áreas académicas, sino además las personas que son talentosas sólo en algún área (lingüística, musical, deportiva, matemática, etc.) o aquellos niños que son precoces en su desarrollo. La atención a niños y niñas con altas capacidades deja, desde mi punto de vista, mucho que desear en nuestro país. Excepto en determinadas comunidades, en las que grupos de expertos se han hecho con el diseño de las regulaciones autonómicas sobre el tema, como en el caso de Murcia, se sigue manteniendo el concepto antigüo de superdotación y considerando que los niños que necesitan apoyo educativo especial son sólo aquellos que muestran un alto rendimiento en todas las áreas escolares. Además, en comunidades como Castilla-La Mancha, la única solución que se propone es que estos niños avancen de curso, sin tener en cuenta que, a pesar de ser muy listos, su desarrollo emocional sigue un ritmo adecuado a su edad y necesitan de sus iguales. Imaginaos cómo se puede sentir una niña de 14 años con chavales y chavalas de 16 en la misma clase. La rarita listilla con los mayores: tendríamos el acoso asegurado.

Por tanto, muchas veces es inútil pedir el apoyo del colegio o del instituto para resolver una situación con tu niño o tu adolescente listillo y sobredotado. Su concepto de niño con altas capacidades proviene más de las películas de Hollywood que de la realidad del día a día: esos niños que resuelven integrales imposibles en dos minutos mientras dejan al profesor boquiabierto, o la niña que penetra en los sistemas informáticos del gobierno con un algoritmo solo reservado a los magos de las telecomunicaciones. Pero no consideran un problema que tu hijo diga que disimula en el colegio para que los demás no se den cuenta de que es tan “culto” ni que proponga dejar de ir al instituto para dejar de perder el tiempo y aprender de verdad: si no rinden al límite de la excelencia es que sus divagaciones provienen de dificultades emocionales que se han de resolver en familia.

Pues nada, resolvamos los asuntos en familia. ¿Qué podemos hacer ante un caso de niño, niña o adolescente que aborrece el colegio porque se aburre y no encuentra iguales con sus gustos e intereses?:

1) Ofrecele todos los recursos posibles para que desarrolle sus inquietudes en la medida de tus posibilidades. Libros, internet, visitas culturales… Si es un lector o una lectora empedernida, en la red encontrarás recursos múltiples para no gastar una pasta en libros: un lector digital o una tablet es una buena inversión. Por otra parte, no le pongas muchas restricciones para usar la red: es un mundo de posibilidades, en el que puede entrar con gente que comparta sus gustos e intereses cuando los compañeros de clase se le quedan cortos. Aquí hablo del peligro de las redes sociales.

2) Acepta sus rarezas por muy raras que te parezcan. La aceptación es crucial para un niño que es proclive, aunque parezca mentira, a la baja autoestima. Sobre todo en la adolescencia puede ser que den un vuelco a su imagen y a sus hábitos, basándose en extrañas teorías que han leído en algún sitio. Interésate por el origen de sus ideas sin criticarlas…. porque en ese caso, estás muerto.

3) Confía en sus habilidades para sobrevivir. Por muy desvalidos que parezcan, tienen recursos para salir adelante. La sobreprotección les hace huir y puede que dejen de contarte cosas que pueden ser importantes para ofrecerles tu apoyo. Sobre todo en los conflictos con los iguales, da un margen para que ellas y ellos mismos lo resuelvan.

4) Sitúa sus sueños en la realidad, pero no los elimines. Los adolescentes talentosos suelen hacer castillos en el aire sobre un futuro idílico estudiando en una universidad extranjera, convirtiendose en noctámbulos viviendo en una casa en el bosque o en inventores famosos. No te rías de sus sueños, aunque les hables de la dificultad que supone conseguirlos. Ofréceles pequeñas metas que pueden ir alcanzando para hacer que sus sueños se hagan realidad el día de mañana.

5) Recuerda que es un niño o un adolescente. A pesar de sus elevadas dotes de razonamiento, no posee la seguridad de un adulto y tienes mucho poder sobre él. Hay veces que puedes perder la paciencia ante una discusión interminable en la que tu hija o tu hijo usa una argumentación envolvente para llevarte al huerto. Lo importante es que tengas las ideas claras y la suficiente flexibilidad para darte cuenta cuándo tiene razón o cuándo, simplemente, está tocando todos los botones para convencerte de algo que no te convence, por ejemplo de las ventajas de irse sola a la gran ciudad en autobús para encontrarse con su comunidad twittera.
 
6) Déjale claro que es mejor saber y ser culto que no saber y ser inculto. En la sociedad actual parece que cuando sabes algo es mejor callar. A la gente le molesta las personas que lo “saben todo”. Sabiondos, empollones, gafapasta… parece que ser culto y saber es un problema más que una ventaja. En esta sociedad que rechaza el talento y la sabiduría y se jazta en muchas ocasiones de la ignorancia, hay que tener criterio propio y no caer en el error de ocultar lo que sabes. Educa a tu hija y a tu hijo en el respeto a la diferencia, en la aceptación del otro, pero también en la aceptación de sí mismo: si sabes, sabes, y no lo tienes por qué ocultar.

MI MADRE TIENE FACEBOOK

Mi querida mamá cumplió un chorro de años el pasado agosto. Como todo el que bien me conoce sabe, el teléfono para mí es un invento diabólico; los pelos se me erizan cada vez que suena y le paso al aparato al primero que pasa por allí como si me quemase las manos y las orejas. Sin embargo, las redes sociales se me dan bastante bien: donde esté una buena charleta electrónica que se quiten las conversaciones orales a distancia, en las que la opción multitarea queda anulada si no tienes un manos libres.
En fin, que dadas las circunstancias, y que vivimos lejos la una de la otra, decidí regalarle una tablet pequeñita para hablar con ella por el Facebook. En casa me miraban con incredulidad: de todos es sabido el miedo de mi madre a las nuevas tecnologías. Pero yo, muy decidida, le pillé una Samsung Galaxy blanca pequeñita muy cuca con una funda granate monísima, le hice una cuenta de Gmail y otra de Facebook y allí me presenté con el regalo.
Toda la familia feisbukiana estaba avisada: amistad pedida y advertencia de no decir ni mu por teléfono. Era todo un evento. Mi madre sabía de ese extraño invento que hacía que estuviésemos al día de las últimas primicias de la familia sin haber hablado en meses. Ella ya no era la transmisora de las buenas nuevas: ese aparatejo le había quitado un papel importante en la familia, el de conocedora de eventos y novedades en primera instancia. ¡Qué pedazo invento el feis! Cual patio de vecinas, todos ahí revueltos contando chismes.
El primer obstáculo para interactuar con el nuevo juguete fueron las uñas. Siempre me he preguntado cómo mi madre es capaz de tener esas uñas tan largas y pintadas a la perfección. Pero por una vez, mis muñones eran más funcionales y elegantes para interactuar en sociedad cuando de una pantalla táctil se trataba. El segundo fue el tamaño de la letra, pero la opción de accesibilidad de esos cacharros es una maravilla y la agrandamos adaptándola a esos ojillos con vista cansada. Y el tercero… el tercero fue la jerga que usamos ya sin darnos cuenta, pero que para una persona que entra de nuevas en el 2.0 es como aprender una nueva lengua. Maximiza, sal de la aplicación, tienes notificaciones, deja un comentario, pon un emoticono, etiqueta a tu cuñada, escribe en su muro… ¡PERO CÓMO HABÉIS APRENDIDO TODO ESO!
El mejor momento de la tarde fue cuando le enseñamos a usar el Youtube y cantó emocionada esta canción:

Ahora, ya va soltándose con comentarios en nuestras fotos de vez en cuando. Todos los días entra un ratito para echar un vistazo, a ver qué se cuece. Me llama para decirme que el cacharro le ha pedido una contraseña o invita a mi tía a tomar un café para que le de un cursillo avanzado de feis. No quiero ni pensar que en algún momento se haga una cuenta de twitter y un blog: #FF forever.

TOTALMENTE DE ACUERDO ¿TÚ QUE OPINAS?

Estoy cansada de oír que los padres de hoy en día son unos deprivadores. Los padres de hoy en día no son deprivadores, están saturados. Tal vez tengan más cultura y más formación, pero los padres de 30 a 40 años, aunque quieran dar su presencia y cariño durante todo el tiempo, es lo que menos tienen. Decir que esta es la generación con menos tiempo para sus hijos en la historia de la humanidad es faltar a la verdad: los documentos escritos y gráficos nos muestran que hubo tiempos en que los padres se preocupaban mucho menos por sus hijos e hijas que las familias de hoy en día (leer unas cuantas novelas de tiempos anteriores, no hay que rebuscar mucho, nos dará la razón). De hecho, la escuela surgió durante la revolución industrial para atajar la delincuencia derivada de la soledad de niñas y niños callejeros mientras sus madres y sus padres eran explotados en las fábricas. Por eso, culpabilizar a las madres y a los padres por llevar a sus hijos e hijas a una guardería unas horas porque tienen que trabajar es un despropósito que solo se le puede ocurrir a un pediatra de clase media. Las madres y los padres no le pedimos que nos comprenda, ni con su reconocimiento y conmiseración nos podría sobornar. Solo le pedimos que nos deje criar en paz y como mejor podemos y sabemos.

ANA Y MÍA: BLOGS PRO ANOREXIA Y BULIMIA

                                     
Hoy os voy a hablar de algo que es interesante  que todas las familias conozcan para prevenir la incursión de sus chicas y chicos adolescentes en una peligrosa comunidad que lleva en auge durante años en las redes sociales: los blogs y foros pro-Ana y Mía. Quien más, quien menos, todas hemos oído hablar de los trastornos de la conducta alimentaria (TCA), la anorexia y la bulimia entre otros. Estos trastornos son complicados de superar y en algunas ocasiones pueden conducir a la muerte. Van acompañados de una autoimagen distorsionada del propio cuerpo y un deseo de adelgazar para adaptarse a los cánones estéticos planteados  en nuestra sociedad. Las personas con anorexia restringen hasta límites extremos la ingesta de alimentos, mientras que las personas con bulimia, a pesar de comer, vomitan lo que han ingerido.
Los blogs y foros pro-Ana y Mía surgen como un espacio de encuentro para personas con estos trastornos (la llamada Anorexic Nation). En estos espacios, en los que escriben mayoritariamente chicas, se fomenta una cultura de la delgadez extrema y se ofrecen consejos (tips) para mantener el autocontrol en la ingesta de comida y alcanzar metas en relación al peso corporal. QUOD ME NUTRIT, ME DESTRUIT es uno de sus lemas. Esta actividad se reviste de una estética fantástica y religiosa: las chicas quieren llegar a ser princesas, ángeles, seres etéreos y transparentes que se desprenden de la grasa para alcanzár la perfección. Es interesante la identidad de Wannabe: son las personas que se acercan a estos foros para recibir los consejos de los que ya han alcanzado la perfección. Son chicas, y en algunas ocasiones chicos, que sin tener el trastorno quieren dejar de comer para perder peso. En algunos casos, las Wannabe son tratadas con desprecio; no pertenecen de una forma pura y completa a esta comunidad, ya que para que esto suceda, Ana o Mía llegan sin avisar, de una forma inconsciente, casi poseyendo la voluntad de quien la sufre. Por el contrario, las Wannabe son advenedizas que quieren, conscientemente, adoptar comportamientos anoréxicos y bulímicos para perder peso. En realidad, la línea que separa a las princesas y a las Wannabe es muy fina: el peligro de caer en un trastorno alimentario es real y comienza con la incursión en la comunidad. Aunque algunas de las “princesas” aconsejen a las Wannabe que dejen de husmear en sus blogs, probablemente un gran porcentaje persista en sus objetivos y caiga en las garras de los TCA .
No voy a poner aquí ningún enlace a estos blogs, los podéis encontrar fácilmente googleando. Es importante saber que existen y saber cuál es su filosofía: los TCA son una forma de vida para ellas, un camino duro hacia la perfección que las tiene atrapadas. Internet ha actuado en esta ocasión para reunir a un grupo de personas que se sienten incomprendidas por la sociedad, que se sienten rechazadas, vigiladas, obligadas a comer. En estos espacios despliegan todo aquello que no pueden expresar frente a sus padres, sus familiares y sus médicos. Esta expresión pública de los pensamientos que rodean los TCA es considerada como altamente peligrosa, de modo que algunas organizaciones, como Protégeles, ha iniciado desde hace tiempo campañas para el cierre de estos espacios web. Este tipo de campañas me parecen esenciales para la seguridad en la red de nuestros adolescentes… PERO…creo que hay una última reflexión que debemos hacer.
Uno de los apartados frecuentes en los blogs pro-Ana y Mía es la Thinspiration (algo así como “delgadez inspiradora”). En esta sección, las chicas cuelgan fotos de artistas y modelos que ellas consideran perfectas para mantener en mente la meta que quieren alcanzar (las llamadas Thinpho). Entre estas modelos están mujeres tan conocidas y fotografiadas como Kate Moss, Natalie Portman o la cantante fallecida Amy Winehouse. Estos modelos de mujer circulan libremente por la red y los medios de comunicación produciendo efectos no conscientes en todas nosotras. Cuando llega el verano, esa meta nos dice:”pongámonos a dieta para lucir el bikini”. Cuando llega el invierno, es la hora de perder esos “kilos de más”, producto del descanso y el buen vivir. Cientos de dietas circulan por internet y muchas mujeres se someten a ellas para alcanzar un ideal de perfección promovido por los cánones de belleza establecidos. Una mujer que no cumple estos cánones tiene que escuchar con frecuencia, ya sea en su mente, ya sea en sus oídos, la palabra “gorda”, pronunciada con desprecio. Es en este contexto en el que surgen los TCA. ¿Existieron estos trastornos en la época de Rubens? Lo dudo mucho.
Por lo tanto, la prevención de los TCA no acaba con la vigilancia de las páginas que visitan nuestras hijas e hijos en la red. Supone también un cambio de óptica en los modelos de belleza que les ofrecemos  y que les transmitimos consciente e inconscientemente. Una alimentación sana y equilibrada y modelos saludables de belleza son imprescindibles para alejar de su camino los fantasmas de Ana y Mía.

HOY MI AMIGA CUMPLE TREINTA… Y TANTOS

Querida amiga Wendy Casikiller, 
Hoy es tu cumple. Ya sé que tú no eres de celebraciones (aunque te apuntas a todos los bombardeos que haga falta). Por eso hoy te quiero hacer un regalo especial. ¿Te acuerdas cómo nos conocimos? Yo me acuerdo perfectamente: en esa sala de luz, con nuestra amiga la negrita oficiando sus bellos ritos. Estabas embarazada de ese rubio tan especial, y yo de ese morenito. Teníamos miedo ¿te acuerdas? Con esas tripotas a punto de estallar (la tuya más que la mía, que pariste 6 meses antes). 
Ya sé que yo era, soy y seré una borde. Por eso te agradezco tanto que te fijases en mí y aguantases mis envites con tu humor. Si alguien puede hacerme reír, esa eres tú, querida amiga. Y ese humor es un tesoro contagioso que nos llena de vida y de música. Por eso, ese día te invité a mi cumpleaños… y disfrutamos de lo lindo. Fue el primer cumpleaños de mi vida que recuerdo con un placer inigualable. Ese y los que han seguido después de declararnos nuestra amistad a la luz de las velas. 
Eres la mujer más inteligente que conozco. Socialmente perfecta y, sin embargo, rompedora en todos los sentidos. La única que da un giro humorístico a mis radicalidades. La que pone la guinda al pastel. Porque sin ti… yo estaría un poco perdida, amiguita. Te quiero tanto que a veces me pregunto si seremos hermanas y nos separaron en el hospital las monjitas ladronas. Querida, qué valiente fuiste en tu segundo parto. Y qué temeraria. Tu maridito se merece una mención, porque fue el hombre más valiente del mundo mundial. Y nuestra amiga negrita también… estaba acojonada ni niña, y lo que aprendió. 
Amiga mía, espero que nos hagamos viejas juntas. Te quiero hasta el infinito y más allá, y a tu familia también (aunque según GrandMother Killer, tus niños sean más traviesos que los 4 nuestros juntos). Father, que está aquí a mi lado, también os quiere y os manda un abrazo de oso. 
Te dejo este vídeo que sé que te va a gustar… pero ni pienses colgarlo en la Marea Violeta!!!!.