#VDLN 130: Mujeres para cantar II


Me he dejado un montón de mujeres que me han recomendado y que me encantan para el karaoke, así que vuelvo con este recopilatorio y con aires más hispanos que en el anterior post. Empiezo con las tres mujeres de la foto, tres voces inigualables, cada una en su estilo. Y qué gran canción. Mirad, ya sé que muchos de vosotros estaréis arrugando el hocico. Es una de las cosas de las que tenía pensado hablar en algún VDLN y creo que ha llegado el momento: lo masculino y lo femenino en la música. A mí hay grupos masculinos que están super reconocidos en el mundillo y que me parecen una mierda, no pagaría un duro por ver un concierto suyo ni por uno de sus discos. Mencionaría alguno de esos pero no quiero herir sensibilidades. Y, sin embargo, tengo que estar escuchando cosas desagradables sobre música que a mí me gusta escuchar y cantar día tras día. A ver, que me da lo mismo. Que a mí me gusta prácticamente todo menos los Suaves. Y a cambio de esta mi apertura musical, pido respeto. Asi que, os guste o no os guste, aquí va esta maravilla de estas tres divinas mujeres. 

Y podría seguir así, poniendo a Rocío Durcal, a Paloma San Basilio, a Ángela Carrasco o a Rocío Jurado. Pero voy a cambiar de tercio y a poner a otra de mis favoritas, Cecilia. ¿Qué hubiera hecho si no hubiese muerto tan joven en ese accidente? No lo sabemos, pero nos dejó un montón de canciones inolvidables, entre ellas este Ramito de Violetas que ha sido versionada hasta la saciedad. 

Y ahora os voy a poner una que me chifla. A ver, que para cantar en el karaoke no necesito aprenderme la Traviata, así que escojo estas canciones en las que la tipa se desgañita y hace un montón de gorgoritos. Y esta me gusta. Arma mucho escándalo y es efectista. 

Y acabo este recopilatorio femenino con una mujer que no es latina pero que  tengo que meter como sea: Barbra Streisand y su Memory.

Las cosas que yo reivindicaría #noalalomce

Después de unos añitos de reivindicaciones en defensa de la educación pública y en contra de la LOMCE, y dado que ahora que no hay mayoría absoluta, los y las políticas han decidido hacer un pacto por la educación. En este tiempo, hemos podido comprobar que en las sucesivas huelgas y movilizaciones, la clase docente ha pedido nuestra colaboración, pero sistemáticamente se han obviado nuestras reivindicaciones, ensalzando las suyas. Las familias hemos tenido a bien secundar estas movilizaciones, ya que a muestros hijos e hijas les beneficia una bajada de ratios y unas profesoras y profesores con más horas para preparar clases y atender tutorías. 

Pero creo que ha llegado el momento de reflexionar si nos compensa seguir apoyando las convocatorias de los sindicatos de trabajadores que no cuentan con las familias para incluir reivindicaciones pero que sistemáticamente nos llaman a apoyar las huelgas. Yo daría un BASTA y les diría que, si quieren nuestro apoyo, deben incluir nuestros puntos. Yo incluiría los siguentes:

1) Eliminación de la condición de autoridad pública de los docentes en las comunidades en las que exista esta normativa.

 En esa ley, se les otorga a los docentes la presunción de veracidad (es decir, la palabra de un docente siempre está por encima de la de un/a alumno/a o sus familiares) y se obliga a las familias a colaborar a sus órdenes, además de convertir a los centros educativos en cárceles en los que, lo que se disfraza bajo el inocente epígrafe de “normativa de convivencia” es un listado de faltas y sanciones con los que el profesorado pueden cometer abusos de poder impunemente. Es cierto que la mayoría del profesorado es sensato y no usa de esta forma la normativa, pero el problema es la potencialidad de la misma para tratar a las personas usuarias de los centros educativos como si de un ejército se tratase. Esta es la normativa de Madrid

2) Reconocimiento de la autonomía de las familias y de la autoridad de madres, padres y tutores legales. 

Quizás muchos/as piensen que incluir normativa sobre este aspecto no es necesario. Ya en el preámbulo de la LOMCE se dice lo siguiente: 

“La realidad familiar en general, y en particular en el ámbito de su relación con la educación, está experimentando profundos cambios. Son necesarios canales y hábitos que nos permitan restaurar el equilibrio y la fortaleza de las relaciones entre alumnos y alumnas, familias y escuelas. Las familias son las primeras responsables de la educación de sus hijos y por ello el sistema educativo tiene que contar con la familia y confiar en sus decisiones.”

Por tanto, queda claro que la responsabilidad de la educación de niñas, niños y jóvenes recae en las familias, y el sistema educativo debe confiar en nuestras decisiones y contar con nosotras. Sin embargo, en los últimos tiempos, desde que el debate sobre los deberes ha saltado a la palestra, pareciera que los/as docentes tienen alguna potestad para organizar nuestro tiempo libre e imponer su autoridad sobre la nuestra, la de las familias. Lo que se hace en casa es problema nuestro. No tenemos por qué organizar nuestro tiempo libre dependiendo de lo que a las maestras y los maestros se les antoje imponer para el puente, las vacaciones o el fin de semana. Por otro lado, los deberes como “café para todos/as” es un despropósito pedagógico que debe terminar e imponerse la racionalidad desde algún sitio, sin olvidar que, si las y los docentes requieren disponer de las horas no lectivas, siempre tiene que ser con el acuerdo y consenso con la familia. 

3) Recuperación del poder del Consejo Escolar y dotación de funciones decisorias al AMPA. 
La LOMCE destruyó el carácter democrático de nuestra escuela pública. Creo que es obligado exigir que el Consejo Escolar recupere su poder decisorio e incluso que lo incremente, dotando de más representatividad a las familias en el mismo y dándole funciones de gobierno que actualmente recaen en exclusiva en la dirección, como la elaboración del proyecto educativo del centro, los criterios de admisión de alumnos/as o la programación general anual. Desde la aprobación de la LOMCE en diciembre de 2013, todas las decisiones dependen, única y exclusivamente, de la dirección. Por otra parte, la elección de la directora o director debe volver a recaer en la comunidad educativa del centro y eliminar la posibilidad de que esta figura sea nombrada a dedo por la Administración. 

En cuanto a las AMPAs, creo que es necesario recuperar el espíritu con el que nacieron. El AMPA debería tener poder decisorio sobre el comedor escolar y la calidad de lo que allí se oferta, tener un espacio reconocido dentro del centro en el que poder reunirse y guardar sus materiales y ser consultada en todos los temas que atañen a la vida en el centro y que compromenten el bienestar de los y las alumnas. 

4) Obligación de los docentes de usar prácticas docentes y metodología basada en la evidencia.
Sé que este es uno de los puntos más controvertidos, pero creo que ya es hora que en este país, la gente que se dedica a la educación comience de forma masiva, y no marginal, a reflexionar sobre sus prácticas profesionales. La prescripción de usar prácticas basadas en la evidencia (PBE) se introdujo en la legislación educativa de EEUU, con IDEA (Individual with Disabilities Education Act, 2004) y con ESSA (Every Student Succeeds Act, 2015) y aunque la forma en que este precepto se ha llevado a la práctica en EEUU es muy criticable, aporta una mentalidad profesional sobre la educación en la que ya no todo vale. Es una pena que toda la cantidad de investigación educativa, tanto básica como aplicada, quede en papel mojado porque el cuerpo docente no siente la necesidad de acudir a ella para programar sus prácticas. También en los últimos años, en Europa, se ha creado EIPPEE (Evidence Informed Policy and Practice in Education in Europe), proyecto que tiene como objetivo recopilar PBE y hacer que estas sean influyentes en las prácticas educativas y políticas dirigidas a la educación. 

Algunos sitios que se manejan para consultar prácticas educativas basadas en la evidencia son los siguientes: 

What Works ClearingHouse

Promising Practices Network

Lo importante de este planteamiento es dotar de racionalidad a las prácticas educativas. Exigir que estén basadas en teorías educativas contrastadas y no sean un cúmulo de tradiciones que se perpetúan por comodidad del profesorado e interés de las editoriales que sangran a las familias con libros de texto de dudosa calidad. 

#ElrincóndeCarlota2: La vida de los elfos (Muriel Barbery)

Después de una larga espera tras su éxito con La elegancia del erizo, una exquisita obra de realismo mágico francés, Muriel Barbery nos sorprende con La vida de los elfos, en la que se sumerge definitivamente en la magia y la ficción y recrea la historia de dos niñas que tienen como misión salvar dos mundos.

Nos encontramos ante una historia que quiere ser mítica y crear un mundo al estilo Tolkien. Pero además, tiene aspiraciones de generar una narración que sustente los sueños de la humanidad. Porque la humanidad vive de historias y la narración que la ha sostenido durante más de 2000 años está desgastada ya. Como dice Petrus, uno de los personajes secundarios más importantes de la novela, “Hay dos momentos en que todo es posible en esta vida: cuando bebemos y cuando inventamos historias.”

En este cuento las protagonistas son dos niñas, María y Clara. No os voy a contar nada de ellas, porque su historia se irá desentrañando poco a poco a lo largo del libro y su origen y sus vínculos son el gran misterio a desvelar. Ambas comparten protagonismo con la naturaleza. La autora se deleita describiendo parajes montañosos y aislados de la civilización en Francia y en Italia. Nos envuelve en la sensación de grandeza de las montañas bajo la lluvia, la nieve en el campo abierto, los vientos y la escarcha en la naturaleza cruda y descarnada. La autora emplea una riqueza explosiva de adjetivos que llenan de color, de sonidos y de sensaciones las imágenes que vamos creando a medida que leemos.

Quizás toda la moral que envuelve el libro esté un poco vista: somos un todo con la naturaleza y es el amor y las historias, las palabras, el arte y la música lo que da sentido a nuestras vidas. Pero lo que más me ha gustado de la historia es esa sensación de que la importancia de las personas no tiene nada que ver con la fama ni con las grandes obras. La importancia de cada persona reside en los dones que tenemos y con los que influimos, muchas veces de maneras que pasan desapercibidas, en la vida de los demás. Los personajes humanos del libro, lugareños y lugareñas de un recóndito pueblo en las montañas, gente ligada a la tierra y a sus bienes, poseen peculiaridades íntimas que les hacen únicos y que aportan elementos imprescindibles para la comunidad.

Otro tema importante del libro son las visiones que nos dan energía para realizar misiones importantes en nuestras secuencias vitales. La infancia, simbolizada como el lirio blanco, da la fuerza curativa a la anciana Eúgène, que disuelve sus antiguas penas y logra desatar sus dones en todo su esplendor. “La infancia es el sueño en el que se comprende lo que todavía no se sabe“.

Eso sí, una advertencia: el libro mantiene los roles de género como si fuesen emanados de la naturaleza. Las mujeres cobran su fuerza de su linaje, cocinan, recogen hierbas medicinales y se dedican a mantener a la tribu a salvo dentro de las cuatro paredes del territorio privado del hogar. Mientras, los hombres cazan y luchan, aman sin expresarlo demasiado y mantienen a la comunidad a base de autoridad, fuerza y nobleza.

No es un libro que enganche, pero está escrito con esquisitez. Si sabéis francés, seguro que disfrutaréis mucho más leyéndolo en versión original. La historia no es muy redonda, seguramente con la intención de sacar una segunda parte, siguiendo las modas de secuelas interminables de los libros fantásticos de los últimos tiempos. Si os gustan los elfos (y las elfas) es vuestro libro.

#VDLN 129: Mujeres para cantar (1)

En los últimos Reyes, me regalaron una cosa maravillosa con la que puedo hacer karaoke y disfruto como una enana. El caso es que necesito repertorio y pedí ayuda a mis amigas y amigos de Facebook para encontrar canciones que poder cantar.  Pongo aquí el listado recopilado. Hay de todo.

En primer lugar, me gustaría mencionar a Shania Twain, con el sexto disco más vendido de la historia y un triste parón por cuestiones sentimentales. Que una infidelidad haga que una mujer se quede sin voz es triste, por todo lo que significa. Que un engaño haga que pierdas lo que te hace feliz, lo que te sustenta, la herramienta que te ayuda a expresarte, es muy triste. Afortunadamente, Shania ha recuperado la voz (aunque sea porque ha encontrado otro que la quiera y no porque haya aprendido a quererse a sí misma) y podemos seguir disfrutando de ella. No me pasaría la tarde escuchándola, pero para el Karaoke es genial.

La siguiente mujer es Carrie Underwood, una rubia explosiva que ganó el Operación Triunfo estadounidense, American Idol, y se convirtió en una de las cantantes de country con más ventas y éxitos. A ver, yo soy fan del country, aunque sea la parte más rancia y retrógrada de las américas, no lo puedo evitar. Así que esta mujer me gustó a primera vista y su parte rockera me encanta, así como su puesta en escena. Me la apunto para el karaoke, va a ser todo un éxito.

Y luego, como no, está Idina Menzel y su eterno Let it go. Idina tiene una voz muy de musical de Broadway, bastante difícil de seguir, pero merece la pena. En directo parece que se vuelve loca, gesticula mucho y vive la canción en profundidad. Todo un reto para expertas en Karaoke.

 

Y qué decir de Zaz, esa francesita tan mona y que canta con esa fuerza de chançon francesa que me encanta. Todo un reto el preparar para el karaoke una canción en francés y versionar una voz con tantos matices. Zaz merece un VDLN para ella sola, pero no puedo dejar de mencionarla aquí. Es bella por los cuatro costados.

Bueno, Creo que es bastante por hoy. En el proximo VDLN, más mujeres para cantar.

 



#VDLN 128: Varias de mujeres arrastradas 


Hay un género de canción sobre mujeres arrastradas que se puso de moda en los 90. Son esas mujeres pobres y adictas, dadas a la fiesta y al desenfreno, que tienen su lado misterioso, una fuerza de seducción irresistible y una mirada atormentada. La de la foto en realidad es una niña pija al lado de esas mujeres, pero es la única foto que he encontrado en Pixabay que pudiera asemejarse de lejos a la mujer de la que hablan estas canciones. Todas las mujeres que salíamos de juerga en los 80 y 90 queríamos parecernos a ellas. Eran otros tiempos. El feminismo todavía no había llegado a nuestro subconsciente y no nos habíamos dado cuenta de lo cutre que era todo. Pero la canción de Medias Negras de Joaquin Sabina era todo un himno y soñábamos con que un cantautor nos dedicase un blues tras robarle la cartera, el ordenador y el corazón.

Pero bueno, nosotras al fin y al cabo teníamos para comer y no teníamos que vendernos para conseguir una sopa recalentada con vino tinto, pan y salchichón. La que por la noche tenía piel de hada y a plena luz del día era Cruella de Vil era una mujer hambrienta que acababa de salir de la cárcel y que pensó que acostarse con el pavo ese era lo menos malo que le podía pasar aquella noche. Al menos comió algo, no como la flaca, que dormía durante el día y por la noche se inflaba a cervezas para mantener el tipo. Y que si estaba flaca y que si me la quiero tirar y dormir a su laito. Pero lo de darle un bocata ni se le ocurrió a los de Jarabe de Palo. Hay que joderse.

Sin embargo, no os engañéis. Fue el propio Sabina el que, en el año 85, nos anticipaba el desenlace. En Princesa nos habla de su decepción y desencanto con esa chica hipie de Logroño que era una belleza y luego se echó a perder en Madrid (quién no se echa a perder en Madrid). Cuando ya el arrastre llega a niveles monumentales, nadie te ofrece bocatas de salchichón: te dan veinte duros para que te lo compres tú misma. No vale la posible amistad o el supuesto cariño de haber tenido roces previos: búscate otro perro que te ladre, princesa, que yo ya tuve lo mío.

Porque en los 80, lo suyo era vengarse con una canción de aquella pija que no nos hacía caso, que nos veía como un arrastrao de pelo largo, bastante feucho y sin ningún futuro como músico. Pero, ah, llega el éxito, suavecito, y podemos increpar a Lola, esa chica de cole de monjas que nos miraba con indiferencia pero que luego acabó en una barra americana dándolo todo por nada. Qué bien, cómo descansa el macho cuando la mujer que no le dio sus favores por nada se tiene que vender a cualquiera y ha envejecido entre botellines vacíos y colillas de ducados.

Pero en fin, ha pasado el tiempo y las cosas han cambiado. Menos mal. Las mujeres nos queremos más y sacamos el dedo a los pintas que nos ofrecen un bocata por sexo. ¿Pero qué te has creído, querido? No somos unas arrastradas aunque nos gusten los músicos y queramos llevarles las baquetas en nuestro bolso gris, si si si. Ahora somos la mujer que nos da la gana de ser… hasta que llega el tonto de turno y nos dice esto: